
La Argentina, "consternada"
1 minuto de lectura'
El gobierno del presidente Néstor Kirchner expresó ayer su "profunda consternación por el ataque" israelí sobre la localidad de Caná, en el sur del Líbano, y manifestó sus "sentidas condolencias" por la muerte de más de 50 civiles.
"El pueblo y el gobierno argentinos transmiten sus sentidas condolencias al pueblo y al gobierno del Líbano por la trágica muerte de estos civiles inocentes", consignó un comunicado de prensa de la Cancillería, en el que, además, se reclamó una "tregua humanitaria" y el "cese inmediato de las hostilidades".
La preocupación argentina por las víctimas de los bombardeos se sumó así a la de varios países que condenaron los ataques de Israel al Líbano, que ya provocaron más de 500 muertes desde el inicio de la ofensiva militar, hace 20 días.
La Cancillería destacó anoche su llamado a las partes para que "respeten plenamente sus obligaciones de conformidad con el derecho internacional humanitario y tomen todos los recaudos para la protección de la población civil".
El comunicado se conoció luego de que el gobierno informara que enviará hoy a Chipre al abogado Carlos Zaballa -un integrante de Cascos Blancos que ya trabajó en la asistencia de los damnificados por el huracán Katrina, en Estados Unidos- para evaluar y definir el envío al Líbano de especialistas, medicamentos y material de ayuda humanitaria.
Además, el presidente de la Comisión de Cascos Blancos, el embajador Gabriel Fuks, ya promovió la selección de un grupo de unos diez médicos, trabajadores sociales y expertos en evacuación que se movilizarán si se decide la participación argentina.



