Apocalípticos y enamorados
Buscando un amigo para el fin del mundo (seeking a Friend for the End of the World/EE UU, 2012).Direccion y guión: Lorene Scafaria. Fotografía: Tim Orr. Elenco: Steve Carell, Keira Knithtley, William Petersen. Duración: 101 minutos. Calificación: apta para mayores de 13 años
Nuestra opinión: buena
Muchas veces el cine retrató el fin de un amor. Y muchas veces esos relatos se contaron como si la ruptura de la pareja en cuestión fuera el fin del mundo. En el caso de este film, la metáfora es triste realidad: quedan tres semanas para el apocalipsis y a Dodge su mujer acaba de abandonarlo. De hecho, apenas escuchan por la radio del auto que fracasaron los esfuerzos por detener un asteroide que chocará contra la Tierra, la mujer –literalmente– se va corriendo. Y ahí queda el vendedor de seguros que interpreta Steve Carell, una versión bastante más desanimada del hombre traicionado por su mujer que hacía en Loco y estúpido amor, solo frente al desastre.
Aunque la premisa de Buscando un amigo para el fin del mundo podría haber resultado en una comedia negra desatada, la guionista y directora Lorene Scafaria, responsable del libro de la entretenida Nick y Nora: una noche de música y amor buscaba (y encontró) otra cosa. Una suerte de comedia dramática, romántica y melómana contenida en una road movie. Es que mientras a su alrededor la humanidad abandona toda pretensión y comportamiento civilizado –como esos amigos que hacen una fiesta en la que, entre otras cosas, deciden probar heroína siempre y cuando de fondo suene Radiohead– él decide ir en busca de su novia del secundario. En la aventura se le sumará su vecina Penny, una chica que podría ser modelo del póster de la protagonista del cine independiente . Despistada, muy neurótica, desprejuiciada y llena de peculiaridades que la hacen a veces encantadora y a veces insoportable, Penny (Keira Knightley) sólo quiere volver a casa en Inglaterra y resulta que Dodge conoce a alguien con un avión. Y así comienza el viaje, en tiempo de descuento para el apocalipsis.
Estereotipos
La película cuenta con una fotografía que destaca la belleza ordinaria del mundo, destinado a terminar demasiado rápido, y una puesta en escena que se ocupa de recordar todo el tiempo que Penny ama la música y más específicamente los discos de vinilo más que cualquier otra cosa, y que Dodge es pura melancolía y arrepentimiento. Dos personajes que aparentemente no tienen nada en común y que gracias a un muy bien escrito guión empiezan a descubrir que las apariencias engañan. Es más: dejan de tener importancia cuando el tiempo se acaba.
Lejos de los estereotipos de las comedias románticas más industriales, pero bastante cerca de aquellos que suelen poblar los films de cine norteamericano independiente, la historia de amistad entre Dodge y Penny se apoya demasiado en las actuaciones de sus protagonistas, que funcionan individualmente, pero no logran transmitir la mínima química romántica. Tanto Carell como Knightley brillan cuando el relato se inclina hacia el drama, aunque en sus tramos finales todo se vuelva más lacrimógeno que emocionante. Sin traicionar sus ideas, Scafaria realizó un film diferente que confirma su capacidad como guionista, aunque la originalidad de la propuesta no esté a la par del desarrollo de sus protagonistas.



