
Cartelera bien diversificada
No bajó el número de espectadores y el cine nacional aportó cantidad y calidad
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Tanto la producción argentina como el negocio cinematográfico local soportaron con gran entereza la enorme pérdida de rentabilidad que sufrieron tras la megadevaluación del peso y, a pesar de la inevitable crisis, este año se cierra con algunos datos positivos, como por ejemplo que la cifra de entradas vendidas se mantuvo en los mismos niveles de 2001.
La cantidad de estrenos cayó levemente respecto del año último (de 238 a 220), pero lo más preocupante es que con el correr de la temporada fue disminuyendo la proporción de novedades del denominado cine de arte, de procedencia no estadounidense, ya que ése es el tipo de material más difícil de amortizar tras el fuerte aumento de los costos en la compra de derechos y el tirado de copias.
El cine argentino tuvo como balance general un auspicioso nivel artístico, una aceptable repercusión local y una excelente respuesta en el exterior, que incluyó exitosos estrenos comerciales en todo el mundo (especialmente los protagonizados por Ricardo Darín en España, pero también en otros países, como Francia, Estados Unidos o Brasil) y una calurosa recepción en el circuito de festivales, cuyos picos máximos fueron la fuerte presencia en Cannes y los ocho premios cosechados en San Sebastián.
Los 45 estrenos nacionales convocaron en las salas locales a alrededor de 3.500.000 espectadores, cifras que se ubican un poco por debajo de los 50 lanzamientos y de los casi cuatro millones de entradas vendidas en 2001.
La nominación para el Oscar extranjero de “El hijo de la novia”, de Juan José Campanella; la recuperación de la autarquía y, por ende, del manejo de los fondos, por parte del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales; el éxito de taquilla de “Apasionados” (1.150.000 espectadores), y el respaldo de crítica y público que lograron “Kamchatka”, de Marcelo Piñeyro (360.000 entradas vendidas); “Lugares comunes”, de Adolfo Aristarain (220.000); “El bonaerense”, de Pablo Trapero (220.000); “Un oso rojo”, de Adrián Caetano (170.000); “Historias mínimas”, de Carlos Sorín (130.000), y hasta pequeñas producciones independientes, como “Herencia”, de Paula Hernández (85.000), y “Bolivia”, también de Caetano (60.000), fueron otros de los aspectos salientes que se registraron durante 2002.
Las preferidas del público
Como ocurre en todo el mundo (con algunas excepciones, como Francia o Corea), las superproducciones de Hollywood volvieron a conquistar el favor de la mayoría del público. El cine independiente norteamericano, por su parte, acercó varias películas audaces, como “Memento”, de Christopher Nolan; “El hombre que nunca estuvo”, de Joel Coen; “Los excéntricos Tenenbaum”, de Wes Anderson; “Hedwig and the angry inch”, de John Cameron Mitchell; “Storytelling”, de Todd Solondz; “El camino de los sueños”, de David Lynch, y hasta la incursión de Robert Altman en suelo inglés con “Gosford Park”.
Por el lado del cine europeo también hubo varias películas que contaron con el apoyo del público y en muchos casos también con el de la crítica. Entre la fuerte presencia francesa se destacó el éxito de “Amélie”, de Jean-Pierre Jeunet; “8 mujeres”, de François Ozon; “El empleo del tiempo”, de Laurent Cantet; “Intimidad”, de Patrice Chéreau, y el film de aventuras “Pacto de lobos”, mientras que por su calidad brillaron el doblete de Eric Rohmer con “Tres romances en París” y “La dama y el duque”, y el cine de mujeres como “La fuerza del corazón”, de Solveig Anspach, y “Nada que hacer”, de Marion Vernoux. Entre las películas italianas fueron bien recibidas “La habitación del hijo”, de Nanni Moretti, y “El último beso”, de Gabriele Muccino, mientras que de España también tuvieron buena repercusión “Hable con ella”, de Pedro Almodóvar; y “Lucía y el sexo”, de Julio Medem.
El resto de las cinematografías europeas también aportó éxitos sorpresivos, como “Italiano para principiantes”, de la danesa Lone Scherfig, o “El último día”, del bosnio Danis Tanovic (ganador del Oscar extranjero), mientras que hubo espacio también para perlas como “Hogar dulce hogar”, del georgiano Otar Ioselliani; “Sabiduría garantizada”, de la alemana Doris Dörrie, y “Todos juntos”, del sueco Lukas Moodysson.
Entre la escasa presencia asiática asomaron interesantes títulos, como “Platform”, del chino Jia Zhang-ke; “Kandahar”, del iraní Mohsen Makhmalbaf; “Hermano” y “Sonatine”, ambas del japonés Takeshi Kitano; “Batalla real”, del también nipón Kinji Fukasaku, y el inesperado éxito de “La boda”, de Mira Nair. El cine latinoamericano aportó algunos sólidos largometrajes, como “A la izquierda del padre”, del brasileño Luiz Fernando Carvalho; “Detrás del sol”, de Walter Salles, y “Coronación”, del chileno Silvio Caiozzi. Una cartelera que todavía sigue apostando en buena medida a la calidad y a la diversidad.
Las favoritas
Las 12 superproducciones de Hollywood que conquistaron el favor de la mayoría del público.
El hombre araña
1.700.000 espectadores
La era del hielo
1.650.000 espectadores
Harry y la piedra filosofal
1.600.000 espectadores
El señor de los anillos: la comunidad del anillo
1.520.000 espectadores
La gran estafa
1.010.000 espectadores
Señales
1.005.000 espectadores
Lilo y Stitch
850.000 espectadores
Una mente brillante
830.000 espectadores
Harry Potter y la cámara secreta
800.000 espectadores y seguirá sumando
Hombres de negro
770.000 espectadores
Stars Wars: episodio 2
730.000 espectadores
Stuart Little
640.000 espectadores





