
El juego sucio de la política española
1 minuto de lectura'
MADRID.- No habrá ahorro de golpes. Desde hace tiempo asistimos a una batalla cruenta y personalizada de los medios de prensa entre sí y de éstos con políticos actuales y pasados. El límite, si existe, ha sido tocado al difundirse un video donde Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, aparecía en una reunión privada que muy poco tenía que ver con un cumpleaños infantil.
El 7 de este mes, la jueza Ana Revuelta hizo ingresar en la cárcel de Carabanchel a Exuperancia Rapú Muebake, ciudadana de Guinea Ecuatorial. Pedro J. Ramírez presentó a la jueza una denuncia pidiendo que interviniera 28 videos depositados por Rapú en una oficina de correos. Los videos afectaban su intimidad y tenían un neto contenido sexual.
El sábado último, la magistrada dispuso la libertad de Rapú gracias a un documento de la fiscalía, que lo aconsejaba.
El abogado de la acusada, Jacobo Teijelo, declaró que su clienta hizo nuevas declaraciones ante el juzgado cuando ya se había enterado de que sería excarcelada. Rapú acusó al ex secretario de Estado para la Seguridad durante el gobierno de Felipe González, Rafael Vera, de haber concebido "la preparación, grabación y distribución del video". Vera comentó que le sorprendía la acusación y sugirió que ella leyó un guión que le "habían escrito".
Según El Mundo, el piso alquilado por Rapú en General Yagüe, de esta capital, está a nombre de Angel Patón Gómez, asesor en La Moncloa durante el gobierno de Felipe González. Rapú, propietaria de una discoteca y manager musical, habría declarado que recibió una primera entrega de 340.000 dólares, sobre un total pactado de casi dos millones, para realizar su trabajo. Ese dinero se lo había dado Goñi Tirapu, ex gobernador de Guipúzcoa.
Sin embargo, y de acuerdo con la misma fuente, el arquitecto de la operación contra Pedro J. Ramírez sería José María González Cantalejo. Tanto él como los supuestos cómplices arriesgan, de demostrarse el delito, penas de entre dos y cinco años de cárcel, según lo establece el Código Penal.
¿Qué está pasando?
Es cierto que el diario El Mundo ha enfurecido al PSOE. Hace años, junto con El Periódico, de Barcelona, destapó el "caso Filesa": la financiación ilegal del Partido Socialista. También es cierto que denunció y siguió el caso de los GAL y es igualmente cierto que esos grupos aparecieron cuando Rafael Vera era secretario de Estado para la Seguridad; Felipe González, presidente del gobierno, y José Barrionuevo, ministro del Interior.
Ayer por la mañana, por una radio, la mujer de Pedro J. Ramírez, la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada, señaló que el video no afecta su relación con el director de El Mundo. Por la noche, Pedro J. Ramírez no negó su validez, sino que afirmó que su existencia es "delictiva". También deseó que Felipe González no tenga nada que ver en la trama que ha sido montada para desprestigiarlo y "destruir la voz crítica de El Mundo".
En este juego inmundo, Rafael Vera, también por televisión, dijo algo que nos parece tan lamentable como reproducible textualmente. Luego de afirmar que no es cierto que él esté implicado en un complot contra Pedro J. Ramírez, agregó: "Los que han escrito esa información y la señorita que la ha escrito saben que mienten. Todo esto ha sido organizado para no permitir que los árboles impidan ver el trasero del señor Ramírez vestido con el corpiño rojo y las medias rojas...". Así, se asegura, aparece en los videos del escándalo. Miguel Angel Rodríguez, vocero del gobierno, no entró en este tema de trazos repugnantes y dijo que la existencia de los videos pone en juego la libertad de prensa. Lo cierto es que ningún periódico serio se ha hecho eco de este embrollo abominable.
Terminemos aquí. Sentimos una necesidad imperiosa de bicarbonato.



