El papa León XIV será operado en Roma: qué se sabe de la cirugía en el pulmón y la expectativa por su viaje a la Argentina
El pontífice ingresará al hospital Gemelli este martes para la intervención por un nódulo y estará una semana internado; por ahora, se mantiene su gira a América Latina
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ROMA.– En un clima de dejá vu mezclado con ansiedad, una veintena de periodistas y camarógrafos ya se encuentran apostados en el policlínico de Gemelli, que en épocas de san Juan Pablo II (1978-2005) llegó a ser bautizado “Vaticano III” porque el pontífice polaco pasó allí mucho tiempo. Después del inesperado anuncio del domingo, cuando León XIV se convirtió también en el primer papa en contarles a los fieles reunidos en plegaria dominical que va a ser sometido a una operación, la Sala de Prensa de la Santa Sede confirmó este lunes que el máximo líder de la Iglesia católica será internado “al final de la mañana” de este martes.
La cirugía para extirpar un nódulo en el pulmón hallado recientemente “en estado inicial y bien localizado”, como precisó el mismo Robert Prevost -en una clase de de transparencia y exhibiendo su fragilidad humana-, tendrá lugar durante la jornada del martes, pudo saber LA NACION de fuentes informadas.
Se espera que el Papa -que este lunes por la mañana siguió con su trabajo habitual y mantuvo las audiencias previstas- permanezca una semana en el hospital tras la cirugía para facilitar su recuperación completa, hizo saber Matteo Bruni, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, poco después del anuncio papal.
Aunque fuentes de prensa italianas habían hablado de una inflamación como origen del hallazgo del nódulo pulmonar, la Sala de Prensa de la Santa Sede desmintió esta versión. “El nódulo apareció en un control de rutina”, indicó, en un dato que pareció positivo desde el punto de vista médico.
También resultó alentador que la Prefectura de la Casa Pontificia, que maneja la agenda del Papa, comunicara que debido a su hospitalización, se anulaban las audiencias hasta el martes 20 de octubre, confirmando que estará una semana afuera del Vaticano. Esto hasta dejó abierta la posibilidad a que el Papa pueda reaparecer en público en la tradicional audiencia general de los miércoles del 23 de octubre, aunque habrá que esperar.
Aunque se respira un clima de inquietud en el Gemelli, donde ya se posicionaron los periodistas para enfocar sus cámaras hacia el sector del décimo piso donde se encuentra la habitación papal, y todo el mundo recuerda la última internación del papa Francisco, en febrero de 2025, no hay alarma.
Tal como dejó en claro el propio Papa al hacer el anuncio, todo parece estar bajo control, programado, como también destacó. Fuentes vaticanas reiteraron a LA NACION que el Papa quiso hacer la cirugía lo antes posible para poder cumplir con su primer y exigente viaje a América Latina.
“Creo que quiere someterse a esta intervención de inmediato para no cancelar las visitas que tiene programadas para noviembre”, le dijo al diario La Repubblica Alejandro Moral Antón, sacerdote agustino que fue adjunto durante doce años del entonces prior Prevost, a quien luego sucedió y que ahora se encuentra en la Argentina.
Antón, que admitió que él también se enteró de la operación de su amigo tras su anuncio al final del Angelus, subrayó que el Papa “es una persona muy, muy tranquila: afrontará esto igual que cualquier otra tarea programada para el día”.
Por las buenas condiciones físicas de León, esta vez no hay clima de alarma como había en los últimos tiempos de Francisco, quien murió el 21 de abril de 2025, a los 88 años, ya con varios problemas de salud, en silla de ruedas y tras una neumonía bilateral.
Prevost tiene 71 años -es “joven”, en términos papales- y, a diferencia de su predecesor, es un deportista: todos los martes suele tomarse el día para ir a Castelgandolfo, la residencia veraniega de los papas en las afueras de Roma, para jugar al tenis, nadar y hasta andar a caballo.
