Más peras, menos peros
2 minutos de lectura'

Más de 50 representantes de bancos de alimentos (BdA) de todo el país participaron de un ciclo de capacitación en Mar del Plata a fines del mes pasado, tras dos largos años sin estos encuentros presenciales. En un trabajo incansable, las organizaciones no cejan en sus esfuerzos por evitar el desperdicio a fin de llegar a más y más personas.
La inseguridad alimentaria hoy golpea a casi la mitad de los argentinos. Más de un millón y medio de personas recibieron ayuda de la Red BdA en 2020 a través de más de 5000 comedores y merenderos, duplicando el alcance de 2019.
En línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, los bancos de distintas regiones destacan el enorme potencial que tiene la Argentina en materia de rescate de frutas y verduras (fruver).
Una de las actividades programadas del encuentro incluyó la visita a un centro de rescate de excedentes que funciona desde fines de 2020 en Sierra de los Padres. En el marco del Programa #SinDesperdicio, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) apoyó esta iniciativa. Conseguir el financiamiento necesario permitirá replicar la operatoria de rescate en distintas regiones y capacitar a las entidades beneficiarias en un mayor consumo de fruver.
De los 16 millones de toneladas de alimentos que anualmente se desperdician en la Argentina, el 45% son frutas y verduras, un número por demás impactante que habla a las claras de la falta de sostén de muchos de los sistemas actuales de producción. No nos referimos solo a los alimentos, sino también a todos los recursos del suelo y el agua, además de los logísticos, que se desaprovechan sin más, sumados a la peligrosa contribución al efecto invernadero de los productos en descomposición.
El apoyo de The Global Food Banking Network, que agrupa a estas instituciones, permite compartir experiencias y potenciar resultados. Cada vez es más imperioso generar las alianzas necesarias para que todos los actores de la cadena agroalimentaria sumen su parte. El aporte de los BdA sigue siendo fundamental en la crítica situación que atravesamos. Una demanda que, lejos de cesar, se incrementa los impulsa a continuar reinventándose para servir cada día más, en los platos, y mejor.





