Una propuesta que intenta masificar la depilación definitiva
Pura Piel nació hace dos años y hoy cuenta con 17 locales entre propios y franquicias
1 minuto de lectura'
A principios de 2009, viajó desde su Córdoba natal hasta España para conseguir un inversor para un proyecto inmobiliario. No lo obtuvo, pero volvió con una idea de negocio con la que desarrolló una empresa que hoy factura más de 300.000 pesos anuales. En resumidas cuentas, ésta es la historia de Ignacio Echenique.
Luego de varios años en el rubro inmobiliario, Echenique viajó en enero de 2009 a Madrid a convencer a un posible inversor para construir un edificio. Aunque no obtuvo la inversión, el viaje le sirvió para ver el gran crecimiento del negocio de la depilación definitiva por luz pulsada intensa (IPL, por sus siglas en inglés) o fotodepilación.
"De un no negocio apareció una oportunidad. Me entusiasmó mucho el modelo de negocio para replicar en la Argentina, porque apunta a hacer más masivo algo que hasta ahora era exclusivamente para las clases altas", explicó Echenique.
Pura Piel es una joven empresa que hoy tiene dos locales propios ubicados en la ciudad de Córdoba y en Buenos Aires, 15 franquicias ya operando y 15 que empezarán a funcionar en los próximos meses. Para poder traer las máquinas, instalar el primer local y empezar a trabajar en la imagen de marca, Echenique se asoció con su hermano Matías, vendió su casa y usó el dinero como inversión.
"Se ofrece una tarifa plana, que es competitiva y que amplía el mercado de depilación definitiva, dejando de ser algo exclusivo. No apuntamos a quienes ya se hacen la depilación por láser, sino a las que se depilan frecuentemente con métodos más tradicionales porque no podían acceder a una propuesta mejor", explicó el creador de Pura Piel.
Franquicias
La "tarifa plana" es de $ 99 por sesión para cualquier zona. "Es más rápido porque se depila por zonas y no por pelo. Rompemos con el negocio de la estética que siempre apunta al público ABC1, para hacerlo accesible a todos. El precio busca la rotación y no el margen, invita a consumir", agregó.
"Traje la idea de España, pero trabajé mucho para crear una imagen limpia, para que el precio bajo no se asocie a mala calidad. Hay tanta gente que se depila aún con cera que es un negocio con mucho potencial. Y mi objetivo es la clase media", sostuvo Echenique.
La fotodepilación se hace a través de máquinas que se importan desde Alemania, que eliminan el vello en un promedio de seis sesiones. Echenique destacó que fueron certificadas por la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología) como tecnología estética; no obstante cuentan con un gabinete de asesoramiento médico para todos los locales.
Desde un comienzo, Echenique concibió el negocio con la posibilidad de otorgar franquicias. Y aunque aún no cumplen con la tradicional regla de madurez para franquicias del 2x3 o 3x2 (dos locales de más de tres años, o tres locales de al menos dos años), la expansión ya comenzó. Para esto fue fundamental trascender Córdoba y abrir el primer local en Buenos Aires, en el barrio de Belgrano. "El modelo ya estaba probado, por eso me adelanté a los tiempos. La inversión es más baja que para otro tipo de negocios y es de fácil manejo", comentó.
Con la llegada del verano y la exposición al sol, la actividad de Pura Piel baja un poco y tiende a concentrarse más de marzo en adelante. Si bien actualmente las mujeres son mayoría entre los clientes (90%), a nivel mundial la participación de los hombres en la depilación ya ocupa el 30% del mercado.
El creador de Pura Piel tiene una proyección de llegar a 180 locales en los próximos cuatro años. También planean la expansión a países como Chile, Paraguay y Perú. "Es un mercado que está a cero, la mayoría de la gente no conoce lo que es, pero en un tiempo va a ser un fenómeno masivo. Lo importante es que fuimos los primeros", sostuvo.
$ 300.000
Facturación
- Es la suma de las ventas anuales que alcanzó Pura Piel a menos de dos años de su inicio de operaciones.







