La vuelta del Club de Roma al país
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Una novedad de interés es la reapertura del capítulo argentino del Club de Roma, organización internacional nacida en 1968, en la Academia de Lincei, antiguo centro científico. Aurelio Peccei, inspirador de la organización, y el científico escocés Alexander King, junto con treinta personalidades representativas de distintas actividades, echaron las bases de esa institución. El propósito del "colegio invisible"-como lo había calificado Peccei- fue contribuir al conocimiento de la realidad global del presente y proponer orientaciones nuevas para encarar el deterioro ambiental que en forma crecientemente acelerada podía constatarse en diversas regiones del mundo.
Lejos estaban de prever sus integrantes que los primeros resultados de sus trabajos iban a servir de base después para muchos de los temas que hoy acucian a la humanidad en el siglo XXI. Por ejemplo, del trabajo inicial -examinar la evolución que seguiría el crecimiento en escala mundial a partir de cinco procesos críticos: población, desarrollo agrícola e industrial, el avance de las formas de contaminación ambiental y el consumo- resultarían las proyecciones referidas a la posibilidad de supervivencia humana en el planeta. Las consecuencias que se previeron entonces eran catastróficas para la humanidad, y lo siguen siendo. Ese fue el contenido del primer libro del Club: Los límites del conocimiento, que produjo un impacto en la opinión mundial. Aurelio Peccei alentaba un mejoramiento ético del mundo que dejara de cifrar en el bienestar material la meta principal por lograr.
Actualmente, el Club de Roma está presidido por el príncipe El Hassan bin Talal, de Jordania, personalidad identificada con los altos fines de la institución, que ha de visitar la Argentina en marzo próximo para inaugurar la etapa que se reabre entre nosotros. En esa ocasión pronunciará una conferencia sobre la paz. El capítulo argentino, ahora conducido por Silvia Zimmerman del Castillo, concentrará su actividad en torno de la cuestión de la paz y, dentro de los grandes temas ambientales, del problema del agua.
A la luz de los resultados que tuvo la creación de esta institución, no podemos menos que desear que el trabajo que realice de ahora en adelante -particularmente en un tema tan exigido como el del agua, la falta de ese elemento y las consecuencias de ello- no sólo alcance sus frutos, sino que sea ampliamente difundido, porque a no dudarlo contribuirá a enriquecer las posibles soluciones.



