
El Mossad, en la mira por el asesinato de un jefe de Hamas
El emirato sospecha que el servicio secreto israelí estuvo involucrado
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TEL AVIV.- Con la novela policíaca en torno del asesinato de un líder de Hamas en Dubai, volvieron a Medio Oriente las maniobras de distracción y las teorías conspirativas.
La muerte de Mahmoud al-Mabhouh, el miembro de alto rango de la organización palestina Hamas y supuesto traficante de armas, ocurrida el 19 de enero en un hotel de lujo en Dubai, al parecer asfixiado con una almohada, disparó varias pistas. Y no sólo Israel tenía un claro interés en el tema.
Muchos, y entre ellos la mayoría de los israelíes, creen reconocer la mano del servicio secreto israelí, Mossad, tras el asesinato. Según la revista Der Spiegel , las autoridades alemanas de seguridad coinciden con las sospechas de la policía de Dubai, que apuntan al Mossad. Mientras, el grupo de sospechosos del crimen fue denominado con el respetuoso nombre de "los 11 increíbles".
Para el jefe de la policía de Dubai, Dahi Tamim, es "casi seguro" que fue Israel quien movió los hilos.
El gobierno israelí mantiene silencio. Sólo el canciller Avigdor Lieberman se decidió a hablar y reivindicó la presunción de inocencia por la falta de pruebas.
Otros intentan sembrar dudas al respecto. Por ejemplo, el diputado Joel Hasson consideró que otro país robó intencionalmente la identidad de los israelíes con doble nacionalidad para falsificar los pasaportes de los agentes e inculpar al Mossad.
Los once agentes acusados por Dubai usaron seis pasaportes británicos falsificados y uno alemán, entre otros, con números y fotografías o datos personales verdaderos de inmigrantes que viven en Israel y que poseen la doble nacionalidad.
Usi Eilam, del renombrado Instituto de Estudios de Seguridad Nacional en Tel Aviv, afirmó: "No descartaría, por ejemplo, que Egipto quisiera quitar de en medio a un agente de Hamas".
No hay una huella especial del Mossad en la operación. "Los franceses, estadounidenses o británicos utilizan todos los mismos métodos", enfatizó y agregó que para la policía en Dubai es fácil culpar al archienemigo israelí. Para ellos es una cuestión "de orgullo y honor", dijo.
También están circulando otras teorías, según las cuales otro servicio secreto pudo haberle hecho un favor al Mossad. O que el asesinato selectivo en la habitación 230 del hotel Al-Bustan podría ser una obra conjunta de varios servicios secretos.
Eilam, sin embargo, no cree que los servicios secretos estén "contentos" de colaborar en una operación como la de Dubai. "Es demasiado comprometedora y hay que tener mucho cuidado con revelar detalles", dijo.
Otros extienden su dedo acusador contra Hamas y Siria, donde Al-Mabhouh vivió en el exilio. Según afirman, el supuesto traficante de armas habría querido comprar nuevos misiles para amenazar desde la Franja de Gaza a tres de los 7,5 millones de israelíes.
Por miedo a la reacción israelí y una posible escalada totalmente fuera de control en la región, algunos podrían haber tenido interés en frenar a Al-Mabhouh. El lema: mantener las conexiones, las personas cambian.
Exceptuando las críticas de algunos diarios liberales de izquierda, en Israel domina una idea de base: cuando la operación es exitosa, los agentes son enviados a un lugar seguro. De estar el Mossad realmente tras el asesinato, a los agentes les esperaría en el peor de los casos el servicio en el interior del país.
Y aunque el gobierno británico se indigne por el abuso de los pasaportes, podría ser que el primer ministro Gordon Brown deje de ocupar el cargo tras los comicios de mayo, escribe el diario Jerusalem Post.
El Mossad es en Israel casi sagrado y de ahí la precaución con la que actúan también los políticos de ese país.



