
La ola de calor amenaza a los bancos italianos que guardan quesos Parmigiano-Reggiano
Algunas entidades financieras ofrecen la posibilidad de que productores locales los almacenen y obtengan ganancias por adelantado; las altas temperaturas complican las bóvedas subterráneas
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La ola de calor extremo que afecta desde hace semanas a Europa no sólo provocó incendios y miles de hectáreas quemadas, sino que también amenaza a los “bancos de queso” en Italia. El banco local Credito Emiliano, conocido popularmente como Credem, ofrece a las granjas lecheras la oportunidad de presentar hormas de queso Parmigiano-Reggiano como garantía para obtener un préstamo. Sin embargo, las altas temperaturas comenzaron a afectar la calidad de los productos almacenados desde hace años en bóvedas.
El banco acumula bajo tierra más de medio millón de hormas del tradicional queso del norte de Italia, valuadas en más de 300 millones de euros, según detalló Fortune.
Ahora, las temperaturas récord que tuvieron lugar a lo largo del mes de julio pusieron en peligro los alimentos ubicados en la zona de Emilia-Romaña y el consumo de energía aumentó cerca de un 30%, lo que obligó al banco a modernizar los sistemas de refrigeración, añadir aislamiento y a ampliar la generación de energía renovable.
Desde la década de 1950 que el banco italiano acepta las hormas de queso como garantía. El Parmigiano-Reggiano necesita hasta 36 meses para madurar, por lo que las pequeñas empresas familiares no pueden mantener fácilmente el inventario inmovilizado durante tanto tiempo sin generar ganancias. En este marco, el banco proporciona fondos antes de las ventas.
Tras recibir el queso de los productores, las filiales de Credem los maduran en dos almacenes situados en Reggio-Emilia y Módena. Mientras tanto, los clientes suelen recibir entre el 60% y el 80% del valor de cada horma por adelantado.
El proceso de préstamo evolucionó en los últimos años, y ahora los agricultores pueden ofrecer como garantía las hormas de queso mientras el producto todavía está en sus propias instalaciones, lo que duplica la capacidad de préstamo del banco.
Este sistema alcanzó una magnitud casi incontrolable. Italia produce alrededor de 4 millones de hormas de Parmigiano-Reggiano al año y los bancos de queso almacenan aproximadamente 500.000, según declaró a CNN Giancarlo Ravanetti, responsable de uno de los negocios de almacenamiento de Italia.
La industria del Parmigiano-Reggiano —cuyo nombre es una Denominación de Origen Protegida (DOP) y sólo puede utilizarse para los quesos producidos de forma tradicional en las provincias de Parma, Reggio Emilia, Módena, Mantua y Boloña— está valuada en 4700 millones de dólares y se sustenta en aproximadamente 300 queserías certificadas.
Alerta en la producción
Los especialistas advirtieron que la ola de calor no sólo afecta a los quesos, sino también a la producción de leche, los viñedos y olivares.
En lo que respecta a la producción láctea, las vacas descansan más y comen menos debido al intenso calor, lo que reduce la producción hasta en un 10% anual. Las altas temperaturas más frecuentes, prolongadas e intensas afectan tanto la cantidad como la calidad de la leche, lo que termina por elevar los costos.
Una situación similar ocurre en los viñedos italianos. El cambio climático acortó la ventana para cosechar uvas, lo que obligó a los productores a tomar decisiones rápidas. En Franciacorta, la prestigiosa región vinícola de Lombardía en donde se elaboran vinos espumantes, la vendimia de 2026 comenzó el 30 de julio, la fecha más temprana registrada: unos 10 días antes que el año pasado y aproximadamente un mes antes que hace tres décadas.
En Sicilia, en tanto, la vendimia se extendió a lo que los viticultores describen como una temporada de recolección de cien días en los diferentes microclimas de la isla, ya que los productores ajustan el tiempo de cosecha de cada variedad para adelantarse al calor.


