El hombre que quebró al Barings
1995
Nick Leeson se hizo famoso de un día para otro en 1995, cuando su rostro fue difundido por los principales medios del mundo.
Tenía 28 años y había logrado algo que parecía imposible: provocar la quiebra del Barings Merchant Bank, el más antiguo y prestigioso banco de inversiones británico hasta el momento, y un fuerte temblor en el mercado de Singapur.
Hasta entonces había sido un agente de bolsa "estrella" del Barings, una institución fundada en 1763 a la cual confiaba la gestión de su patrimonio la reina Isabel. Gracias a las millonarias ganancias que dejaban sus audaces inversiones, el banco lo premió en 1992, enviándolo a la filial del banco en Singapur.
Hacia allí viajó junto a su esposa, Lisa, y recibió autorización para operar en la bolsa local y en la de Osaka bajo la supuesta vigilancia de los ejecutivos del banco en Tokio. Aunque en la práctica tenía una amplia libertad, porque sus operaciones financieras dieron al principio excelentes resultados.
En apenas un año le hizo ganar a la empresa más de 10 millones de libras (52 millones de pesos). Es decir, el 10% de los ingresos totales que el banco tuvo en 1993.
Esa eficiencia le valió un bono de 130.000 libras (680.000 pesos), además de su sueldo de 50.000 libras (261.000 pesos), lo que le permitió acostumbrarse al lujo y a pasar los fines de semana en lugares exóticos.
Pero la suerte del yuppie no tardó en cambiar. Y Leeson comenzó a ocultar sus pérdidas en la cuenta secreta 88888, bautizada "la de los errores". El 17 de enero de 1995 llegó el golpe de gracia, cuando un fuerte terremoto en Japón provocó el derrumbe del Nikkei.
Desesperado, Leeson apostó entonces a riesgosas inversiones, pero sólo consiguió hacer más profundo el agujero financiero que hundiría al Barings. En total perdió unos 1300 millones de libras (6800 millones de pesos), el doble del capital disponible del banco.
Intentó huir, pero tampoco tuvo éxito. "Fue aterrador -recordó este año-. Para entonces mi foto estaba en cada primera plana y en cada pantalla de cada aeropuerto."
Finalmente fue detenido en Alemania, se declaró culpable y recibió una condena de seis años y medio en una cárcel de Singapur por fraude y estafa. Y el banco fue adquirido por la financiera holandesa ING... por la simbólica suma de una libra esterlina (5,2 pesos).
2005
Cuando Leeson creía que lo había perdido todo, la vida le demostró que siempre se puede estar peor.
Su esposa, que había comenzado a trabajar como azafata para poder visitarlo seguido, lo dejó después de que él mismo reveló, en una autobiografía publicada en 1997 -"Rogue Trader"-, que le había sido infiel con geishas.
Meses después contrajo cáncer de colon y atravesó en prisión su tratamiento de quimioterapia.
De todos modos, sin hogar y sin trabajo, Leeson no dudó en volver a invertir. Esta vez, en su fama.
No le fue tan mal. Cuando quedó libre, en 1999 -su condena fue rebajada por buena conducta-, fue recibido como una estrella en Inglaterra. Cientos de periodistas y curiosos colapsaron el aeropuerto de Londres para verlo.
Una película basada en su autobiografía, protagonizada por el conocido actor Ewan Mc Gregor, fue estrenada en 2000. Y en septiembre último -ya con un título de psicólogo en mano- publicó un libro de autoayuda titulado "Regresar desde el borde: cómo lidiar con el estrés".
Por otra parte, hoy gana importantes sumas -entre 4000 y 7000 libras (21.000 y 36.000 pesos)- por las conferencias que dicta en varios países sobre inversiones riesgosas. En total, factura al año entre 50.000 y 70.000 libras (261.000 y 366.000 pesos).
Sus servicios se ofrecen a través de su propia página web (http://nickleeson.com), donde se presenta como "el agente de bolsa que provocó el escándalo más grande del siglo, con los riesgos que tomó sin supervisión".
Sin embargo, una década después de haber tenido en sus manos el destino de millones de dólares, su vida actual es bastante diferente. Vive con su nueva familia -se casó con una esteticista y tuvo un hijo- en Galway, en el oeste de Irlanda.
Participa en una página web de famosos que juegan al póquer (www.celebpoker.com) y su principal trabajo consiste en conseguir sponsors para el equipo de fútbol local.
"Mis valores y necesidades cambiaron -confesó hace unos días en una entrevista-. Espero que dentro de diez años pueda vivir sin la constante vergüenza por el fracaso más grande de mi vida."
"¿Deberíamos apiadarnos de él? No todavía", opinó Mario Vargas Llosa en un artículo sobre el caso. Y recordó la versión de un ex compañero de celda de Leeson que jura que de los millones de dólares que perdió el ex agente de bolsa se quedó con un par "para gastárselos cuando se olviden de él".
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