La segunda ciudad del Zaire está en la mira de los rebeldes
El cerco se cierra: las fuerzas de Kabila se aprestan a atacar Lubumbashi; el principal productor de diamantes del mundo, con sede en el país africano, se habría reunido con el líder guerrillero.
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LUBUMBASHI, Zaire, 7 (Reuter).- Las fuerzas del jefe rebelde Laurent Kabila se preparaban para lanzar su ofensiva sobre Lubumbashi, la segunda ciudad en importancia del país, lo que pondría otro clavo al ataúd del gobierno del presidente Mobutu Sese Seko.
Mientras tanto, en la capital, Kinsasha, estallaron disturbios de carácter político.
Los habitantes de Lubumbashi se despertaron con la noticia de que los rebleldes se acercaban con fuerza por el suroeste de la ciudad, después de haberse apoderado del control de la ciudad de Kipushi, en la frontera con Zambia, antes del amanecer.
Se cambian de bando
Los comercios y tiendas permanecieron cerrados y las calles estaban vacías, pero algunas personas se alinearon posteriormente a las afueras del cuartel militar de la ciudad, donde soldados gubernamentales se colocaron bandas blancas en la cabeza para señalar su cambio de bando en favor de Kabila.
"Hemos cambiado de bando. Estamos listos para la llegada de Kabila", dijo a Reuters el sargento Kafua Otamba, de la Brigada 21 del ejército.
"Hemos sufrido mucho en Zaire en los últimos 30 años. Debemos deshacernos de Mobutu. No nos pagan y no tenemos comida", agregó Otamba.
Mientras tanto, en Kinsasha, los simpatizantes del primer ministro Etienne Tshisekedi traspasaron barreras de soldados, quienes emplearon incluso vehículos blindados para impedir que marcharan hasta el parlamento, que busca destituir al primer ministro una semana después que fue nombrado en el cargo.
Varios miles de manifestantes colocaron barricadas de llantas incendiadas en algunos barrios más pobres de la capital, mientras la policía disparaba gases lacrimógenos para hacer retroceder a cerca de 1000 manifestantes que se dirigían a la Asamblea Nacional para detener la sesión de apertura del día.
Sin avances en Sudáfrica
Por otra parte, las conversaciones de paz se reanudaron hoy en un lugar no determinado de Sudáfrica entre representantes de Kabila y enviados gubernamentales.
No se informó de avances en las conversaciones, que comenzaron con un estancamiento ante la demanda de los rebeldes de que Mobutu debe irse y la evidente determinación del gobernante, que se aferra al poder pese a que está perdiendo la guerra ante los rebeldes de Kabila.
En una señal más clara de que las cosas se han volcado contra Mobutu, el gigante de la minería de diamantes, De Beers, una empresa que controla el mercado mundial de los diamantes, anunció que había sostenido conversaciones el fin de semana con Kabila.
De Beers tiene oficinas comerciales en la ciudad de Mbuji-Mayi, considerada la capital del diamante de Zaire, que cayó en manos de la Alianza de Fuerzas Democráticas para la Liberación del Congo-Zaire, de Kabila, el sábado.
Impuestos
Mientras tanto, en Kisangani, controlada por los rebeldes, el nuevo gobernador anunció que las autoridades han comenzado a recolectar impuestos de la venta de diamantes.
"Antes, todo el dinero se iba a los bolsillos (de los gobernantes)", dijo Yagi Sitolo, quien se refirió a los años de corrupción que permitieron que Mobutu, su familia y sus generales se enriquecieran.




