Cinco razones para amar/odiar a Michelle Williams
Palpitamos el esperado estreno de Blue Valentine repasando lo mejor y lo peor de la carrera de esta gran actriz; sumá tu comentario en la lista; por Milagros Amondaray
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<b> 3 BUENAS: </b>
<b> * 1. <i> WENDY Y LUCY: </i></b>

En este BAFICI que acaba de terminar se proyectó Meek's Cutoff, el western de Kelly Reichardt del que forma parte Michelle y en el que, con sus ojos como único medio, enaltece un final ya de por sí desesperante. Antes de juntarse por segunda vez, directora-actriz se habían encontrado en Wendy y Lucy, película sobre la cual ya he escrito en otras oportunidades, pero que aquí no puede estar ausente. Una muchacha errante, el Oregon tan característico en el cine de Reichardt, y una pérdida que se siente y que se sufre sin la necesidad de manipular. Hermosa laconía y la amistad, como en Old Joy, como valor incuestionable.
<b> * 2. <i> SECRETO EN LA MONTAÑA: </i></b>

Haciendo a un lado que esta es la película en la que se conocieron Michelle Williams y Heath Ledger, Secreto en la montaña tiene, en la interpretación de la actriz, un ejemplo de sutileza que se convertiría en su rasgo característico. Lo dije antes y lo repito: Williams se vale de la mirada para transmitir el tumulto interno y esa implosividad se ve en los ojos. En este caso, la escena emblemática es la del descubrimiento de Alma, su personaje, quien ve a su marido Ennis besarse con su amante Jack y no puede terminar de comprenderlo, de procesarlo. Inolvidable.
<b> * 3. <i> BLUE VALENTINE: </i></b>

También estrenada en el marco del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires, Blue Valentine (que aquí llegará el 28 de abril en salas comerciales con el para-nada-genérico-título Una historia de amor) es una película que golpea con la realidad. Sin apelar a giros narrativos manipuladores, el realizador Derek Cianfrance muestra el deterioro de una pareja casi sin mostrarlo, es decir, se concentra en el apogeo del inicio y en el infierno del final. Lo que sucedió en el medio lo presentimos, lo especulamos, pero no lo vemos. Las actuaciones de Williams y de Ryan Gosling son tan abrumadoras que algunas escenas crudas se vuelven intolerables, como la del motel, toda una tragedia asfixiante.
<b> 2 MALAS: </b>
<b> * 1. <i> EL ENGAÑO: </i></b>

Una de las pocas cosas que me gustan de la película es el último plano. El resto, es un thriller psicológico- erótico de poco vuelo, con tres grandes actores desaprovechados (Michelle, Hugh Jackman y Ewan McGregor) y una serie de truquitos de guión que pretenden ser originales y no son más que manotazos de ahogado. En el fondo, El engaño es una bella historia de amor, pero es una pena que veamos algo de eso solo cuando se acerca el desenlace.
<b> * 2. <i> LA ISLA SINIESTRA: </i></b>

¿Qué le pasó a Scorsese? ¿En qué momento tuvo la necesidad de apelar al recurso vuelta de tuerca shyamalanesco para concluir una historia? Más allá de que La isla siniestra me parezca fallida en términos generales - la edición de Thelma Schoonmaker, excelente en Los infiltrados, acá es menos precisa -, las actuaciones tampoco son destacables (a excepción de Mark Ruffalo y de la presencia de Patricia Clarkson). Leonardo DiCaprio, inolvidable como Billy Costigan en el mencionado film, en este caso no da con el tono y Michelle está utilizada en esas secuencias oníricas que, para colmo, se repiten hasta el hartazgo sin razón aparente.
<b> Participación. </b>





