La división de poderes en acción
Un reciente fallo de la Corte estadounidense que anuló una decisión de Trump ofrece interesantes lecciones para la Argentina
3 minutos de lectura'

La sentencia de la Corte Suprema de los Estados Unidos que, por mayoría de seis votos a tres, invalidó las tarifas aduaneras que el presidente Donald Trump impuso y fue modificando a su arbitrio para utilizarlas como herramienta de política exterior reviste una importancia que trasciende la del mero asunto que resolvió. Significa haber puesto en acción la división de poderes, en virtud de la cual cada autoridad siempre tiene otra que limita el ejercicio del poder estatal para proteger de él a los ciudadanos.
El caso había sido iniciado por un puñado de pequeñas empresas a las que las tarifas ponían en una situación que hacía prácticamente inviable su operación.
El fallo, cuidadosamente apoyado en precedentes, puede sintetizarse en un razonamiento muy simple: “el poder de la bolsa”, es decir de recaudar impuestos, pertenece al Congreso, y no puede interpretarse que en la ley de Poderes Económicos Internacionales de Emergencia (IEEPA, por sus siglas en inglés), invocada por Trump para imponer tarifas al comercio internacional, hubiera delegación alguna al respecto en favor del presidente estadounidense. Esa delegación, en todo caso debería haber sido explícita y no vaga, y haberse sujetado a precisos límites.
El ejemplo del máximo tribunal de EE.UU. debería servirnos para entender que todo poder tiende a expandirse y que para evitar eso están los jueces
El máximo tribunal del país del norte también prestó atención a lo que ha venido sucediendo, a la manera en que los organismos del Estado “vivieron” lo que indicaban la Constitución y las normas. Señaló al respecto que la tradición jurídica de Estados Unidos muestra que jamás un presidente entendió que la facultad de “regular el comercio” que le otorga esa ley incluyera la de establecer impuestos en tiempos de paz.
El ejemplo nos debería servir a los argentinos por lo menos de tres maneras.
Primero, para entender que todo poder tiende a expandirse, y que para evitar eso están los jueces. El desbarajuste de las tasas municipales que no retribuyen razonablemente el costo de prestar un servicio, el abuso de la delegación legislativa en favor del Poder Ejecutivo y las exorbitantes atribuciones que ejercen los organismos administrativos argentinos no existirían si los jueces hicieran lo suyo.
El desbarajuste de las tasas municipales no existiría si los jueces hicieran lo suyo
En segundo lugar, la Corte estadounidense no demoró un década en corregir la situación a la espera de que hubiera “una solución política”, sino que resolvió la cuestión en solo cinco meses.
Finalmente, la mayoría del tribunal norteamericano se integró con dos jueces conservadores que, pese a ser propuestos por el actual presidente antepusieron su independencia.






