Boric y Petro, en caída
3 minutos de lectura'
Con pocos meses de diferencia asumieron este año las presidencias de sus países Gabriel Boric, en Chile, y Gustavo Petro, en Colombia. Ambos contaron con un importante respaldo popular pese a no ser sus partidos fuerzas políticas tradicionales. En este corto tiempo, el nivel de aceptación de sus gestiones deja mucho que desear.
La aprobación de Boric cayó al 27% en octubre, ubicándose por primera vez desde el inicio de su gestión por debajo de la barrera del 30%, según la última encuesta Plaza Pública de la empresa Cadem. En tanto, su imagen negativa alcanzó el 65%, cinco puntos arriba de la última medición.
A tres años del estallido social, ninguna área evaluada por Cadem registra mejoras. Así, el 93% opina que la delincuencia está peor que antes, el 90% cree lo mismo acerca de la violencia y el 77% sobre el orden público, tres problemas que van de la mano y que en las últimas semanas se agudizaron con los casos de agresión y homicidio contra carabineros. El 75% de los consultados consideró que la situación económica de Chile ha empeorado; el 73% opinó de igual manera sobre la calidad de la política y el 64% sobre la imagen internacional. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que Chile sería el único país en América Latina que tendrá una caída del PBI en 2023. En la misma línea, el Banco Mundial proyectó un aumento en la pobreza hasta el 10,5% a fines de este año.
En el caso de Colombia, la luna de miel del presidente Petro con la opinión pública duró demasiado poco. Entre agosto y octubre, la aprobación del presidente colombiano pasó del 56% al 46%, y su desaprobación pasó del 20% al 40% según una encuesta de Invamer Poll. El estudio confirma que la mayoría de los colombianos ve al gobierno de Petro con pesimismo, pues el 64% considera que las cosas en el país están empeorando, mientras que solo el 22% cree que están mejorando.
Analistas critican con fuerza su gestión en el terreno económico y social tras las expectativas que generó durante la campaña para ponerle fin a la violencia que ocasionan las guerrillas y grupos terroristas y que bautizó “paz total”. Ante la pregunta de Invamer “¿cuál cree usted que es la mejor opción para solucionar el problema de la guerrilla o de los grupos armados organizados en Colombia?” la respuesta “no dialogar y tratar de derrotarlos militarmente” subió en aceptación de 21 puntos a 27 en dos meses
Los desafíos que los presidentes Boric y Petro tienen por delante no son menores y deberán esforzarse para revertir la desaprobación. En algunos casos, esto podría significar revisar o apartarse de las promesas electorales que pudieron haber contribuido a sumarles votos pero no a solucionar los problemas que afligen a sus respectivas sociedades.








