“La IA será el mayor igualador jamás inventado o la peor fuente de injusticia”, advirtió Bill Gates
El fundador de Microsoft dijo que no existe un plan para facilitar la transición a la era de la inteligencia artificial, que avanza sin serios cuestionamientos sobre su impacto
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WASHINGTON.– El empresario tecnológico estadounidense Bill Gates advirtió este miércoles que el mundo no está preparado para las consecuencias que traerá la inteligencia artificial (IA), que destruye puestos de trabajo y amenaza el vínculo de los seres humanos, especialmente en los jóvenes.
El cofundador de Microsoft afirmó en un artículo en su blog que la transición hacia la era de la IA será uno de los periodos más turbulentos de la historia y sostuvo que nadie ha presentado un plan creíble para gestionarla.
“La IA será el mayor igualador jamás inventado o la peor fuente de injusticia”, escribió el millonario de 70 años, quien también se ha dedicado a la filantropía desde la presidencia de la fundación que lleva su nombre.

“¿Cómo utilizaremos esta tecnología para hacer del mundo un lugar más justo y evitar que amplíe la brecha entre ricos y pobres? ¿Cómo protegeremos a las personas más vulnerables de los perjuicios causados por la inteligencia artificial, incluidas las que pierden su medio de vida y la sensación de tener el control de su futuro?”, se preguntó.
“Creo que responder a estas preguntas y actuar en consecuencia debería ser la máxima prioridad mundial. Si el mundo da los pasos adecuados, la IA será una fuerza para el bien y mejorará la situación de todos”, añadió.
“Lamentablemente, en este momento no nos estamos preparando para eso. No veo indicios de que los líderes, los expertos y las comunidades estén afrontando los desafíos de manera adecuada. No existe un plan para facilitar la transición a la era de la IA”, señaló Gates, y dijo que probablemente apoyaría uno si existiera. “Sin embargo, no creo que eso vaya a suceder. Los incentivos geopolíticos y económicos empujan demasiado fuerte para avanzar a toda velocidad”.

Se trata de la segunda advertencia de Gates sobre las consecuencias de la IA en solo unos días, tras una entrevista con The New York Times la semana pasada donde también se refirió los incentivos económicos.
“En privado, las personas que entienden lo buena que es esta tecnología y lo mucho que está mejorando, están muy preocupadas”, señaló en esa charla. Sin embargo, pocos ejecutivos tecnológicos están dispuestos a admitirlo públicamente. “Ahora se dicen entre ellos: ‘Escucha, no digas eso. Es malo para nosotros y para los próximos billones de dólares que estamos intentando recaudar’”.
Los riesgos principales
Gates enumeró en su blog tres riesgos principales derivados del rápido despliegue de la IA. El primero, como advirtió en otras oportunidades, sería la destrucción permanente de empleos.
El artículo sostiene que las comparaciones con lo que significó el paso del trabajo agrícola al de oficina son engañosas, puesto que aquella transición se desarrolló a lo largo de generaciones y creó nuevos puestos que seguían requiriendo pensamiento humano.
La IA, en cambio, puede sustituir al pensamiento mismo, alertó, lo que afectará al derecho, la medicina, la atención al cliente, el software y la manufactura en aproximadamente una década.

Los primeros puestos de trabajo y los de nivel intermedio son los más expuestos, afirmó, lo que implicará un mercado laboral con muchas menos vacantes para los jóvenes.
“Los empleos de cuello blanco ya están sufriendo un impacto moderado. Tras la adopción generalizada de la IA generativa, el empleo cayó considerablemente entre los trabajadores jóvenes que ocupaban puestos especialmente vulnerables a la sustitución, pero no entre sus compañeros de mayor edad”, señaló.
El trabajo manual se verá afectado de manera similar, a medida que los robots se abaraten. Los sectores de la construcción y la hostelería serán impactados hacia finales de la década.

Gates sugirió que ciertos empleos deberían reservarse para humanos, incluso si la IA puede hacerlo mejor y más barato. A su juicio, se debería prohibir la sustitución por IA en algunos puestos porque el rol es profundamente personal, como el de un cuidador, o porque es poco probable que las personas en esos puestos encuentren un nuevo empleo.
También propuso un nuevo impuesto al uso de la IA, conocido como “impuesto por token”, para encarecer la sustitución de personas y proporcionar fondos para ayudar a quienes pierdan su trabajo. Un token es una unidad básica de cálculo en IA. La idea de gravarlo ha cobrado cierto impulso, incluso en Wall Street, como una forma de aumentar el costo de utilizar máquinas en lugar de mano de obra humana.
El segundo riesgo sería que nuevas capacidades de la IA caigan en malas manos, con ataques que son más rápidos de lo que las empresas pueden contrarrestar. Los hospitales, los bancos, los sistemas de agua y las redes eléctricas están todos expuestos, señaló.
La tercera área de riesgo tiene que ver con los niños y las relaciones humanas. Citando investigaciones, Gates afirmó que los chatbots de IA que nunca retan ni frustran a los usuarios corren el riesgo de volverse adictivos y de negar a las personas la oportunidad de desarrollar habilidades sociales.
Los bots de IA “nos roban las lecciones que aprendemos al relacionarnos con otras personas”, escribió.
Por otra parte, Gates anunció en una entrevista con la agencia Reuters que tiene previsto reunirse este año con el presidente chino, Xi Jinping, con el deseo de proponer iniciativas globales para mitigar los riesgos de la IA. Gates sostuvo que China podría aceptar restringir el lanzamiento de modelos de IA potencialmente peligrosos si Estados Unidos tomara la iniciativa primero.
“El mundo entero se sumaría a esa iniciativa”, afirmó Gates, quien se reunió con Xi hace tres años, cuando fue el primer empresario extranjero en ser recibido por el presidente chino tras la pandemia.
El nuevo encuentro podría concretarse en noviembre, donde Gates tiene agendado su próximo viaje a China. Xi “quizá se sorprenda de lo vehemente que soy”, afirmó.
Agencias AFP y Reuters


