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Avanza la lucha contra los abusos: el Papa creó una corte para juzgar a obispos

Los purpurados sospechados de haber encubierto casos de pedofilia en sus diócesis serán sometidos a juicio por la Congregación para la Doctrina de la Fe
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11 de junio de 2015  

ROMA.- Después de aceptar la propuesta de una comisión para la tutela de menores, el papa Francisco autorizó ayer la creación de un tribunal que investigará y juzgará a los obispos acusados de encubrir los abusos sexuales y actos de pedofilia perpetrados por sacerdotes destinados en sus diócesis.

La iniciativa, sin precedente en la estructura disciplinaria de la Iglesia Católica, era una vieja demanda de las víctimas de abusos, que reclamaban el castigo de los obispos que habían hecho la vista gorda a abusos por parte de sacerdotes.

La nueva instancia jurídica propone proceder con mayor dureza contra obispos que no protejan a chicos y chicas del abuso sexual por parte del clero. Los purpurados -unos 5000 hombres repartidos en todo el mundo- que no cumplan con sus deberes serán juzgados por el delito de "abuso de poder episcopal".

Esta tipificación que introdujo el Papa tuvo que ser revisada, pues si bien existía en el derecho canónico, no había mecanismos para encarar esos casos, reveló el padre Federico Lombardi, vocero papal.

El tribunal estará a cargo del Tribunal Apostólico de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y las denuncias deberán presentarse a la Congregación para los Obispos, a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y a la Congregación para las Iglesias Orientales.

"El Santo Padre deberá nombrar un secretario para asistir al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe en relación con el nuevo Tribunal Apostólico. El secretario tendría la responsabilidad de la nueva sección judicial y el personal de la sección podría ser utilizado también para los procesos penales por abuso de menores y de adultos vulnerables por parte del clero. Estas decisiones también deberán ser tomadas después de consultar al prefecto de la Congregación", dice uno de los puntos de la propuesta.

El Papa, que ya autorizó también la transferencia de fondos para que ese cuerpo comience a funcionar, fijó un plazo de cinco años para evaluar la eficacia del tribunal.

Francisco creó el año pasado una comisión formada por 17 personas, entre ellas representantes de las víctimas, para luchar contra el encubrimiento de abusos, una práctica corriente hasta hace pocos años entre los jerarcas de la Iglesia Católica.

Presidida por el cardenal norteamericano Sean O'Malley, la comisión de expertos elaboró la propuesta y la elevó al Consejo de Cardenales, el grupo de nueve príncipes de la Iglesia que sesionó hasta ayer y que afronta las reformas para limpiar la imagen del Vaticano tras una serie de escándalos sexuales y financieros, e impulsar un funcionamiento aceitado de la Santa Sede.

La creación del tribunal era una de las medidas exigidas por las asociaciones de víctimas, que en los últimos meses han protestado por el nombramiento del obispo chileno Juan Barros, en Osorno, y del cardenal australiano George Pell, actual prefecto de la Secretaría para la Economía del Vaticano, vinculados con el encubrimiento de casos de abusos.

El cardenal Pell -zar de las finanzas vaticanas- fue acusado de haber tratado de comprar el silencio de una víctima que había sido abusada por un cura de su diócesis en la década del 80, y su permanencia en el influyente cargo fue cuestionada incluso por un importante miembro de la comisión pontificia contra la pedofilia. Sin embargo, Pell, que lleva adelante la reforma financiera de la Santa Sede, desestimó enfáticamente las denuncias.

La nueva medida del Papa fue mal recibida por la asociación estadounidense de víctimas (SNAP, por sus siglas en inglés). "Mientras los curas que han cometido o encubierto crímenes sexuales vayan a ser juzgados por otros curas nada cambiará", lamentó la asociación presidida por Barbara Blaine.

Los encubrimientos son uno de los problemas mayores en el combate de estos abusos para corregir conductas entre los eclesiásticos, que deben en primer lugar poner la atención sobre las víctimas y la prevención, y no una "razón de Iglesia".

En los últimos 10 años, particularmente desde la muerte de Juan Pablo II, en 2005, estallaron en varias diócesis del mundo denuncias de abusos sexuales o actos de pedofilia de sacerdotes que minaron la autoridad moral de la Iglesia y abrieron la puerta a los ataques de grupos extremistas críticos del Vaticano.

Con la llegada de Benedicto XVI al trono de Pedro, la Santa Sede inició una sigilosa pero profunda política de tolerancia cero hacia este tipo de delitos. El actual papa emérito, de hecho, fue el primero en hacer un mea culpa en nombre de la Iglesia y en reunirse con familiares y víctimas de abusos sexuales.

Francisco tomó la posta del papa alemán en 2013 e inició un proceso de cirugía mayor para desterrar a funcionarios eclesiásticos sospechados de cometer abusos o de encubrir esos delitos. Recientemente sucedió con Robert Finn, en Kansas, y Rogelio Livieres Plano, en Paraguay.

Horas después de iniciado su papado y en una visita la Basílica Santa María la Mayor, la preferida de Bergoglio en Roma, el Papa se cruzó con el cardenal norteamericano Bernard Law, acusado de proteger a decenas de abusadores, ordenó que el purpurado ya no frecuentara ese templo, una simbólica medida que revelaba una de sus prioridades.

La encíclica verde se publicará el próximo 18

  • La primera encíclica dedicada al medio ambiente y la ecología, Laudato sii, será presentada el próximo 18, según un comunicado del Vaticano. Es la segunda encíclica del Papa, y la primera escrita sin colaboración. La anterior, Lumen Fidei, fue redactada junto con Benedicto XVI, en 2013.
  • Laudato sii (Alabado Seas) son las palabras de inicio del Cántico de las Criaturas compuesto por San Francisco de Asís, de quien el actual papa toma su nombre y ahora también su interés por la naturaleza.
  • La encíclica será presentada además por un cardenal, Peter Turkson; un representante del patriarcado ortodoxo de Constantinopla, Giovanni Zizioulas, y un científico del Potsdam Institute for Climate Impact Research, John Schellehuber.
  • Francisco ya advirtió que en la encíclica hablará, entre otro temas, de los grupos de poder que se convirtieron en los "depredadores" del planeta, así como del problema del consumismo y de la energía nuclear.
Agencias ANSA, DPA, EFE y Reuters

Del editor: qué significa. A pesar de que fue criticada como insuficiente por las víctimas de abusos, la decisión del es un fuertísimo mensaje hacia adentro de la Iglesia.

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