Viaje confirmado
El Pontífice no sólo fue visto con buen aspecto y sereno el domingo, en el momento del anuncio que tomó a todos por sorpresa, sino también este lunes en las diversas audiencias que tuvo durante la mañana. Entre ellas, una con el arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, que contó a LA NACION que lo vio muy bien, tranquilo y con quien incluso habló de su próximo viaje a la Argentina, previsto del 8 al 11 de noviembre. La gira, la primera a América Latina de León XIV, que incluye antes Uruguay (del 6 al 8 de noviembre) y luego, “su” amado Perú (del 11 al 16) -donde Robert Prevost vivió veinte años, como misionero primero y después, como obispo-, de hecho, sigue confirmada, más allá de las dudas.
Será la segunda vez que Robert Prevost será hospitalizado. La primera fue en 1985, en Perú, durante su primera etapa como misionero agustino en el país. Contrajo fiebre tifoidea en Chulucanas y tuvo que ser trasladado a la Clínica Roma, un centro privado en Piura, la capital de la región noroccidental peruana.
“Es la única vez en mi vida que he estado hospitalizado”, le dijo a Elise Ann Allen en una entrevista concedida pocos meses después de su elección, el 8 de mayo de 2025 para la biografía León XIV, ciudadano del mundo, misionero del siglo XXI. “Fue un momento muy significativo para mí, porque fue como enfrentarse a la enfermedad”, añadió.
Expectativa en la Argentina
La inesperada internación de este martes que, aunque programada, alteró al Vaticano y puso en vilo a los fieles de todo el mundo, se da justo en medio de una cumbre que reunió en los últimos días a los 115 presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo, los jefes de Iglesias orientales y cardenales, convocada por el propio León XIV a diez años de Amoris Laetitia, el documento de papa Francisco posterior a los dos sínodos sobre la familia.
Participa de la reunión el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), quien admitió que la noticia también tuvo un fuerte impacto en este encuentro. “Se rezó por el Papa en todos los espacios y por supuesto se palpa la preocupación por su salud y de poder acompañarlo desde nuestro lugar de pastores, pero también se respira esa serenidad que él mismo transmitió, inclusive porque, como explicó, el nódulo está en un estadio inicial y bien localizado”, dijo a LA NACION.
“Es verdad que fue una sorpresa, ha sido muy fuerte la noticia de la internación para la operación, nadie se lo esperaba, pero después lo que primó fue una actitud muy muy positiva, también por sus características de que será una internación breve y por los auspicios de una pronta recuperación, si todo va bien”, añadió.
Consciente de la ansiedad que la imprevista operación ha creado en el país, expectante de la visita papal, el presidente de los obispos argentinos también intentó aplacar los ánimos: “No ha habido modificaciones, por el contrario, todo pareciera que va en la línea de mantenerla, pero claramente sabemos que una operación de esta naturaleza requiere una atención particular una vez que la persona es intervenida y por eso lo acompañamos y rezamos mucho por él y su pronta y plena recuperación”, comentó.
También el presidente argentino, Javier Milei, se refirió al viaje papal. “Oramos por él para que pueda venir a la Argentina. Si la situación demanda un corrimiento en la fecha, nosotros estamos disponibles para hacer los ajustes necesarios”, dijo en una entrevista con radio Mitre.
El Vaticano informó que el cardenal filipino Luis Antonio Tagle, flamante decano del colegio cardenalicio, reemplazará al Papa en la misa que estaba prevista este miércoles junto a todos los asistentes a esta cumbre. Y el padre jesuita Giacomo Costa, figura clave en la organización del encuentro, hizo saber que León XIV pidió que el informe de síntesis de la cumbre no se publique tras la reunión, como estaba previsto inicialmente, porque quiere revisarlo después de su convalecencia. Otro fiel reflejo del pragmatismo de León, firme en el timón de la Iglesia, pese a este imprevisto parate por su salud.

