Más de 4000 sueños cumplidos
Make A Wish cumplió en el país diez años de intenso trabajo realizando los deseos de los niños con enfermedades terminales
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La Fundación Make A Wish cumple diez años de intenso trabajo en la Argentina. "Pide un deseo" es la invitación implícita en el nombre mismo que se eligió para esta institución, nacida en los Estados Unidos, en 1980, con el objetivo de concretar los deseos de niños cuya vida peligra por transitar los estadios terminales de una enfermedad.
Desde entonces, el trabajo de esta meritoria fundación se ha extendido a más de 36 países, en los cinco continentes, en los que ha sabido dibujar sonrisas en miles de rostros, gracias al aporte y al trabajo de generosos donantes y colaboradores.
Es sabido que la imaginación infantil no tiene límites; de allí que los pedidos recibidos sean de lo más diversos y que incluyan visitar la Luna o ir a Disneyworld, jugar al fútbol con un destacado crack, conversar con una estrella de la TV o el cine, cantar con el artista favorito, hacerse de una guitarra eléctrica, una computadora o una máquina para viajar en el tiempo, por solo mencionar algunos.
Todo es posible, no existen los límites cuando la trascendencia del deseo se asocia fuertemente al límite que sí establece una enfermedad. Concretar la experiencia soñada pasa a ser algo extraordinario y sumamente especial para cada uno de los beneficiarios.
Lamentablemente, muchas veces no se puede torcer el destino trágico que se abate sobre un niño, pero sí se puede contribuir a que ese tramo del camino sea único e inolvidable. "Quiero ser…", "quiero tener …", "quiero conocer…", son las expresiones del deseo vital de quienes atraviesan una difícil lucha que los encuentra en desventaja. Hacer realidad estos pedidos es brindar a los pequeños enfermos una importante cuota de aliento cuando el tiempo les juega en contra. Los plazos son siempre exiguos y perentorios en esa difícil carrera, por lo que el trabajo de la ONG se agiganta cuando corre inclaudicablemente detrás de un sueño infantil.
Acompañar a los padres y parientes de los chicos es también parte del enorme desafío que afronta entusiastamente la gente de Make A Wish. El Hospital de Pediatría Juan Pedro Garrahan, el de Niños Ricardo Gutiérrez o el Pedro Elizalde (la ex Casa Cuna) albergan no sólo a jóvenes pacientes, sino también a la angustia, la soledad y la tristeza de grupos familiares que, además de sufrir muchas veces carencias materiales de todo tipo, atraviesan situaciones emocionalmente delicadas.
Empresas, socios benefactores, contribuyentes anónimos y una legión de voluntarios y colaboradores son quienes hacen posible que Make A Wish troque el dolor y el llanto por sonrisas. Ver cumplirse un sueño es siempre motivo de enorme regocijo para cualquiera, mucho más para quienes encuentran en ellos un bálsamo gratificante de ilusión y esperanza que, como es sabido, también suele repercutir favorablemente en su estado físico.
Alegra que el número de sueños cumplidos en la Argentina ya supere los 4000, en la confianza de que los integrantes de Make A Wish pronto llegarán a concretar muchos más.



