Ucrania: otra masacre de Putin
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La ciudad ucraniana de Izium sufrió uno de los ataques más crueles desde que comenzó la invasión rusa. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció los crímenes de un ejército de torturadores tras el hallazgo de cientos de cuerpos enterrados en un bosque de esa ciudad, liberada recientemente de las tropas rusas.
Se encontraron en la zona más de 440 tumbas. Los investigadores exhumaron de una de ellas los cuerpos de al menos 17 soldados ucranianos. De ellos, la mayoría presentaba heridas por bombardeos y explosiones; otros, por objetos punzantes y signos de muerte violenta. Según Zelenski, entre los cadáveres había algunos de niños y cada uno de los cuerpos mostraba señales evidentes de tortura. Al menos dos tenían las manos atadas con una cuerda.
El portavoz del Ministerio del Interior ucraniano, Anton Gerashchenko, cree que el panorama en Izium puede ser de los peores de la guerra. El número de muertos enterrados en fosas clandestinas, o simplemente abandonados donde cayeron, puede superar los mil, lo que supondría el doble que en Bucha.
Tras los primeros trabajos de las tropas de Ucrania en el lugar, el gobierno de Kiev no tiene dudas: se trata de la confirmación de más crímenes de guerra cometidos por las tropas de Vladimir Putin. Es por ello que Zelenski pidió que la ONU visite la ciudad de Izium para verificar la masacre realizada por los rusos.
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Turk, planea una visita a Izium para verificar las denuncias del gobierno de Ucrania. Los hechos revelados han provocado reacciones de repulsa en la comunidad internacional, en especial los países con regímenes democráticos y defensores de los derechos humanos.
Uno de los primeros en reaccionar ha sido el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken: “Cada vez que vemos que la marea rusa se retira de las partes de Ucrania que ha ocupado, vemos lo que deja a su paso”, afirmó.
El alto representante de política exterior de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, dijo estar profundamente consternado y condenó esas atrocidades. En tanto la República Checa, que ocupa actualmente la presidencia rotativa de la UE, solicitó la formación de un tribunal internacional para juzgar los crímenes de guerra cometidos por las fuerzas rusas.
Los crímenes de Putin en Ucrania no pueden quedar impunes. Están sobradamente documentados por periodistas, autoridades locales y organizaciones de derechos humanos La necesidad de esclarecer cuanto antes la responsabilidad por las atrocidades cometidas en Bucha, Irpin e Izium es un imperativo moral indeclinable.





