
El fantasma de Bucaram aún asusta en Ecuador
El depuesto mandatario está presente en la campaña electoral.
1 minuto de lectura'

QUITO.- Cientos de miles de puestos de trabajo, viviendas populares gratuitas, educación y salud públicas para todos, combate de la corrupción, red de agua potable, pavimentación de caminos, sueldos en dólares, cárcel para los evasores, seguridad, crecimiento sostenido. La catarata de promesas electorales no tiene fin ni medida, pero los ecuatorianos ya no tienen fuerza para creer. Cansados de que los políticos sólo se acuerden del pueblo en tiempos de campaña, esta vez han decidido olvidarse de los políticos.
El próximo domingo, 7,1 millones de ecuatorianos acudirán a las urnas para elegir al presidente que conducirá sus destinos a las puertas del siglo XXI. Pero la apatía es la favorita. El descrédito de la clase política más las dificultades de movilización como consecuencia del devastador paso de El Niño por el país son las razones más fuertes que llevan a los analistas a creer que la abstención alcanzará el 40 por ciento.
El dato es por demás significativo si se tiene en cuenta que el candidato que según las encuestas más posibilidades tiene de suceder al provisional Fabián Alarcón al frente del palacio Carondelet obtendría aproximadamente el 37 por ciento de intención de voto.
Su nombre es Jamil Mahuad Witt, el actual alcalde de Quito. Más de diez puntos lo separan de Alvaro Noboa, un magnate bananero populista relacionado con el destituido y autoexiliado ex presidente Abdalá Bucaram.
Con menos posibilidades, los encuestadores ubicarían luego al ex mandatario Rodrigo Borja (1988-92), de la Izquierda Democrática (ID), y a un periodista devenido en político, Freddy Ehlers, del incierto Movimiento Ciudadanos Nuevo País.
Cerrando los sondeos, dos mujeres: la ex vicepresidenta Rosalía Arteaga, del Movimiento Independiente por una República Auténtica (MIRA), y María Eugenia Lima, izquierdista, del Movimiento Popular Democrático (MPD).
El gran ausente en la carrera presidencial es Jaime Nebot, cabeza del mayoritario Partido Social Cristiano (PSC, de derecha), quien, tal vez desalentado por las encuestas y con el recuerdo de sus fracasos anteriores -en 1992 y 1996-, ha desistido de intentarlo por tercera vez.
Ahora se conforma con llegar a ocupar una banca como diputado nacional, con posibilidades de alcanzar la presidencia parlamentaria. De este modo, gran parte de los votos del PSC -que no presentará candidato- se volcarán en favor de Mahuad.
Pero quienquiera que surja triunfador el domingo deberá esperar hasta el próximo 12 de julio, fecha de la segunda vuelta -que ya se da por descontada-, pues la ley electoral ecuatoriana establece la necesidad de obtener la mitad más uno de los votos para evitar el ballottage.
Campaña caliente
Cuando el país ya se encuentra en la recta final rumbo a las elecciones, la campaña ha comenzado a recalentarse y las acusaciones cruzadas están a la orden del día. Mahuad -el candidato por la Democracia Popular (DP)- no deja de vincular a Noboa -independiente, pero con el firme respaldo del Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE)- con la familia Bucaram.
Aunque esté hoy lejos de su país, nadie duda de que el fantasma de Bucaram está presente en la campaña. El propio Noboa trata de despegar su imagen de la del ex presidente, destituido por "incapacidad mental" en febrero de 1997. Sin embargo, es un secreto a voces que el multimillonario empresario sustenta el exilio del "loco" en Panamá. Además, ha llegado a anunciar que de ganar las elecciones permitiría su regreso al país.
Esto hace pensar a sus contrincantes que Noboa es sólo un títere de Abdalá y que de llegar al gobierno podría reeditar la fórmula "Noboa al gobierno, Bucaram al poder".
Nexos con el narcotráfico
Los roldosistas intentan, a su vez, destruir la imagen de buen administrador con que cuenta Jamil Mahuad, a quien varios años como alcalde de la capital le han permitido realizar una gran cantidad de obras públicas en un país donde la mayoría de las cosas está aún por hacerse.
Noboa, en tanto, lanzó anteanoche la denuncia más grave contra Mahuad, acusándolo de permitir que el narcotráfico financie su actividad proselitista. El alcalde quiteño negó todo y aseguró que "ya esperaba una campaña sucia".
Por su parte, Rosalía Arteaga -ex vicepresidenta de Bucaram y autoproclamada presidenta cuando éste fue destituido (el 5 de febrero de 1997, el día de los tres presidentes), y nuevamente vicepresidenta de Alarcón hasta que decidió postularse para la primera magistratura- afirmó la semana última haber recibido amenazas de Noboa, que se deberían a sus denuncias sobre una supuesta evasión fiscal del empresario-candidato.
Lejos de la gente
Pero el hombre de la calle permanece desinteresado por las denuncias y chicanas electorales. Mucho más le preocupan la inseguridad, la pobreza, el desempleo y la inflación creciente, que es la segunda mayor del continente.
Ecuador atraviesa una grave crisis económica, principalmente motivada por la caída del precio del petróleo, lo que ocasiona un grave déficit en el sector, que representa un tercio de los ingresos fiscales.
A esto se suman las pérdidas provocadas por El Niño, la reducción en la demanda de exportaciones a causa de la crisis asiática, el fracaso en los intentos privatizadores y la falta de control de gastos del gobierno.
Para hacer frente a la situación, Alarcón debió recurrir a la emisión de bonos y créditos sobre la venta futura de petróleo por 840 millones de dólares. Esto se convertirá en un peligroso legado para quien herede la presidencia, por lo que será fundamental que cuente con el apoyo parlamentario.
Tan decisivo se ha vuelto el respaldo legislativo que el candidato Freddy Ehlers anuncia, desde su publicidad televisiva, que si es presidente y el Congreso le pone piedras en el camino, "con el respaldo del pueblo lo disolveré".
Mientras tanto, las sonrisas de los candidatos inundan el paisaje quiteño desde lo alto, en pasacalles y afiches colgados en semáforos y postes de alumbrado. Parecen mirar desde arriba a los ecuatorianos, que, ajenos a la propaganda, salen a trabajar cada mañana. El domingo deberán decidir qué es lo mejor para su país. No pueden equivocarse. Ecuador no lo resistiría.



