Lula y Flávio Bolsonaro empatarían en un eventual balotaje en las presidenciales de Brasil
Una nueva encuesta de Quaest mostró a ambos con 41% en una posible segunda vuelta cuando falta menos de un mes para los comicios
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SAN PABLO.– A menos de un mes de las elecciones presidenciales de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro aparecen empatados en un eventual balotaje, según una nueva encuesta que confirmó el avance del candidato opositor y agregó tensión a una campaña que entra en su tramo decisivo.
El sondeo de Quaest otorgó 41% de los votos a Lula y 41% a Flávio Bolsonaro en una simulación de segunda vuelta. La diferencia se redujo respecto de la medición difundida apenas cinco días antes, el 2 de septiembre, cuando el presidente obtenía 42% contra 41% del senador.
La encuesta fue realizada entre el 3 y el 6 de septiembre sobre 2004 personas y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales. Otro relevamiento de Quaest divulgado la semana pasada había colocado a Lula con 37% de intención de voto y a Bolsonaro con 30% en la carrera general, pero el nuevo escenario de balotaje muestra una competencia mucho más cerrada entre los dos principales candidatos de cara a los comicios del 4 de octubre.
El empate se conoció el mismo día en que Brasil celebró su Independencia y la campaña presidencial tomó las calles de Brasilia y San Pablo. Mientras Lula encabezó por la mañana el tradicional desfile cívico-militar en Brasilia, Flávio Bolsonaro reunió por la tarde a miles de seguidores en la Avenida Paulista, en San Pablo, en una demostración de fuerza cargada de ataques contra el gobierno y el Poder Judicial.
Bajo el frío y la lluvia, una multitud con camisetas verdes y amarillas, los colores de la selección brasileña, acompañó al senador del Partido Liberal en la principal avenida de la ciudad más grande del país. La elección del escenario también tuvo peso electoral: el estado de San Pablo concentra cerca del 21% del padrón brasileño.
“Fuera Lula, fuera Moraes. Lula es el responsable por el caos moral que Brasil está atravesando hoy”, dijo Bolsonaro desde el escenario. El senador buscó asociar directamente al presidente con Alexandre de Moraes, uno de los jueces del Supremo Tribunal Federal. “Quien vota a Lula está votando a Moraes”, afirmó.
El magistrado se convirtió en uno de los principales blancos de la campaña bolsonarista. Fue el juez instructor del proceso en el que Jair Bolsonaro fue condenado en 2025 a 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado. Su hijo volvió a denunciar este lunes una “persecución judicial” contra el expresidente, a quien calificó como un “hombre correcto y honesto”.
“Voy a trabajar para rescatar la credibilidad del poder judicial brasileño. Mi candidatura es de protesta”, arengó Flávio. También prometió impedir que Lula pueda nombrar nuevos magistrados del perfil de Moraes y lanzó: “Alexandre de Moraes va a caer”.
La ofensiva se produce mientras Moraes atraviesa además un escándalo por su vínculo con el banquero Daniel Vorcaro, preso en Brasilia y sospechado de una estafa estimada en unos 10.000 millones de dólares. El escándalo estalló tras la revelación de mensajes que Vorcaro le habría enviado a Moraes con el aparente objetivo de eludir la investigación por la que fue detenido.
En el acto de la Paulista participó el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, quien también cuestionó a Moraes, aunque con un tono menos duro. Entre los manifestantes aparecieron banderas de Estados Unidos, un muñeco con el rostro de Donald Trump y carteles favorables al juez André Mendonça, que denunció a su colega Moraes ante el Supremo.
También estuvieron presentes varios líderes evangélicos. La principal ausencia fue la de Michelle Bolsonaro, candidata al Senado por el Partido Liberal, quien meses atrás tuvo diferencias públicas con su hijastro. Aunque ambos aseguraron después haber superado el enfrentamiento, la exprimera dama tampoco participó de los principales actos recientes del candidato.
Lula, en cambio, utilizó las celebraciones de la Independencia para desplegar un mensaje centrado en la soberanía brasileña. Encabezó el desfile cívico-militar en la Explanada de los Ministerios junto con los comandantes de las Fuerzas Armadas y los presidentes del Senado, Davi Alcolumbre; de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, y del Supremo Tribunal Federal, Edson Fachin.
Durante la ceremonia hubo referencias a la defensa del territorio, las riquezas naturales y la autonomía nacional. La víspera, Lula había advertido en un mensaje televisado que Brasil no puede “bajar la cabeza ante potencias extranjeras”. “No somos colonia y no seremos colonia de nadie”, afirmó, en una referencia indirecta a Estados Unidos, que impuso aranceles a Brasil en julio.
Las manifestaciones cruzadas completaron una jornada marcada por la polarización: bolsonaristas protestaron contra Lula en Brasilia y hubo concentraciones contra Flávio en San Pablo. A menos de un mes de las urnas, el Día de la Independencia dejó así una imagen callejera de una disputa presidencial que las encuestas muestran cada vez más cerrada.
Agencias Reuters, AP y AFP
