
El gobierno de Berlusconi, el segundo más longevo
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ROMA (De nuestra corresponsal).- Más allá de sus "gaffes" y de la perplejidad que provoca entre sus socios de la Unión Europea, el gobierno de Silvio Berlusconi "festejará" hoy 876 días en el poder, algo que significa que el ejecutivo del Cavaliere se convertirá en el segundo más longevo de la Italia republicana.
Un segundo puesto que logra gracias a la amplia mayoría parlamentaria de su coalición, que transforma a su Ejecutivo en el segundo más largo, detrás del de su ex amigo socialista Bettino Craxi, fallecido hace unos años en el exilio y que ostenta el récord de 1059 días en el poder (entre el 83 y el 86).
En una Italia marcada desde la posguerra por una inestabilidad política total -hasta hace unos años las crisis de gobierno eran cosa de todos los días-, el logro de Berlusconi se da, sin embargo, en un escenario no muy color de rosa. Amén de las continuas peleas en el seno de su coalición de centroderecha, la Casa de las Libertades, los sondeos indican que la oposición de centroizquierda comienza a superarlo, según consignó ayer el Corriere della Sera. El dato no es menor, aunque no hay que olvidar que se trata de sondeos que dan por sentada la unidad de la centroizquierda, algo que en realidad aún es más un proyecto que una realidad.
Al margen de los escándalos judiciales que siguen acosándolo, y de que no ha resuelto el conflicto de intereses entre sus propiedades y su cargo de premier, Berlusconi enfrenta ahora una recesión económica alarmante, que quiere enfrentar aplicando un drástico plan de recortes al sistema jubilatorio. El 24 de octubre último, los tres sindicatos más importantes del país convocaron a una huelga que paralizó parcialmente a Italia para protestar contra esta reforma, y tienen previsto otras acciones.
En un escenario político bastante complicado, aunque parezca mentira, el mayor problema de Berlusconi es su coalición de centroderecha. Desde hace meses las peleas entre sus socios son cada vez más feroces y públicas. Y el desacuerdo es tan amplio que hasta se da en la reforma del sistema de pensiones, hoy una prioridad para Berlusconi.

