
Del "eje del mal" de Bush al pragmatismo político
Frank Brandmajer Agencia DPA
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WASHINGTON.- Fue un mensaje totalmente en la línea del nuevo presidente. Nada de conversaciones diplomáticas secretas: un video, disponible en Internet, fue el medio elegido por Obama para lanzar su nuevo intento de buscar una salida al pantano de Medio Oriente.
Y su mensaje sonó de forma considerablemente diferente del tono de su predecesor, George W. Bush, que llegó a preconizar la posibilidad de una tercera guerra mundial en relación con el programa atómico iraní; el nuevo ocupante en la Casa Blanca habló de un "nuevo comienzo" en las relaciones. Nadie duda de que el mensaje de reconciliación a Teherán tiene que ver menos con un inocente pacifismo que con los mecanismos de la realpolitik (el predominio de los intereses nacionales por encima de los principios). Obama dejó claro al régimen de los mullahs que hay que pagar un precio para ocupar el lugar que le corresponde en la comunidad internacional.
Paso a paso, Washington parece intentar acabar con los períodos diplomáticos de silencio con aquéllos a quienes Bush veía como parte de un "eje del mal". A comienzos de mes, un diplomático estadounidense de alto rango habló por primera vez en cuatro años con la cúpula siria, y los líderes estadounidenses ya consideran conversar también con los talibanes moderados. Washington se había mostrado antes también abiertamente a favor de una participación de Irán en una conferencia sobre Afganistán.
Expertos en política exterior estadounidense ven el nuevo rumbo con buenos ojos. "Todo debería focalizarse en cambiar el comportamiento de Irán", opina el presidente del instituto de política exterior Council on Foreign Relations de Washington, Richard Haas, que lo considera posible. "Pero será más probable que eso ocurra con un Irán integrado en la región y en el mundo que con uno aislado que se entrega al fundamentalismo", explica.
Haas está seguro de que iniciar conversaciones con Teherán "tiene mucho sentido", pues no se trata de recompensar a un régimen indómito, sino del resultado de comprender "que ignorar a Irán, la política del abandono, no ha debilitado al régimen ni tampoco su influencia".
Obama sabe también que el tiempo apremia. En los últimos meses Irán ha enriquecido suficiente uranio como para poder construir teóricamente una bomba atómica.
"Los avances nucleares de Irán pese a las críticas internacionales hacen dudar a los socios regionales de si Estados Unidos está aún en situación de actuar con un liderazgo efectivo", reflexionaba en un estudio reciente el instituto de política de Medio Oriente en Washington.





