Luego de siete años de reclamos, empezaron las clases en el barrio Cuartel V de Moreno

Ayer se inauguró la Escuela Primaria N° 84; los chicos de la zona estaban obligados a viajar tres kilómetros para poder estudiar
Rosario Marina
(0)
18 de agosto de 2017  

La maestra Analía Carril acompaña a los alumnos en el debut de la escuela
La maestra Analía Carril acompaña a los alumnos en el debut de la escuela Crédito: Santiago Hafford

Pablo Araujo Paredes tenía puesto el guardapolvo blanco debajo del buzo. Estaba por empezar ayer las clases de primer grado, más de cinco meses después del inicio del ciclo lectivo en la provincia de Buenos Aires. Eran las 8.30 de la mañana, el himno sonaba en los parlantes. La mochila le pesaba sobre los hombros. Hacía mucho frío. Él, igual, sonreía expectante. A su alrededor se desplegaban las aulas modulares donde estudiará junto a sus vecinos de la localidad de Cuartel V, en Moreno. Otros chicos que tampoco tenían adónde ir a la escuela.

Hace siete años que la Asociación Civil El Arca se dio cuenta del problema y empezó a trabajarlo con la comunidad. Supieron que los chicos estaban hacinados en las aulas de escuelas que quedaban a tres kilómetros de sus casas, pero no les quedaba otra opción. Ayer a la mañana, durante el acto que inauguró la Escuela Primaria N° 84, Bettina Cotta no pudo contener el llanto. "Estamos felices. Y vamos a seguir hasta que esté la escuela de material", dijo.

En el playón había madres y alumnos de otras escuelas. La apertura de la EP 84 es un evento para toda la comunidad. Una maestra que hizo de locutora presentó las banderas nacional y provincial, y luego a sus compañeras. Después le dio lugar al director, Gabriel Bruzoni. "El mérito es de ustedes porque hicieron el reclamo por los medios que corresponde. Sé que hace más de siete años que están peleando por esto", dijo.

Son doce aulas modulares de 4,5 x 6 metros que están sobre un playón de cemento. Por ahora, sin calefacción ni aire acondicionado. Algunas, incluso, sin luz. Al fondo del playón, al aire libre, hay seis baños. Afuera de cada aula hay carteles que indican el grado al que pertenecen. Richard ya entró a 2° A. Su madre lo esperaba afuera, lo miraba sentarse, sacar el cuaderno rojo. Su hermana le dijo que mejor agarre el azul, que ese es de comunicados, y mientras le sacaba fotos con un celular rajado.

Anteayer, cuando las maestras entraron en los que serían sus salones, se preguntaron: "¿Acá van a entrar 30 chicos?" Y sí. Ayer empezaron los chicos que no estaban escolarizados y el mes próximo se sumarán los que están hacinados en otras escuelas o necesitan cambiarse, porque hoy se levantan tres horas antes para llegar a clases a tiempo.

Las maestras, en su mayoría mujeres que también son de Moreno y trabajan en otros establecimientos de la zona, serán las responsables de dictar los contenidos necesarios para que los chicos pasen de año. En el acto, sentada con su cartera sobre la falda y los lentes de sol puestos, estaba la directora provincial de educación primaria, Mónica Dillon. "Es una alegría iniciar, aunque tarde, el ciclo lectivo", dijo, y explicó que "cada docente establecerá metas con los contenidos prioritarios", y quienes las alcancen pasarán de grado.

El camino para llegar a la escuela desde la ruta estaba imposible. El único colectivo que entra se bamboleaba intentando llegar a destino. La calle Portugal, que figura como avenida, todavía tenía mucho barro. Ante la consulta sobre cómo harán las maestras o los alumnos para asistir a clases en los días de lluvia, Dillon respondió: "Creo que hay un transporte que llega hasta acá". Al escucharla, el nuevo director le contestó: "No, hay uno que te deja a dos cuadras y pasa a veces".

Las maestras fueron las responsables de trasladar las mesas y sillas desde el jardín hasta la escuela, de limpiar las aulas y los baños, de decorar todo con globos y guirnaldas. Es que aún no hay auxiliares designados. Cuando las madres se enteraron, coordinaron por un grupo de WhatsApp y llevaron lavandina, cepillos y escobas para ayudar a dejar todo en condiciones para el gran día en que sus hijos, finalmente, empezaron el ciclo lectivo 2017.

Belén Castelani es la nueva maestra de 5° A. Estaba feliz y se le notaba. Es de Cuartel V y hace unos años trabaja con niños que no están escolarizados en el Centro Comunitario Negrito Manuel. En 2012 se sumaron al pedido de la escuela. Cuando fue al acto público para tomar el cargo lo hizo sólo para la EP 84.

"Esto fue un pedido de los pibes. Nos decían que estaban hacinados en las escuelas y que sus amigos no tenían vacantes. Eso fue hace ocho años atrás", contó Betina Perona, directora de El Arca. Este año, cuando veían que las promesas no se cumplían, presentaron un recurso de amparo. Y lograron que se armaran estas aulas modulares y que los funcionarios provinciales les prometieran empezar el año entrante la construcción de la escuela definitiva.

Aunque felices por el logro, las familias siguen preocupadas por las calles intransitables y por la falta de seguridad en la escuela y en el barrio. Alrededor de los doce módulos que funcionarán como salones, sólo hay un alambre tejido. Hasta allí no llegan ni ambulancias ni móviles policiales. La única salita que hay para 60.000 habitantes está lejos, sobre la ruta. Belén, la nueva maestra, lo sabe: "Acá falta todo".

Un problema de larga data

2010

La Asociación Civil El Arca empieza a reclamar por la falta de vacantes en Cuartel V.

Marzo de 2017

El Arca presentó un requerimiento urgente ante la Dirección General de Escuelas bonaerense.

Mayo de 2017

El área educativa bonaerense anunció la instalación de aulas modulares en Cuartel V. Ayer, finalmente se estrenaron.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.