Acerca de la mirada de los otros
María Victoria Menis dirigió La cámara oscura, sobre un cuento de Angélica Gorodischer
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Docente, guionista, productora y realizadora de dos cortometrajes en la década del ochenta, María Victoria Menis volverá este jueves a la pantalla grande con La cámara oscura , su cuarto largometraje, tras realizar con Pablo Nisenson Los espíritus patrióticos (1989) y, en solitario, Arregui, la noticia del día (2001) y en 2004, El cielito , que le valió varios galardones en diversos festivales internacionales.
"Tras un paréntesis de cuatro años -explica durante un diálogo con LA NACION-, necesitaba colocarme otra vez tras la cámara y esta oportunidad surgió luego de haber leído el cuento de Angélica Gorodischer, que me pareció un tema fascinante por su estructura y por unos personajes y un escenario plenos de emoción. Con Alberto Fernández Murray, escribí el guión tratando de respetar el texto original, y en coproducción con Francia logramos realizar esta película luego de casi un año de preparación."
-¿Cuál es el tema de La cámara oscura ?
-Es un relato que habla acerca de la subjetividad de la mirada. Comienza a fines del siglo XIX, con una colonia de inmigrantes judíos que llegan de su tierra natal para trasladarse a la provincia de Buenos Aires. Allí se instalará Gertrudis, la protagonista, con su esposo y sus hijos. Ella, callada y fea, crece a la sombra de su familia y se convierte, con los años, en una mujer casi invisible hasta que un día alguien, con otra mirada, descubre su particular belleza.
-Es un relato que combina la poesía con lo cotidiano...
-Efectivamente, el relato contiene una gran dosis de poesía, pues trabaja con la profundidad de los sentimientos y se inserta en lo cotidiano con elementos en los que Gertrudis ve transitar su existencia dejada de lado por su marido y por sus hijos. Traté de que el film reflexionara sobre la belleza, la fealdad y la mirada y hacerlo caer en la pregunta de qué vemos cuando no vemos.
La realizadora añade: " La cámara oscura tomó mucho tiempo de investigación y, al ser una historia de época, necesitamos escenarios y vestuarios que pudiesen reflejar el micromundo de la protagonista, ese en el que ella se siente marginada y solitaria hasta la llegada de un hombre que le hará conocer el más puro amor. Fueron ocho semanas de rodaje muy intenso, en el que se debían cuidar todos y cada uno de los detalles de la anécdota, y necesité una fotografía que pudiese animar todas las situaciones con enorme verosimilitud. Lo logró ampliamente Marcelo Iaccarino, mientras Marcela Bazzano impuso su sólido oficio a la dirección de arte".
-¿Cómo elegiste el elenco?
-Ese fue, también, un arduo trabajo hasta que hallé en Mirta Bogdasarian a la Gertrudis que yo quería, a esa mujer introvertida que resucita frente a la posibilidad de salir de su pequeño universo familiar.
-¿Existe alguna similitud entre El cielito , tu anterior película, y La cámara oscura ?
-En El cielito, su protagonista era un ser marginado por la sociedad, y en La cámara oscura la antiheroína de la trama es alguien que transita por su casa como una sombra siempre dispuesta a esconderse de quienes la rodean Posiblemente aquí estén las similitudes entre las dos películas, pero el marco de mi nuevo film parte de otras circunstancias que la alejan de El cielito . Para lograr el clima que pedía La cámara oscura, me tomé una gran libertad estética y cuidé todos los detalles de una época en la que los inmigrantes llegaban a la Argentina con el ánimo dispuesto a rehacer su existencia Creo que logré lo que me propuse, al describir ese mundo interno de su protagonista, y estoy muy feliz con el resultado obtenido. Ahora el film no es mío, sino de los espectadores, que, seguramente, se asociarán con una temática que habla a los sentimientos y apunta a la calidez del alma.





