
Saddam contraataca: movilizó 1000 tanques contra los aliados
Podrían enfrentarse hoy con fuerzas norteamericanas, en el mayor choque del conflicto EE.UU. lanzó paracaidistas en el Norte y enviará a otros 30.000 efectivos a la zona Un misil impactó en un mercado de Bagdad: por lo menos 14 muertos
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BAGDAD (Reuters).- Fuertes combates continuaban ayer en el sur y centro de Irak, mientras el régimen de Saddam Hussein lanzó una contraofensiva y movilizó una enorme columna de la Guardia Republicana desde Bagdad para enfrentar a las tropas de la vanguardia norteamericana, en lo que podría ser la mayor batalla de la guerra, que ya lleva una semana.
Washington anunció ayer el traslado de otros 30.000 soldados a Irak y desplegó a unos mil paracaidistas estadounidenses en el Norte, en la región del Kurdistán, abriendo otro frente en su invasión a Irak para derrocar al régimen de Saddam. El Pentágono, además, dijo que no sabía si sus misiles habían destrozado ayer un mercado de Bagdad, donde murieron por lo menos 14 civiles, o si se trataba de artillería iraquí.
Desde la capital, en tanto, una gran columna de 1000 vehículos y 5000 efectivos de la División Medina de la Guardia Republicana, la elite del ejército iraquí, partió rumbo al Sur, a una confrontación directa con las fuerzas de la III División de Infantería estadounidense, que, apostadas cerca de Najaf, a 160 kilómetros de Bagdad, se alistaban para luchar.
Otra columna de la Guardia Republicana habría partido también desde Bagdad en dirección sur, hacia Kut y Nasiriya, a 370 kilómetros de la capital, con unos dos mil hombres. Allí podrían encontrarse con los efectivos del I Cuerpo Expedicionario de Marines. Se trata de la primera gran movilización de las principales tropas de Saddam, que hasta ayer estaban emplazadas en dos anillos de defensa alrededor de Bagdad.
Desde Washington, el jefe del Estado Mayor Conjunto norteamericano, el general Richard Myers, declaró que una columna de vehículos iraquíes que se desplazaba hacia el Sur fue atacada por fuerzas estadounidenses.
"De acuerdo con lo que sabemos, algunos vehículos se dirigían hacia el Sur, hacia Karbala, desde Bagdad, y nosotros los atacamos cuando los encontramos", dijo Myers, y agregó que serían vehículos ligeros.
Pese a que las tropas de avanzada norteamericanas, demoradas por combates y la tormenta de arena que cubre el centro de Irak desde el martes, permanecen a 80 kilómetros de Bagdad, sin ganar terreno, el presidente George W. Bush se mostró optimista.
“Nuestro ejército está progresando en Irak. Sin embargo, esta guerra está lejos de acabar”, dijo Bush, ante efectivos en el Comando Central de sus fuerzas, en Florida.
Las tropas norteamericanas volvieron a enfrentarse ayer con efectivos y milicianos iraquíes en Nasiriya, Al Chatra, Basora y Najaf.
En esta última ciudad, donde anteayer habrían muerto 1000 miembros del ejército de Saddam, según el Pentágono, los marines tuvieron un duro cruce de fuego con efectivos iraquíes por el control de un puente que cruza el río Eufrates.
En enfrentamientos en Al Samawa, la infantería norteamericana sufrió sus primeras pérdidas de maquinaria terrestre. Un oficial estadounidense dijo que artillería iraquí había destruido uno de sus poderosos tanques M1A1 y vehículos de combate Bradley, pero agregó que creía que los soldados que los conducían lograron salir ilesos.
Nasiriya, ciudad a la que las tropas llegaron el sábado pasado, otra vez fue escenario de combates. Tras los enfrentamientos, una unidad del I Cuerpo Expedicionario de Marines entró en la localidad y controló un hospital donde se resguardaban 120 soldados iraquíes, que fueron tomados prisioneros. Fuentes militares norteamericanas afirmaron que también encontraron alrededor de 3000 trajes de protección contra armas químicas.
El ministro de Información de Irak, Mohammed Saeed al-Sahaf, dijo que las fuerzas de Estados Unidos habían herido a más de 500 personas y destruido más de 200 hogares en Nasiriya.
Otro batallón del I Cuerpo Expedicionario cruzó anteayer el Eufrates desde Nasiriya y abrió un nuevo frente de ataque hacia Bagdad. Ayer, esos marines se trabaron en combate con un pequeño grupo de milicianos en Al Chatra. Horas después, testigos afirmaron que había decenas de cadáveres en los costados de la autopista.
En el sur de Irak, cerca de la frontera con Kuwait, una columna iraquí de tanques y vehículos blindados para transporte de personal militar salió de imprevisto de la ciudad de Basora en dirección sur y fue atacada por la artillería y la fuerza aérea estadounidense y británica, dijo un vocero militar británico. La columna de la Guardia Republicana se dirigía a la península de Al-Fao, tomada por las fuerzas de la coalición anglo-norteamericana a comienzos de esta semana.
En tanto, la oposición chiita a Saddam Hussein negó que se hubiese rebelado contra el régimen en Basora, como insistieron anteayer oficiales británicos. Las tropas aliadas intentan desde el sábado controlar esa ciudad.
Llegan más tropas
Sin tener aún el frente sur y centro asegurados, los aliados ayer abrieron un nuevo flanco de invasión, en el Norte. Unos 1000 paracaidistas del ejército estadounidense descendieron en territorio kurdo. Los efectivos de la 173 Brigada Aerotransportada del ejército, con base en Italia, no encontraron resistencia al descender sobre la pista, dijeron funcionarios de defensa, que pidieron no ser identificados.
A esa movilización se sumó el anuncio de la Casa Blanca de que enviará a Irak a su Cuarta División de Infantería de alta tecnología y a otras unidades con un total de 30.000 soldados para reforzar la invasión. La División figuraba en los planes originales del Pentágono como fuerza que atacaría desde Turquía.Algunos analistas han dicho que las tropas terrestres de Estados Unidos necesitaban refuerzos porque la resistencia iraquí había sido más compleja de lo esperado.




