Fallido atentado en Rusia contra el ex zar de las privatizaciones
Anatoli Chubais sufrió una emboscada
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MOSCU.- Una tormenta política se desató ayer en Moscú tras un fallido atentado contra Anatoli Chubais, uno de los dirigentes económicos más influyentes de Rusia y uno de los hombres públicos más críticos del presidente Vladimir Putin, que recordó los oscuros y violentos primeros años de la era postsoviética.
Una bomba explotó al paso del automóvil de Chubais, en las afueras de Moscú, sobre el cual cayeron de inmediato ráfagas de Kalashnikov. El blindaje del vehículo salvó la vida del millonario ruso, quien fue brazo derecho del ex presidente Boris Yeltsin en la década del 90 y es considerado el "zar de las privatizaciones" en Rusia.
Chubais, que lidera la Unión de las Fuerzas de Derecha, un partido a favor de Occidente muy crítico del actual gobierno, y que desde 1998 dirige la compañía monopólica de electricidad rusa EES Rossii, dijo que tiene "bastante claro" quién puede estar detrás del ataque. Sin embargo, no quiso denunciar públicamente a los responsables. Además, aseguró que no se dejará intimidar. "Redoblaré fuerzas -dijo- para reformar la política energética del país y unir a las fuerzas democráticas."
El ataque sacudió a la clase política rusa, ya que fue interpretado como un desafío al Estado. Hubo quienes lo atribuyeron a un acto de venganza por las dolorosas reformas precapitalistas de principios de la década pasada, mientras que otros señalaron motivos políticos o económicos, vinculados al ambicioso plan promovido por Chubais para desarticular EES y privatizar una parte de la empresa.
Enemigos no le faltan a uno de los personajes más controvertidos de Rusia, quien afirmó haber sido blanco de otros tres atentados fallidos. Chubais, de 49 años, pertenece al círculo de políticos reformistas liberales allegado al ex presidente Yeltsin. En 1992, como vicepremier, dirigió el controvertido proceso de privatización en Rusia tras el colapso de la Unión Soviética, por el cual pasó a manos privadas el 80% de la economía del país.
Por ese motivo, Chubais encabezó durante varios años la lista de políticos más impopulares en Rusia. Gran parte de la población lo responsabilizó por los tiempos de crisis económica durante la caótica era de las privatizaciones. Ese proceso culminó con los antiguos monopolios estatales en manos de unos pocos empresarios. También se ganó enemigos entre el establishment político después de unir a otros liberales de la oposición con fuerzas leales a Putin.



