
Pinochet: España avala al juez Garzón
La justicia se definirá la semana próxima; análisis argentino ante el viaje a Londres.La justicia se definirá la semana próxima; análisis argentino ante el viaje a Londres.
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MADRID (De nuestros corresponsales).- España pedirá oficialmente a Gran Bretaña la extradición del ex dictador chileno Augusto Pinochet si la justicia española así lo requiere, según anunció ayer el canciller español, Abel Matutes.
"El gobierno está esperando que los órganos judiciales decidan finalmente si esa extradición procede para tramitarla", dijo Matutes.
De esta manera, el gobierno español despejó las dudas existentes sobre la delicada cuestión y definió así cuál será su postura, una vez que el juez Baltasar Garzón presente su pedido formal de extradición, algo que tiene previsto hacer en los próximos días.
La semana próxima la Sala en lo Penal de la Audiencia Nacional -máxima instancia penal de España- decidirá si Garzón tiene derecho, o no, a seguir con sus esfuerzos para llevar a Pinochet ante la justicia.
En Londres, en tanto, se sigue intensificando la batalla legal contra el general retirado, cuyo estado de salud se habría agravado tras su inesperado arresto del sábado último. Al margen de las actuaciones de la justicia española, cuatro organismos de derechos humanos y la familia de un desaparecido en Chile iniciaron acciones legales para que Pinochet sea procesado en Inglaterra.
La cuestión comenzó a ser motivo de preocupación también para la Argentina: el canciller Di Tella se reunirá hoy con algunos legisladores que acompañarán al Presidente en su viaje a Londres para mantener un discurso unificado al respecto.
Pinochet: España avala al juez Garzón
La justicia se definirá la semana próxima; análisis argentino ante el viaje a Londres.
MADRID.- "El gobierno está esperando que los órganos judiciales decidan finalmente si esa extradición procede para tramitarla."
Con esta frase, dicha a la radio estatal, el canciller español Abel Matutes dio a entender a las claras lo que para algunos todavía estaba en duda: España pedirá oficialmente a Gran Bretaña la extradición del ex dictador chileno Augusto Pinochet si la justicia española así lo requiere. Y después se verá cómo quedan las relaciones entre Chile y España.
Desde que el sábado último Pinochet quedó bajo arresto en Londres, fue la primera vez que el gobierno se definió sobre cuál será su postura, una vez que el juez Baltasar Garzón presente su petición formal de extradición, algo que tiene previsto hacer en los próximos días.
Se sabe que éste es un tema que colocaría al gobierno en una situación por lo demás incómoda.
Diga lo que diga el jefe del gobierno, José María Aznar, como hizo ayer en una conferencia de prensa en La Moncloa junto al presidente de Panamá, donde afirmó que se bordea el disparate cuando se le quiere dar injerencia en la política interna española al caso Pinochet, lo cierto es que ya la oposición e Izquierda Unida han pedido que el gobierno dé explicaciones ante el Parlamento acerca de su posición sobre una eventual extradición.
Aznar dijo también que "el gobierno, como ha hecho siempre, respetará las decisiones judiciales. El gobierno no interferirá en el procedimiento y por lo tanto no hará ningún tipo de declaraciones sobre asuntos acerca de los cuales no sabe siquiera si va a tener que pronunciarse legal o judicialmente.
Aznar pidió asimismo "respeto a la ley desde una democracia como la española, que no tiene cuentas con el pasado (tiro por elevación a lo que dijo anteayer Frei, N.del A.); podemos pedir y yo pido respeto para todas las democracias amigas y hermanas de Iberoamérica".
Decisión crucial
Por el momento, todo indica que el juez Garzón seguirá adelante con su petición de extradición, aunque todo el proceso podría paralizarse si los magistrados de la Audiencia Nacional se pronunciaran en contra de la competencia española en este asunto.
Ayer el juez Siro García informó que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional -máxima instancia penal de España- se reunirá en pleno la semana próxima para "decidir la jurisdicción de los tribunales españoles" para encauzar procesos sobre desapariciones durante las dictaduras militares de Chile y de la Argentina.
