Un paso para salir de la crisis del sector

Alieto Aldo Guadagni
Alieto Aldo Guadagni PARA LA NACION
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28 de enero de 2016  

El sector eléctrico vive tres situaciones críticas que fueron originadas por serios errores en la planificación de los últimos años. Llegó la hora en que estos errores deben ser encarados y resueltos. Es la tarea que están acometiendo las actuales autoridades energéticas. Las tres situaciones críticas son:

  • Escasas inversiones, que causaron el deterioro en las redes de distribución en el área metropolitana. Baste decir que la duración de los cortes de luz se multiplicó casi seis veces en Edesur, al pasar de seis horas en 2003 a 33 horas por corte en 2014, mientras que en Edenor pasó de 11 a 32 horas en el mismo lapso. Además, según el ENRE, entre 2003 y 2014 se duplicó la cantidad de cortes. El costo real de estos cortes para la sociedad ha sido enorme; familias sin agua, ancianos y enfermos sin ascensor y pérdidas para comerciantes e industriales no fueron meros "accidentes", sino el fruto de políticas erróneas por más de una década.
  • Insuficiente expansión de la capacidad instalada para la generación eléctrica, por debajo del aumento de la demanda. Por esta razón el actual margen de reservas eléctricas es el más bajo de las últimas décadas; significa que se exigirán grandes inversiones en el futuro si se desea satisfacer sin cortes el consumo de energía. Faltan por lo menos 5000 MW, es decir, inversiones superiores a US$ 10.000 millones. La actual situación es muy frágil, ya que cuando la demanda máxima supera la potencia instalada, dependemos de la voluntad exportadora de Brasil, Uruguay o Paraguay.
  • Tenemos tarifas que discriminan contra el interior del país. Dos de cada tres usuarios (los que habitan fuera del Gran Buenos Aires) pagan mucho más. Una familia en Rafaela paga la luz siete veces más que una en Caballito. Un taller mecánico en Cosquín paga la luz seis veces más que uno en Pompeya. Los razonables subsidios asociados a una tarifa "social" deben llegar a todos los habitantes humildes que los necesiten, aunque no vivan en el área metropolitana.

Las tarifas deben ser adecuadas, cubrir los costos razonables de una eficaz prestación de servicios por parte de los concesionarios privados. No será una tarea fácil, pero existe el ánimo para encararla eficazmente.

El autor es economista y fue secretario de Energía

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