
Más denuncias sobre Abu Ghraib
Dicen que hubo encubrimiento; declaró la soldado de las fotos
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LONDRES.- La militar estadounidense que estaba a cargo de la tristemente célebre cárcel de Abu Ghraib, cerca de Bagdad, denunció ayer que hubo una conspiración en su contra para ocultarle las torturas que se infligían allí a prisioneros iraquíes.
El mismo día en que una de los soldados que protagonizaron el escándalo de las fotos sobre los abusos comparecía ante una corte militar, la general Janis Karpinski dijo que los que tenían "conocimiento pleno" de lo que sucedía en Abu Ghraib se esforzaron para evitar que ella descubriera la verdad. "Un testigo muy confiable declaró que no sólo no me incluyeron en ninguna de las reuniones donde se discutían las operaciones de los interrogatorios, sino que tomaron medidas específicas para asegurar que yo no tuviera acceso a esa información", aseguró Karpinski a la radio de la BBC.
La general fue suspendida por el Pentágono en mayo, cuando se difundieron fotos y videos de las torturas, aunque no fue implicada en los abusos. Cuando le preguntaron si la maniobra de encubrimiento podía llegar hasta el Pentágono o la Casa Blanca, dijo que todo indica que "así pudo ser".
También ayer, la soldado estadounidense Lynndie England, una de las principales figuras en el escándalo por las torturas, compareció ante una corte militar en Carolina del Norte, que debe decidir si hay pruebas suficientes para enjuiciar a la joven de 21 años ante una corte marcial.
Si England, actualmente embarazada de seis meses, es hallada culpable de los 19 cargos que enfrenta, podría recibir hasta 38 años de prisión.
La soldado no mostró ninguna emoción al entrar ayer en la sala judicial acompañada de sus abogados y de su madre y vestida con uniforme de camuflaje, botas negras y boina.
La joven es tal vez la figura más conocida de los siete soldados estadounidenses acusados de abusar de los prisioneros en la cárcel iraquí.
Las fotos que dieron la vuelta al mundo muestran a England riendo frente a una montaña de presos, apuntando a sus genitales o arrastrando a un iraquí desnudo de una cuerda. La soldado ha dicho que siguió órdenes cuando posó para esas fotos.
En el juicio están acusados otros seis militares que sirvieron con England. Un soldado, Jeremy Sivits, ya se declaró culpable y fue sentenciado a un año en prisión, mientras que Charles Graner, padre del niño que espera England, también deberá comparecer ante la Justicia.



