Shein debutó en la Bolsa de Hong Kong y su valor se desplomó frente a su pico de 2022
La compañía quedó valuada en unos US$26.300 millones, contra casi US$100.000 millones cuatro años atrás
5 minutos de lectura'
HONG KONG.– Después de años de intentos frustrados, cambios de planes y un creciente escrutinio regulatorio en varios de sus principales mercados, Shein finalmente salió a bolsa este martes en Hong Kong.
Pero el esperado debut del gigante de la moda ultrarrápida estuvo lejos de despertar el entusiasmo que alguna vez rodeó a una de las empresas de comercio electrónico de mayor crecimiento del mundo. Sus acciones llegaron a caer un 10% durante la primera jornada, antes de recuperar casi todo el terreno perdido.
La compañía, fundada en China y actualmente con sede en Singapur, recaudó unos US$1700 millones mediante la venta de 280 millones de acciones, a un precio de 48,56 dólares de Hong Kong cada una. Los papeles llegaron a caer hasta los 43,80 dólares de Hong Kong durante las primeras operaciones, pero terminaron la sesión en 48,50, apenas por debajo del precio de colocación. La oferta fue una de las mayores realizadas este año en la plaza financiera asiática.
El dato más contundente, sin embargo, estuvo en la valuación. El debut dejó a Shein con un valor de mercado de aproximadamente US$26.300 millones, muy lejos de los casi US$100.000 millones que había alcanzado en una ronda privada de financiación en 2022. La compañía perdió así cerca de tres cuartas partes de aquella valuación en apenas cuatro años, una señal del profundo cambio en las expectativas de los inversores sobre su negocio.
La llegada a Hong Kong cerró además una larga búsqueda de una plaza donde cotizar. Shein había explorado una salida a bolsa en Nueva York en 2023 y posteriormente trasladó sus planes a Londres, en 2024, pero ambos proyectos chocaron con obstáculos regulatorios. La empresa, que había trasladado su sede de China a Singapur alrededor de 2021, terminó por volver a poner el foco sobre sus raíces y su enorme red de proveedores chinos y recibió en julio la aprobación de Pekín para avanzar con la operación en Hong Kong.
“La salida a bolsa de Shein en Hong Kong marca un nuevo punto de partida”, dijo el director financiero de la empresa, Leigh Gui, durante la ceremonia. Su fundador y CEO, Sky Xu, conocido por mantener un perfil extremadamente bajo, estuvo presente, pero no pronunció un discurso ni encabezó el tradicional toque de gong que marca el estreno bursátil.
La recepción de los inversores ya había dado señales de cautela antes del debut. La parte de la oferta destinada al público de Hong Kong recibió pedidos equivalentes a 5,63 veces las acciones disponibles, mientras que el tramo internacional fue cubierto 2,59 veces. Se trató de niveles modestos frente a otras grandes salidas a bolsa recientes vinculadas, por ejemplo, con inteligencia artificial y robótica, algunas de las cuales recibieron una demanda cientos de veces superior a la cantidad de acciones ofrecidas.
Detrás de esa cautela aparece una transformación del escenario que permitió a Shein expandirse a una velocidad extraordinaria durante la última década.
Su modelo se apoya en prendas extremadamente baratas, pequeños lotes de producción y una cadena de suministro china capaz de reaccionar rápidamente a los cambios en la demanda, junto con envíos directos a consumidores de decenas de países. Ese sistema convirtió a la compañía en una referencia mundial de la llamada “ultra fast fashion”.
Pero una de las principales ventajas de ese esquema empezó a desaparecer. Estados Unidos eliminó en 2025 la exención arancelaria “de minimis” para pequeños paquetes que había facilitado durante años el ingreso de productos baratos vendidos directamente desde China.
Además, la Unión Europea avanzó después en una dirección similar y desde julio aplica una tasa de tres euros sobre categorías de productos incluidas en paquetes de bajo valor. Los mayores costos aduaneros y logísticos obligaron a Shein a elevar algunos precios y pusieron presión sobre uno de los pilares de su éxito: vender ropa a valores difíciles de igualar para sus competidores tradicionales.
El deterioro ya comenzó a reflejarse en los números. Shein registró US$41.800 millones en ingresos durante 2025 y una ganancia neta cercana a US$2100 millones, pero en los primeros tres meses de este año sufrió una pérdida neta de US$99 millones, frente a una ganancia de US$395 millones en el mismo período de 2025. La empresa también anticipó presiones sobre sus márgenes por aranceles, tasas aduaneras y mayores costos logísticos.
A eso se suma el escrutinio regulatorio. La Comisión Europea investiga, entre otros aspectos, el manejo de productos ilegales en la plataforma, el diseño potencialmente adictivo de su aplicación y la transparencia de sus sistemas de recomendación. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) también mantiene abierta una investigación de protección al consumidor, mientras que Shein ya recibió sanciones en Francia por supuestos descuentos engañosos y en Italia por acusaciones de greenwashing (una práctica de marketing engañosa en la que una empresa se presenta como respetuosa con el medio ambiente y sostenible sin serlo realmente). La empresa asegura que coopera con las autoridades.
Agencias AP, Reuters y diario The Washington Post
- 1
2Una mujer murió apuñalada en Times Square y la sospechosa fue abatida por la policía
3Italia prorrogó 15 días más la suspensión del acuerdo de Schengen con España por la crisis migratoria en Ceuta
4Un motociclista salió volando tras chocar contra un colectivo en Colombia y terminó dentro del vehículo
