
Desertó un miembro del equipo cubano de béisbol
Pedido: se trata de un entrenador de la selección nacional, que pidió asilo político en los Estados Unidos; estudian otros seis casos.
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BALTIMORE, EE.UU.- Uno de los entrenadores de la selección cubana de béisbol, que la noche del lunes derrotó a los Orioles de Baltimore, desertó y pidió asilo político en los Estados Unidos, informó ayer la policía local.
La autoridades norteamericanas estudian también la situación de otros seis cubanos que perdieron el avión de regreso a La Habana por haberse "quedado dormidos".
Robert Weinhold, vocero policial, identificó al entrenador como Rigoberto Herrera y señaló que el hombre entró caminando en el cuartel central de la policía de Baltimore, temprano por la mañana, y pidió asilo político mediante una nota escrita.
Como es de rigor en estos casos, la policía tomó contacto con el Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN), que se hizo cargo del caso.
Previamente, una fuente de la policía había dicho que entre cuatro y seis cubanos se quedaron en Baltimore, pero no porque quisieran desertar sino porque se quedaron dormidos y perdieron el vuelo de regreso a La Habana.
El partido, en el que los cubanos vencieron por 12 a 6 a los Orioles, terminó cerca de la medianoche local y los miembros de la delegación tenían que estar en el aeropuerto apenas cuatro horas más tarde.
El Departamento de Estado rehusó confirmar o desmentir la información de que algún integrante de la delegación cubana había pedido asilo, y lo mismo hizo el SIN.
"El gobierno de los Estados Unidos no puede confirmar ni negar que algún individuo haya solicitado asilo político", dijo el vocero del SIN, Daniel Kane.
"Esa es nuestra política rutinaria para proteger la privacidad y confidencialidad de toda persona y de los miembros de su familia", agregó.
Por su parte, la Oficina de Intereses cubanos en Washington confirmó que seis ex jugadores cubanos perdieron el vuelo, pero afirmó que regresarían a La Habana en el mismo día u hoy, a más tardar.
Luis Fernández, vocero de la oficina cubana negó que hubiera desertores en la delegación que acompañó al equipo. "No tenemos información sobre desertores", dijo.
A su vez, Gustavo Machín, diplomático cubano en Washington, aclaró que el grupo había bebido demasiado ron al festejar el triunfo de su equipo y por eso perdieron el vuelo.
Sin embargo, según el congresista demócrata de ascendencia cubana Bob Menéndez, dos de ellos también solicitaron asilo, y un alto funcionario del gobierno norteamericano dijo que se estaban realizando los arreglos para dialogar con los seis con el fin de saber si deseaban o no regresar a Cuba.
Héroes nacionales
Tanto los 25 jugadores como el resto de la delegación de Cuba -de 300 personas- fueron trasladados en ocho ómnibus al aeropuerto internacional de Baltimore y fueron recibidos en la capital cubana con grandes muestras de alegría popular.
Exultante, el presidente cubano, Fidel Castro, dio a los jugadores una bienvenida de héroes nacionales, mientras cientos de niños vivaban a sus ídolos deportivos.
"Este fue un acontecimiento verdaderamente histórico", dijo Castro durante un discurso de más de tres horas en homenaje a los deportistas en la escalinata de la Universidad de La Habana, adonde se acercaron unas 15.000 personas convocadas por la Central de Trabajadores de Cuba.



