
La policía brasileña tomó el control del complejo Alemão
Los narcotraficantes atrincherados ofrecieron poca resistencia al masivo operativo militar
1 minuto de lectura'

RIO DE JANEIRO.- Con una aplastante fuerza bélica, que incluyó helicópteros, tanques, vehículos blindados, unos 2600 efectivos y el apoyo de las fuerzas armadas, la policía de Río de Janeiro conquistó ayer el control del grupo de favelas que componen el complejo Alemão, bastión de los narcotraficantes que con una ola de atentados aterrorizaron la ciudad la semana pasada.
La esperada invasión se inició a las 8 (hora local), con el vuelo rasante de cuatro helicópteros que dispararon intensas ráfagas contra las posiciones del Comando Vermelho, que se hallaba atrincherado desde el jueves en este intrincado conjunto de favelas de la zona norte de Río.
Las autoridades habían montado un férreo cerco a su alrededor y habían dado un ultimátum para que se rindieran, pero sólo un pequeño grupo se entregó anteayer, al vencer el plazo al atardecer.
Luego del feroz intercambio de tiros entre los helicópteros y los narcos, las tropas de elite del Batallón de Operaciones Policiales Especiales (BOPE), vestidas de negro y con los rostros pintados, se lanzaron al asalto de las callejuelas de la barriada. Los siguieron una veintena de blindados y luego los tanques, bajo la mirada de los vecinos desde las ventanas de sus humildes casas, quienes pese al riesgo no dejaban de asombrarse ante esas escenas propias de la guerra de Irak.
Los narcos ofrecieron muy poca resistencia y luego de media hora ya no se oyeron sus disparos. Prefirieron aprovechar mientras tenían tiempo para esconderse o huir, como ya lo habían hecho el jueves de la vecina favela de Vila Cruzeiro, cuando se vieron superados por las fuerzas de seguridad.
Las autoridades habían estimado que habría entre 600 y 1000 narcotraficantes en el Alemão, pero sólo se logró arrestar a una decena, sin que se tenga certeza del paradero del resto. Pese a que muchos temían que el asalto al Alemão concluyera con un cruento final, hubo sólo un muerto.
El más importante de los detenidos es Elizeu Felicio de Souza, condenado por el brutal asesinado en 2002 del periodista Tim Lopes.
"Ganamos. Le trajimos la libertad y la paz a la comunidad del Alemão", se apresuró a afirmar el jefe de la policía militar del estado de Río de Janeiro, Mario Sergio Duarte, mientras sus hombres colocaban banderas del estado y de Brasil en lo alto del morro.
En cuanto a los desaparecidos narcos, las versiones fueron varias: que los jefes más buscados habrían burlado el cerco de seguridad a través de las galerías de aguas pluviales o la red de desagüe (se detuvo a varios allí), que se habrían ocultado en escondites en las casas de los moradores o que estarían mimetizándose entre la población, a la que se llamó a resguardarse en sus hogares.
"Ahora es la hora de la paciencia, de verificar casa por casa, hueco por hueco. Pero tenemos todas las sospechas de que muchos de ellos huyeron", resaltó Duarte.
Reconquista
La revisión inicial dio como resultado el hallazgo de cientos de armas, siete toneladas de marihuana, 500 kilos de cocaína y diferentes elementos para el corte y refinamiento de las drogas, que las autoridades mostraron orgullosas a la prensa.
"La reconquista del territorio del complejo Alemão por el estado es un paso fundamental y decisivo en la política de seguridad pública que trazamos para Río", destacó Sergio Cabral, el gobernador del estado de Río de Janeiro.
Desde que asumió el poder, en 2007, Cabral ha implantado Unidades de Policía Pacificadora (UPP) en 14 favelas de la ciudad, con el objetivo de volverlas seguras y pacíficas para los partidos del Mundial de Fútbol que se disputarán aquí en 2014, y los Juegos Olímpicos que albergará en 2016.
Según Cabral, la ola de terror y violencia que la última semana dejó 35 muertos según los cálculos oficiales y 45 según estimaciones extraoficiales se debió a una inédita reacción conjunta del Comando Vermelho (CV) y su principal banda rival, Amigos dos Amigos (ADA), a la estrategia de las UPP, que ha llevado a que pierdan terreno para sus negocios.
Anoche, el gobernador pidió al Ministerio de Defensa que mantenga sus soldados en el Alemão hasta que el estado forme nuevos policías militares para instalar allí una UPP.
En el calendario estatal está también previsto instalar estas policías comunitarias el próximo año en Rocinha, la favela más grande de América latina, y en Vidigal, enclavada en la turística zona sur de Río.
Ayer, en el Alemão, los residentes clamaban por que la ocupación efectiva se mantenga en su favela, para que no regrese el poder paralelo de los narcos.
"Es bueno para la gente vivir sin la violencia que traen los traficantes, que son un cáncer para nuestra comunidad", apuntó a La Nacion Waldyr do Nascimento, de 50 años, celador de un colegio.
"No tengo pena por ellos. Ojalá los hubieran matado a todos. Estamos cansados de sufrir todos los días y que nos mantengan en la pobreza. Queremos una vida mejor", dijo, mientras abrazaba a su esposa y sus cuatro hijos.
DIARIOS ARGENTINOS PARA PROTEGER LA DROGA
RIO DE JANEIRO (De nuestro corresponsal).– Entre las enormes cantidades de droga incautadas ayer tras la invasión del complejo Alemão, las fuerzas de seguridad cariocas hallaron varias cajas con bloques de marihuana y botellas de “lanzaperfume”, envueltos en papel de diarios argentinos y paraguayos. Según pudo constatar este corresponsal, las drogas estaban protegidas por hojas de ejemplares de LA NACION, Clarín, Diario Popular y Ambito Financiero, además de papel de los periódicos paraguayos ABC Color y Ultima Hora, todos con fechas de entre junio y agosto de este año.
Los agentes que realizaron la incautación explicaron que esos elementos demostraban la ruta que recorre parte de la droga que llega a las favelas de Río de Janeiro; mientras el “lanzaperfume” se produce en la Argentina, la marihuana proviene de Paraguay.





