El asesinato de una popular dirigente política se investiga como terrorismo y sacude a la política británica
La policía antiterrorista asumió el caso de Ann Widdecombe tras nuevas pruebas y detuvo al principal sospechoso bajo cargos vinculados a extremismo; el crimen reaviva la preocupación por la seguridad de los dirigentes
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LONDRES.– La investigación por el asesinato de la exparlamentaria británica Ann Widdecombe dio un giro este lunes al ser asumida por la unidad antiterrorista, tras la aparición de nueva evidencia que llevó a las autoridades de Gran Bretaña a reconsiderar el caso como un posible acto de terrorismo.
Un hombre de 28 años, que ya había sido detenido como principal sospechoso, fue arrestado nuevamente bajo cargos vinculados a la comisión, preparación o instigación de actos terroristas, informó la Policía Antiterrorista del Sureste. Las autoridades indicaron que se siguen múltiples líneas de investigación para determinar el móvil del ataque, que inicialmente no había sido considerado de naturaleza política.
Widdecombe, de 78 años, fue hallada muerta el jueves en su vivienda rural en Haytor, en el suroeste de Inglaterra, con lo que la policía describió como “lesiones graves”. Su muerte provocó conmoción en el ámbito político británico, donde había sido una figura influyente durante décadas, conocida por sus posiciones conservadoras en temas sociales y su activa presencia mediática incluso después de abandonar el Parlamento.
El jefe de la Policía Nacional Antiterrorista, Laurence Taylor, explicó que el cambio en la conducción del caso responde a “nueva información y pruebas” surgidas en las últimas horas. “Estamos siguiendo múltiples líneas de investigación para establecer el motivo de este ataque”, señaló en un comunicado.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, confirmó que los agentes antiterroristas lideran ahora la pesquisa y adelantó que informará al Parlamento sobre los avances. En un mensaje difundido en redes sociales, calificó el crimen como “atroz” y subrayó la importancia de esclarecer las circunstancias que rodearon el asesinato.
Ann Widdecombe was fearless and forthright. She was a devoted public servant, the likes of whom we will rarely, if ever, see again.
— Shabana Mahmood MP (@ShabanaMahmood) July 13, 2026
The circumstances of Ann's murder are extremely distressing. The investigation is now being led by @TerrorismPolice. The police have cautioned… pic.twitter.com/zVie378NTm
El sospechoso fue detenido el sábado en el condado de South Yorkshire, en el norte de Inglaterra, a más de 300 kilómetros del lugar donde ocurrió el crimen. Su identidad no fue revelada debido a que aún no ha sido formalmente acusado. La policía cree que Widdecombe fue asesinada alrededor del mediodía del miércoles, después de que se reportara su ausencia a una entrevista televisiva programada para esa tarde.
El caso tuvo además un primer giro en las detenciones: un hombre de 26 años que había sido inicialmente arrestado como sospechoso fue posteriormente liberado sin cargos, lo que llevó a reorientar la investigación y centrarse en el nuevo detenido. Según trascendió en medios británicos, los investigadores analizan desplazamientos, comunicaciones y posibles vínculos del sospechoso para reconstruir la secuencia del crimen.
Extensa carrera política y posturas polarizantes
La exlegisladora tuvo una extensa carrera política como miembro del Partido Conservador entre 1987 y 2010, período en el que ocupó cargos relevantes, entre ellos el de ministra de Prisiones durante el gobierno de John Major. Su estilo directo y sus firmes convicciones la convirtieron en una figura reconocible dentro del ala más tradicional del partido.
Tras dejar el Parlamento, Widdecombe mantuvo una alta visibilidad pública. Participó en programas de entretenimiento como “Strictly Come Dancing” y “Celebrity Big Brother”, lo que amplió su perfil más allá de la política. En paralelo, profundizó su posicionamiento euroescéptico y se alineó con movimientos que impulsaban la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.
En los últimos años, se había sumado al Partido del Brexit y luego a Reform UK, liderado por Nigel Farage, donde actuaba como vocera. Su firme postura contra la inmigración y sus críticas a la ampliación de derechos LGBTQ+ la convirtieron en una figura polarizante, aunque colegas y allegados destacaban su trato afable en el plano personal y su sentido del humor.
El caso reavivó además el debate sobre la seguridad de los políticos en Gran Bretaña, en un contexto de creciente polarización. En la última década, dos legisladores en ejercicio fueron asesinados en ataques vinculados al extremismo: la diputada laborista Jo Cox en 2016, durante la campaña del Brexit, y el conservador David Amess en 2021, en un atentado inspirado por el grupo Estado Islámico.
Las autoridades no confirmaron por el momento si el asesinato de Widdecombe responde a una motivación ideológica concreta, pero el traspaso del caso a la unidad antiterrorista sugiere que se evalúan hipótesis vinculadas a la radicalización o a posibles conexiones con entornos extremistas. También se analizan eventuales motivaciones personales que pudieran haber derivado en el ataque.
Agencias AP, AFP y Reuters


