Trump amenaza con nuevos ataques a Irán y descarta negociar en el corto plazo
El presidente de Estados Unidos aseguró que Teherán busca “desesperadamente” retomar el diálogo, pero condicionó cualquier contacto a conversaciones “significativas”
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WASHINGTON.- Donald Trump elevó este martes el tono de su confrontación con Irán, descartó la posibilidad de reanudar las negociaciones en el corto plazo y advirtió que Estados Unidos volverá a atacar cualquier instalación vinculada al programa nuclear iraní si Teherán intenta reconstruirla.
El mandatario aseguró que las autoridades iraníes buscan “desesperadamente” una reunión con Washington, aunque dejó claro que su administración no tiene interés en abrir un diálogo hasta que exista disposición para mantener conversaciones “significativas”. Mientras tanto, el costo de la guerra aumenta. Hasta ahora, según el cálculo del secretario de Defensa Pete Hegseth, Estados Unidos invirtió 37.500 millones de dólares en ella.
Las declaraciones llegaron durante una reunión en la Casa Blanca con el presidente del Líbano, Joseph Aoun, convocada oficialmente para abordar la situación libanesa, el acuerdo de seguridad con Israel y la estabilidad regional. Sin embargo, el conflicto con Irán dominó buena parte de la conferencia de prensa.

“Irán quiere desesperadamente una reunión. Pero hasta que no estén listos para reunirse de una manera significativa, nosotros no tenemos ningún interés”, afirmó Trump ante los periodistas.
El presidente insistió en que la campaña militar estadounidense contra las instalaciones nucleares iraníes debilitó de manera sustancial las capacidades del régimen. “Estamos haciendo un muy buen trabajo. Estamos degradando sus capacidades a niveles que nadie creía posibles”, sostuvo.
El mandatario también dejó claro que la ofensiva militar está lejos de haber concluido. “Todavía no hemos terminado”, afirmó, antes de advertir que Estados Unidos responderá si Irán intenta reconstruir cualquier parte de su infraestructura nuclear. “Si intentan reconstruir cualquier instalación nuclear, la atacaremos. Cualquier sitio que siquiera estén pensando utilizar para el programa nuclear, lo golpearemos y lo haremos con fuerza”, aseguró.
Trump volvió además sobre Pickaxe Mountain, el complejo subterráneo que, según funcionarios estadounidenses e israelíes, habría recibido centrifugadoras e infraestructura vinculada al enriquecimiento de uranio después de los primeros ataques estadounidenses. El presidente afirmó que “muy probablemente” ese sitio será atacado “muy pronto” y sostuvo que Irán “no puede hacer nada al respecto”.
No obstante, consultado sobre si Estados Unidos confirmó el traslado de centrifugadoras a esa instalación, respondió que su administración no dispone de ese registro y aseguró que el aspecto central es el seguimiento del material nuclear.
Las declaraciones llegan después de una nueva escalada militar. Según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), las fuerzas estadounidenses completaron el lunes su décima noche consecutiva de ataques contra territorio iraní.
☫🇺🇸🇧🇭 Des images montrent un immeuble touché à Manama, la capitale du Bahreïn. pic.twitter.com/MNky3H8Vu5
— Press TV Français (@fr_presstv) July 21, 2026
A primeras horas del martes, el Centcom informó que sus fuerzas habían completado otra ronda de bombardeos contra centros de mando militar, emplazamientos de lanzamiento de misiles y drones, capacidades marítimas y sistemas de defensa aérea iraníes. Según Washington, el objetivo de las operaciones fue degradar la capacidad de Teherán para seguir atacando a embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz.
Irán respondió con nuevos ataques de represalia contra bases, activos e infraestructura estadounidense en Bahréin, Kuwait y Jordania. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) afirmó que sus fuerzas aeroespaciales atacaron sistemas de defensa aérea, instalaciones de radar, infraestructura de comunicaciones y otros objetivos militares en esos tres países.
Según comunicados difundidos por Sepah News, el medio oficial del CGRI, la ofensiva buscó allanar el camino para operaciones más amplias con misiles y drones contra posiciones estadounidenses en la región. Por separado, el Ejército iraní informó que golpeó el Campamento Arifjan y la Base Aérea Ahmad al-Jaber, en Kuwait, además de la Base Aérea Shaikh Isa, en Bahréin.
El CGRI también aseguró haber atacado un centro de datos de Amazon en Bahréin, en represalia por un reciente bombardeo estadounidense contra la central nuclear de Darkhovin, actualmente en construcción en la provincia iraní de Juzestán.
Paralelamente, continúan los ataques cruzados en la región y la tensión también alcanzó las rutas energéticas. Dos buques que transportaban petróleo saudita hacia Asia cambiaron de rumbo en el mar Rojo después de amenazas formuladas por los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán.
Ese episodio impulsó un nuevo aumento del precio del petróleo. El crudo estadounidense avanzó un 2,02%, hasta los 84,91 dólares por barril, mientras que el Brent subió un 2,01%, hasta 91,01 dólares, tras alcanzar durante la jornada su nivel más alto desde junio. El repunte fortaleció al dólar, que acumuló su cuarta rueda consecutiva de ganancias frente a una canasta de las principales monedas internacionales.
Para los analistas del mercado, la persistencia del conflicto vuelve a instalar el temor de que las presiones inflacionarias obliguen a la Reserva Federal a mantener una política monetaria más restrictiva durante más tiempo.
“La Fed se está mostrando restrictiva. No creo que el mercado lo haya valorado aún en su totalidad, y cuanto más se prolongue el conflicto en Oriente Medio, mayores serán los riesgos de que adopte un tono aún más restrictivo”, afirmó Erik Bregar, de Silver Gold Bull.
Mientras tanto, la guerra también comenzó a generar tensiones dentro de Washington. Durante una comparecencia ante el Senado, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, solicitó un aumento urgente de los recursos destinados al Pentágono, que busca la aprobación de un paquete adicional de 87.000 millones de dólares para afrontar el creciente costo de las operaciones militares antes del receso legislativo.
El conflicto ya dejó 17 militares estadounidenses muertos y 100 heridos, cerca de un centenar de ellos en las últimas dos semanas.

Ese escenario alimenta el debate político en Estados Unidos sobre la continuidad de una guerra que, de acuerdo con diversas encuestas citadas por la agencia italiana, no cuenta con el respaldo de la mayoría de los estadounidenses y nunca recibió una autorización formal del Congreso.
Pese a ello, Trump descartó que la guerra pueda afectar su situación política. “Solo estoy tratando de hacer lo correcto”, respondió cuando le preguntaron por el eventual impacto del conflicto en las elecciones legislativas de mitad de mandato. También sorprendió al afirmar que estaría dispuesto a dialogar incluso con Hezbollah si el presidente libanés se lo pidiera. “Yo hablo con todo el mundo”, sostuvo.
Al cierre de la conferencia, Joseph Aoun calificó de “histórico” el acuerdo marco de seguridad alcanzado con Israel y expresó su confianza en que la estrategia impulsada por Trump contribuya a consolidar “la paz y la estabilidad” en Medio Oriente. Sin embargo, mientras Washington mantiene abierta la presión militar y condiciona cualquier negociación a nuevas exigencias, el escenario sigue marcado por la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y la posibilidad de una nueva escalada regional.
Agencias Reuters, ANSA y AFP

