
Las tres hipótesis que podrían explicar la tragedia aérea en Florida
Según los expertos, el hielo puede deformar el ala de un avión, alterando su aerodinámica
6 minutos de lectura'

WEST PALM BEACH.– Hielo. Turbulencia. Error humano. Expertos en aviación creen que una combinación de estos factores provocó que un Learjet que se dirigía a las Bahamas desde Texas se estrellara el domingo por la tarde cerca de Palm Beach, Florida.
Nueve personas murieron en el accidente, que dejó un cráter de gran tamaño y preguntas cuyas respuestas podrían tardar meses.
Imágenes del avión impactando contra el suelo, así como el audio de sus aterradores últimos momentos —grabado en las comunicaciones entre el control de tráfico aéreo y la copiloto de 20 años, Nathalia Filgueiras— se han difundido ampliamente en internet, intensificando la crudeza de la escena.

Por ahora, la pregunta más básica sigue sin respuesta: ¿Qué sucedió?
Funcionarios federales advirtieron que era demasiado pronto en la investigación para llegar a una conclusión, pero que el hielo y las condiciones meteorológicas fueron “sin duda un factor”.
El avión bimotor Bombardier, procedente de Austin, Texas, volaba a 10.668 metros de altura y se adentró en una tormenta eléctrica alrededor de las 12.48.
“Tenemos hielo ligero y transparente, manejable, y turbulencia moderada”, declaró Filgueiras al Centro de Control de Tráfico Aéreo de Miami.

A medida que el aire húmedo de la tormenta asciende y se enfría, se forman cristales de hielo. “Siempre que hay humedad en ese aire frío, pueden darse condiciones de formación de hielo”, afirmó Robert E. Joslin, profesor del departamento de ingeniería aeroespacial de la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle.
“Volar en condiciones de formación de hielo puede presentar riesgos operacionales”, según la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB). El hielo puede afectar la estructura del avión y los motores, lo que dificulta mantener la trayectoria y la velocidad, así como la estabilidad del vuelo.
Tan solo un cuarto de pulgada de hielo en el borde de un ala puede “provocar una pérdida repentina del control del vuelo”, y la acumulación de hielo en algunos equipos “puede hacer que los instrumentos de vuelo dejen de funcionar y afectar las indicaciones de velocidad aerodinámica, altímetro e indicador de velocidad vertical”, según la NTSB.
“Parece que el avión se congeló al atravesar la celda de hielo”, dijo Daniel Bubb, expiloto que ahora enseña en la Universidad de Nevada, Las Vegas, y es subdirector del Salón de la Fama Aeroespacial de Nevada. “Al principio pensaron que era una formación de hielo leve o moderada. Pero luego parece que se volvió muy severa”.
Los aviones se mantienen en el aire según el principio de Bernoulli. Las alas están diseñadas para que el aire se mueva más rápido por encima que por debajo. Esto crea una diferencia de presión que, a su vez, genera sustentación. El hielo cambia la forma del ala, alterando el equilibrio aerodinámico necesario para el vuelo.

“El avión puede volverse casi incontrolable”, dijo Bubb, quien sostuvo que creía que el avión podría haber entrado en pérdida. “No pudieron recuperarse y se estrellaron”, dijo.
Joslin dijo que, a medida que el Learjet comenzó a perder altitud, su carga aerodinámica se habría vuelto insostenible. “Cuando esas cargas de aire son excesivas, también pueden provocar fallos estructurales, lo que puede agravar la situación”, afirmó.
Además, Joslin afirmó que “la acumulación de hielo en los parabrisas de la cabina puede restringir la visibilidad de los pilotos, lo cual es fundamental para evitar colisiones con el terreno, colisiones entre aeronaves y condiciones meteorológicas adversas”.
Mientras Filgueiras y su copiloto intentaban maniobrar para salir de una situación de emergencia, podrían haber estado volando a ciegas. Gregory A. Feith, exinvestigador senior de la NTSB, comentó que el accidente le recordaba al del vuelo 4184 de American Eagle, que investigó en 1994 en Roselawn, Indiana. En ese accidente fallecieron las 68 personas a bordo.
“Es casi idéntico”, declaró.
Error humano
Pero incluso si el hielo fue un factor, el error humano también pudo haber influido.
Un Learjet 60 cuenta con tres sistemas de deshielo: calentadores eléctricos en el borde delantero de las alas y los estabilizadores horizontales; una bota neumática de deshielo que se expande para romper el hielo; y la capacidad de hacer circular gases de escape calientes sobre las alas.
Pero para que cualquiera de los sistemas antihielo funcione, “los pilotos tienen que activarlos”, afirmó Mike McCormick, exdirector de control de tráfico aéreo de la Administración Federal de Aviación y profesor de Embry-Riddle.
“Así que esa será la gran pregunta”, añadió. “¿Estaban los pilotos al tanto y fueron informados de que estaban entrando en condiciones meteorológicas que contribuirían a la acumulación de hielo?”.
Feith afirmó que lo más probable es que el Learjet se encontrara con “hielo transparente”, gotas de agua suspendidas que cubren una superficie mucho mayor que otros tipos de hielo que se encuentran en vuelo. Los pilotos podrían haber subestimado el efecto dañino del hielo en los controles de vuelo, según Feith. Luego intentaron contrarrestar la turbulencia ascendiendo, lo que pudo haber provocado un “cabeceo violento”, lo que se conoce como “pérdida de sustentación del estabilizador horizontal”.
Los investigadores aún no han revelado si se produjo alguna falla estructural, pero algunos usuarios de redes sociales señalaron que los estabilizadores horizontales del avión parecen faltar en las imágenes tomadas justo antes del impacto.
“Tenemos algunos indicios de que la aeronave se estaba desintegrando antes del impacto”, declaró Tom Chapman, miembro de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte, en una conferencia de prensa el lunes.
Turbulencia
Esto podría sugerir una causa adicional: la turbulencia.
Mientras el avión se aproximaba a la tormenta, Filgueiras describió una turbulencia moderada, con cambios de altitud de entre 182 a 213 metros, según sus comunicaciones con el centro de control de vuelo en Miami.
“Es un desplazamiento considerable para un encuentro con turbulencia”, comentó Patrick Smith, piloto que escribe sobre aviación en Ask the Pilot. Smith indicó que los estabilizadores horizontales podrían haberse desprendido debido a una turbulencia inusualmente fuerte o a una reacción inadecuada ante ella, aunque, al igual que los demás expertos entrevistados para este artículo, afirmó que era demasiado pronto para determinarlo.
Bubb señaló que había una lección clara en medio de la devastación. “Para mí, este es un ejemplo perfecto de lo que nos enseñan a los pilotos: no volar a través de tormentas eléctricas, porque se desconoce su intensidad”, concluyó.
1
2La NASA publicó una imagen de la Antártida en la que aparece una “calavera sonriente”
3Renunció el ministro de Transporte de España tras el segundo trágico accidente entre dos trenes de alta velocidad
4Así fue la impactante erupción del volcán Kilaueai: expulsión de lava a 1200 metros, una densa columna de humo y alerta

