En fotos: un museo bajo el agua, el parque de buques de guerra hundidos en Turquía que atrae a buceadores
Un parque submarino permite a los buceadores acceder a los restos de 14 buques de guerra británicos, franceses y australianos hundidos en el estrecho de los Dardanelos durante la Primera Guerra Mundial
El sitio, ubicado en la península de Gallipoli, en el noroeste de Turquía, fue escenario de la feroz batalla de los Dardanelos entre las tropas británicas -formadas en parte por soldados australianos y neozelandeses- y las francesas, contra las fuerzas otomanas apoyadas por Alemania.
Estos buques naufragados “son una máquina de remontar el tiempo, que nos transporta a 1915″, comenta entusiasmado Savas Karakas, documentalista y buzo confirmado interrogado por la AFP.
La primera etapa para los buceadores, a 24 metros de profundidad, es visitar el acorazado real británico HMS Majestic, de 120 metros de largo, torpedeado por un submarino alemán, que todavía conserva su arsenal.
El parque se extiende sobre 150 km cuadrados, ahí se encuentra el HMS Triumph, hundido con sus 73 oficiales y miembros de la tripulación a bordo, yace a 70 metros de profundidad.
“Pienso en el momento en que se hundieron. Uno siente el estrés de la guerra”, afirma Ali Ethem Keskin, fotógrafo submarino profesional. “Lo más fascinante es que (los restos) siguen ahí, pero desaparecerán algún día, así que tenemos mucha suerte de poder verlos”, subraya.
El parque submarino se suma a sitios de buceo mundialmente conocidos como la laguna de Chuuk, en Micronesia -que alberga decenas de naufragios de barcos japoneses hundidos durante la Segunda Guerra Mundial- y el atolón de Bikini, antiguo polígono de ensayos nucleares estadounidenses, hoy en día muy apreciado por los aficionados al buceo por su flota de buques de la marina estadounidense también hundidos durante la Segunda Guerra Mundial.
“Gallipoli es ahora una alternativa”, explica Savas Karakas. “Es parte de nuestra historia que descansa aquí. Cada barco representa una medalla en nuestro pecho”, añade el joven turco.
En 1915, las tropas aliadas desembarcaron en la península de Gallipoli, punto de partida de una campaña desafortunada destinada a arrancar el estrecho de los Dardanelos al control del Imperio otomano.
El control de los Dardanelos, brazos de mar de unos 60 kilómetros -que separaban Europa y Asia-, debía permitir a las fuerzas franco-británicas establecer un enlace marítimo con Rusia.
Pero la expedición se saldó con una aplastante derrota frente al Imperio otomano y causó más de 100.000 muertos, según los cálculos de los historiadores.
El acceso a la zona estuvo restringido hasta 2017, cuenta Ismail Kasdemir, presidente del sitio histórico de Canakkale. “Toda esta historia y este tesoro bajo el mar han estado allí durante más de 100 años. La comunidad de buceadores es curiosa y seguramente el sitio se convertirá en un apreciado destino de buceo”, afirma.
La provincia de Canakkale, que alberga la antigua ciudad de Troya, atrae desde hace tiempo a visitantes de todo el mundo.
“Aquí respiras el perfume de la historia sobre el agua. Los buceadores podrán ahora sondear la historia submarina”, subraya Derya Can, poseedora de un récord mundial de buceo.
Para Savas Karakas, sumergirse en estas aguas es más personal. Su nombre, Savas -guerra, en turco-, le viene de la campaña de los Dardanelos. “Mi abuelo estuvo en Gallipoli, en 1915, y resultó herido en la batalla”, dice.
“Una de sus manos se quemó y verla me asustaba cuando era niño. Cada vez que intentaba tocarme miraba su mano y me sentía un poco raro”, continúa. “Cuando me zambullo, pienso en su mano. El acero oxidado se parece a su mano quemada por los proyectiles disparados por estos buques de guerra, así que es como si estuviera sosteniendo la mano de mi abuelo”, comenta Savas Karakas.
Fotos: Ozan Kose / AFP y Gallipoli Historical Site presidency
Edición fotográfica: Fernanda Corbani





