
Irán amenaza a EE.UU. con una “respuesta devastadora” mientras el presidente modera el tono
Desde Teherán condenaron la advertencia de Washington sobre una ofensiva económica sin precedentes; las Fuerzas Armadas iraníes prometieron una respuesta “aplastante”, pese al llamado del mandatario Masud Pezeshkian a poner fin a la guerra
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TEHERÁN.-Luego de que Estados Unidos anunciara ayer que prepara una ofensiva económica sin precedentes contra Irán, Teherán advirtió que su respuesta ante cualquier nueva amenaza será “devastadora”. Sin embargo, en medio de la escalada, el presidente de la República Islámica llamó a poner fin a la guerra, aprovechando una supuesta posición ventajosa respecto a Washington. Un mensaje que expuso también las tensiones internas en la cúpula del poder iraní en torno al conflicto bélico.
“Es mejor que terminemos la guerra ahora que estamos en posición de fuerza y dignidad, y que el mundo entero reconoce nuestra victoria y ve que Estados Unidos es odiado en todo el planeta y ha atacado nuestros colegios, hospitales e infraestructuras, violando todas las normas”, apuntó este viernes el presidente iraní, Masud Pezeshkian en una reunión con personal médico.
Sus declaraciones ocurren después que la cancillería iraní denunciara como “terrorismo económico” y “crímenes contra la humanidad” el anuncio hecho ayer por Washington de que endurecerá sus sanciones económica para aislar todo lo posible a la república islámica.
Ayer, el Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, indicó que el lunes daría detalles sobre las sanciones previstas, que se producen tras la advertencia del presidente Donald Trump de que habrá consecuencias económicas para cualquier país que proporcione “cualquier tipo de ayuda a Irán”.

Ante la advertencia, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Ali Abdollahi, adoptó una postura diferente a la del presidente iraní y afirmó que la reacción de la República Islámica sería amplia y decisiva.
“Con una preparación integral en tierra, mar, aire, defensa aérea y ciberespacio, las fuerzas armadas de Irán responderán a las nuevas amenazas del enemigo con respuestas aplastantes, contundentes y devastadoras”, declaró Abdollahi.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, principal negociador del país en las conversaciones mediadas con Estados Unidos, afirmó que Washington parecía haber llegado a la conclusión de que no podía prevalecer en su confrontación militar directa.
“Debemos elaborar planes para hacer frente a las sanciones injustas y así poder superarlas”, dijo en el vecino Irak, acusando a Estados Unidos e Israel de recurrir a lo que él describió como una guerra económica y “cognitiva”.
Estados Unidos e Irán anunciaron en dos ocasiones acuerdos de alto el fuego, en abril y junio, con el objetivo de restablecer la libre circulación de barcos a través del estrecho de Ormuz y así poner fin al conflicto que dura ya casi seis meses, pero ambos acuerdos se desmoronaron rápidamente.

La economía iraní ya enfrenta una presión severa después de décadas de sanciones. El 22 de julio, la inflación alcanzaba el 66% interanual, frente al 46% de febrero, mientras la moneda profundizaba su depreciación: el miércoles, un dólar equivalía a 1,88 millones de riales, frente a 1,65 millones antes del comienzo de la guerra.
El conflicto comenzó el 28 de febrero, con ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos. Casi seis meses después, Washington mantiene un bloqueo naval,y Teherán conserva prácticamente cerrado el estrecho de Ormuz.
Actualmente las conversaciones entre ambos países se encuentran estancandas, en gran medida, por la diferencias en torno al control del estrecho de Ormuz, por donde antes de febrero transitaba aproximadamente una quinta parte de todo el petróleo comercializado.
El jueves, tan solo siete buques mercantes navegaron por el estrecho, la mitad que el día anterior, según datos del rastreador de buques Kpler, en comparación con los más de 130 diarios que lo hacían antes de la guerra.
Agencias Reuters, AFP y ANSA