La Fiscalía, que lleva meses tratando de paralizar estos procesos, ya recurrió la detención de Pinochet por orden de Garzón, alegando la falta de jurisdicción española.
Las inversiones no peligran
Ciertas conjeturas también se están atenuando. No parece que el caso del senador vitalicio afecte las poderosas inversiones en Chile de Endesa, Telefónica y varios bancos. No debe olvidarse que España sigue siendo la primera inversora en Cuba, cuyo régimen representativo es más bien limitado. Y Aznar y Castro se prodigaron sonrisas y apretones de manos en la última cumbre de Oporto.
Lo que no puede evitarse es que la convivencia entre el PP y el PSOE, bordeando el disparate según Aznar, está lesionada y puede incidir en varios territorios donde populares y socialistas coincidían: la lucha antiterrorista y las elecciones vascas del próximo domingo.
En una primera intervención de los poderes eclesiásticos en el tema, el arzobispo de Oviedo, monseñor Gabino Díaz Merchan, dijo que si se demuestra la responsabilidad de alguien contra los Derechos Humanos es una buena noticia que llegue a recibir el castigo correspondiente. "Si se demuestra el delito, ¡no pueden quedar exculpados!", concluyó.
Cancelación
SANTIAGO, Chile (AP).- El ex presidente del gobierno español Felipe González canceló una visita a Chile debido a la detención en Londres de Augusto Pinochet. González debía reunirse en esta ciudad con el líder izquierdista y precandidato presidencial Ricardo Lagos y participar de un seminario de gente de negocios. Una vocera de ese seminario manifestó que "no es el momento más apropiado" para que el ex primer ministro español visite a Chile. Presuntos partidarios de Pinochet han amenazado a personas de origen español.
Dicen que es grave su estado de salud
SANTIAGO.- La salud del ex dictador Augusto Pinochet se agravó luego de su detención, señaló ayer Alberto Espina, dirigente del partido de Renovación Nacional (derecha moderada), al término de una visita realizada, junto con otros parlamentarios chilenos, a la clínica donde se halla detenido desde el sábado último.
Espina, en una improvisada conferencia de prensa frente a la clínica, dijo que aunque los parlamentarios -que llegaron la noche del lunes desde Santiago dispuestos a exigir la liberación de Pinochet- no pudieron entrar en la habitación del general, sí hablaron con su esposa e hijas, quienes señalaron que la salud del general se había deteriorado tras su arresto.
"Estamos muy preocupados por su salud y creemos que la actitud absolutamente injustificada del gobierno inglés y del fiscal español ha sido un factor que ha contribuido a deteriorar la salud de Pinochet", señaló Espina.
En tanto, el diario pro gubernamental chileno La Nación publicó ayer que Pinochet estaba afectado por una profunda depresión y que se hallaba "sin comunicación telefónica, en estado muy grave y sedado".
"Cayó en un cuadro de depresión tras el arresto, informó el periódico, que citó a una fuente anónima "fidedigna" radicada en Londres e indicó que el ex dictador estaba prácticamente siempre durmiendo, porque comenzó a agitarse y a tener reacciones negativas.
"Mi general está delicado"
Por su parte, el general retirado Luis Cortés Villa aseguró que el estado de salud de Pinochet es "muy delicado".
"Mi general Pinochet está muy delicado. Su proceso de recuperación ha retrocedido notablemente. Más que retrocedido, se ha suspendido", declaró al vespertino La Segunda. Agregó que el general "está muy apenado y eso ha afectado su recuperación".
El director ejecutivo de la Fundación Pinochet precisó que el ex gobernante de facto "tiene diabetes hace tiempo. No sé si esa es la razón médica porque son materias técnicas".
En tanto, el psicólogo Ernesto Jorquera declaró en la capital chilena que estar encerrado en el nosocomio y un sentimiento de "impotencia" frente a su trance podrían conducir al ex dictador a una "aguda depresión".



