Investigar la corrupción
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MADRID.- Los ocho tomos que abarca el sumario de la causa abierta por la jueza de instrucción de Santa Cruz de Tenerife contienen la información más relevante ahora disponible sobre las maniobras presuntamente delictivas –mordidas, favores, gestiones ventajistas– del ya exdiputado socialista Juan Bernardo Fuentes Curbelo, apodado Tito Berni; del general de división de la Guardia Civil jubilado, Francisco Javier Espinosa Navas, y del mediador que da nombre a la causa, Marco Antonio Navarro Tacoronte, cuyo historial delictivo es amplio (con diversas condenas que suman cerca de 10 años de cárcel). La sensibilización de la sociedad española ante los casos de corrupción es una noticia favorable sobre la salud democrática del país y ha tenido efectos políticos recientes de considerable envergadura. El Partido Socialista ha reaccionado con firmeza y prontitud ante un uso sospechoso del Congreso de los Diputados y ese es el camino deseable también para cualquier partido que pueda verse en circunstancias parecidas. Los tejemanejes de un diputado canario con varios empresarios pedigüeños de favores, un mediador con un firme historial delictivo y las supuestas gratificaciones obtenidas en especie –prostitución, cocaína y cajas de puros– revuelven el estómago de la ciudadanía ante la evidencia de haber accedido a la trastienda sucia de una parte de la sociedad.







