Perú: asumió García y dijo que aprendió de sus errores
Prometió que luchará contra la pobreza
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LIMA.- En medio de la enorme expectativa que genera su sorprendente vuelta al poder, después de su caótico primer mandato (1985-1990), Alan García asumió ayer por segunda vez la presidencia de Perú, con la promesa de no cometer los mismos errores del pasado.
García anunció, en su primer mensaje como presidente, un duro plan de austeridad. El proyecto destinará dinero ahorrado al que será el principal desafío de su gobierno: combatir la pobreza, que afecta a la mitad de los habitantes de su país.
El flamante mandatario, que juró ante ocho presidentes de América latina, dijo que la "situación catastrófica" de los 13 millones de pobres que hay en Perú será la prioridad de su segundo mandato. Asimismo, afirmó que durante su gestión convertirá a Perú en un país líder en América del Sur.
Durante su discurso de asunción, ante el Congreso, García tuvo duras palabras para su antecesor, Alejandro Toledo, que deja un país con excelentes cifras macroeconómicas, pero acusado de haber despilfarrado los recursos del Estado y de no haber podido reducir los índices de pobreza.
El flamante mandatario llegó a la presidencia de Perú tras derrotar en un ballottage, en junio pasado, al dirigente nacionalista Ollanta Humala, que prometía cambios radicales y contaba con el apoyo del presidente venezolano, Hugo Chávez.
"Ha llegado la hora de los pobres", dijo García, que anunció la reducción de los salarios de más de 17.000 funcionarios del Estado -entre ellos, el sueldo presidencial, que bajará de 13.000 a 5000 dólares- y otras medidas de austeridad. Dijo que todo esto generará "un shock de inversión en infraestructura" para ayudar a los más pobres.
García afirmó que su partido, el Apra, había "aprendido de los errores" del pasado, en referencia a su primer mandato, que dejó a Perú en la ruina económica, con una hiperinflación del 7600% y en medio del repudio de la comunidad financiera internacional, que calificó a Perú de "inelegible" para nuevos créditos. Asimismo, García dijo que negociará el pago de "aportes extraordinarios" con las empresas mineras y pidió al sector que lo ayudara a mejorar la situación de los pobres. "Es preferible conceder algo más en vez de correr el riesgo de perderlo todo por la conmoción social. O ganan los pobres o lo perdemos todo", afirmó.
Por otro lado, García reiteró que su gobierno renegociará los contratos con las empresas multinacionales que extraen gas en Perú, para reducir el costo de los combustibles.
Por su parte, Toledo, en su discurso de despedida, pidió "tolerancia" para el nuevo gobernante. "No hagan con él lo que hicieron conmigo", dijo Toledo, cuya popularidad creció en las últimas semanas al 33%, por lo que ayer dijo que se iba "por la puerta grande".
A la asunción de García asistieron, entre otros, los presidentes Michelle Bachelet (Chile), Luiz Inacio Lula da Silva (Brasil) y Evo Morales (Bolivia). Entre los ausentes se destacaron Chávez, de quien se sabía que no estaría por sus públicas discrepancias con García, y Néstor Kirchner, que estuvo representado por el vicepresidente Daniel Scioli. Consultado sobre la ausencia de Kirchner, Scioli se limitó a responder: "[Su ausencia] no indica nada". Asimismo, dijo que invitaría a García a visitar la Argentina.





