
La realeza británica tiene nuevamente un bufón
Nigel Roder fue elegido entre seis candidatos para entretener al rey; su contrato con la Corte será de marzo a octubre de 2005
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LONDRES.- La corte real británica tiene, luego de 350 años, nuevamente un bufón cuyo nombre es Nigel Roder, quien respondió el anunció aparecido el jueves en el diario The Times y ganó finalmente la elección entre seis candidatos.
"Es un trabajo verdadero. Deberá divertir y provocar, aunque un eventual fracaso no provocará más el riesgo de la decapitación", comentó Tracy Borman, directora de la sección "actuación" del English Heritage.
Esa es la asociación que tutela el patrimonio cultural inglés que tiene la responsabilidad de administrar las ofertas de trabajo para la Corte y colocó ese aviso clasificado en The Times.
El primer contrato para Roder será de marzo a octubre de 2005 durante el cual deberá demostrar que sabe entretener al público.
A diferencia de sus antiguos predecesores, que a menudo llevaban una vida dura, Roder -cuyo nombre artístico es "Kester El Bufón"- podrá negociar su contrato.
Kester tuvo, en la competición final que se realizó en la ciudad de Warwick, que demostrar ciertas habilidades en una serie de números tradicionales como ser payaso, actor, recitador y hasta saltimbanqui.
"Me siento bien. De ahora en más soy un bufón nacional. Es la mejor cosa que un hombre puede ser", aclaró satisfecho el elegido.
Lejos de ser un trabajo humillante, el de bufón de la corte era una tarea durísima que requería inventiva, creatividad, prontitud para la respuesta y también con coraje.
Los bufones se exhibían ante soberanos y príncipes y debían, si se les requería, responder con rimas, obviamente luego de haber conquistado la simpatía y confianza de los mismos.
A su vez, dependían del humor del público o los caprichos de los soberanos. No pocos, en la historia, terminaron en la cárcel, torturados y hasta asesinados.
Algunos grandes bufones son aun citados en los libros de historia, como Will Somers, quien tuvo la fortuna de pasar indemne el reinado del irascible e intemperante Enrique VIII o como Tarlton, de gran éxito con la reina Isabel I.
El último bufón de la corte inglesa fue despedido en el breve período de la República de Oliver Cronwell, en 1649, tras la decapitación del rey Carlos I.
Fuente: ANSA





