Cinco razones para amar a Jared Leto
Con motivo del inminente estreno de El escuadrón suicida, repasamos los mejores trabajos del ganador del Oscar
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*1. DALLAS BUYERS CLUB (2013, Jean-Marc Vallèe)

El papel que compone Jared Leto en Dallas Buyers Club era un arma de doble filo. Rayon, un transexual adicto y con VIH, parecía más una idea, un concepto, que un personaje real, humano. Sin embargo, todo aquello que el guión de Craig Borten y Melisa Wallack le quitan al rol, Leto se lo da. Desde su primera aparición tímida a través de una cortina, cuando intenta entablar una relación con el homofóbico Ron Woodroof ( Matthew McConaughey ), él es el aspecto más luminoso de una película áspera, con un protagonista que jamás busca generar empatía.
Por el contrario,Dallas Buyers Club habla continuamente de la imperfección, de los errores, de la necesidad de mantenerse genuino a pesar de todo. Éso es precisamente lo que hace Rayon cuando se enfrenta a su pasado (léase: su padre) para contarle de su enfermedad desde la incomodidad que le genera usar ropa masculina. Por su sensible interpretación, Leto obtuvo su primer Oscar al mejor actor secundario.
*2. RÉQUIEM POR UN SUEÑO (2000, Darren Aronofsky)

Dos años después de su ópera prima Pi (para muchos, su película insuperable), Darren Aronofsky arremetió con la adaptación de la novela de Hubert Selby, Jr. (co-guionista) Réquiem por un sueño , de alguna manera distanciándose de su primer film, pero adelantándose a esa apuesta maniquea que sería El cisne negro. Aronofsky se entrega a lo pesadillesco y construye no tanto un drama sobre las diferentes adicciones sino más bien una película de terror sobre el contraste entre lo que se anhela y lo que efectivamente se aprehende. En consecuencia, todo el romanticismo que se desprende de la tortuosa relación entre Harry Goldfarb (Leto) y Marion Silver ( Jennifer Connelly ) es un símbolo de algo mucho más vasto: el deseo de llenar un vacío cueste lo que cueste.
Réquiem por un sueño, aún con sus falencias, denota lo consolidado que ya estaba por entonces el equipo que Aronofsky armó con los enormes artistas Clint Mansell, responsable de la indeleble banda sonora, y Matthew Libatique, uno de los mejores directores de fotografía de la actualidad.
*3. MR. NOBODY (2009, Jaco Van Dormael)

En una entrevista con The Hollywood Reporter, Leto aludió a la gratificante, pero extenuante experiencia de filmar películas a las que les cuesta encontrar una audiencia, un nicho. Según el actor, cuando le ofrecieron el papel de Rayon en Dallas Buyers Club, se mostró dubitativo: "Yo venía de dedicarme a la música y la posibilidad de formar parte de ese film me recordó a otros procesos similares para los que dejé todo, pero con los que paradójicamente no pude llegar a tanta gente". Leto seguramente pensaba en la trifecta Highway-Chapter 27 y Mr. Nobody, siendo éste último largometraje el más ambicioso en cuanto a sus constantes digresiones.
La película del belga Jaco Van Dormael es ciertamente rebuscada, pero es propulsada por un interrogante unívoco: el bendito/maldito "what if...". Él compone a Nemo Nobody, un individuo que tiene la posibilidad de pensar distintas vidas posibles, con una melancolía no demasiado frecuente en su filmografía, una que digita cada una de las reflexiones de esa persona ¿real?: "Si me dieran la chance de empezar de nuevo, entonces no dejaría nada librado al azar", asegura ese fascinante hombre sin nombre.
*4. MY SO-CALLED LIFE (1994-1995)

El hecho de que My So-Called Life haya durado solo una temporada de 19 capítulos es por un lado lamentable y, por el otro, parte del inmaculado legado que dejó como una de las primeras series Young Adult. La creación de Winnie Holzman - producida por Edward Zwick y Marshall Herskovitz - contaba con el extraordinario protagónico de Claire Danes (ganadora del Globo de Oro a los 15 años) como Angela Chase, esa sensible adolescente cuya voz en off nos hablaba de la amistad, los pequeños placeres de la vida ("a veces alguien dice algo muy pequeño que llena ese vacío que tenés en el corazón") y, claro, de Jordan Catalano (Leto).
El actor interpretaba a la quintaesencia del galán imperfecto, bello y rebelde, inestable y profundo, quien le demostraba a Angela que no estaba tan sola en su visión del mundo. "Creo que prefiero tener la fantasía antes que tenerlo a él", decía Chase sobre su amado Jordan, sintetizando así la construcción idílica de un personaje que puso a Leto en el mapa. Por su actuación en esta querida serie que dejó tantas perlas de sabiduría, el actor obtuvo el Young Artist Award en el año 1995.
*5. LA HABITACIÓN DEL PÁNICO (2002, David Fincher)

En una charla que entablaron para Interview Magazine - luego de haber trabajado juntos en El club de la pelea -, David Fincher le preguntó a Leto por qué se dedicó con mayor pasión a la música que a la actuación. Jared fue contundente: "A decir verdad, odio actuar; solo me gusta y lo disfruto cuando puedo cometer errores en el rodaje porque sé que estoy en buenas manos y éso me sucedió con La habitación del pánico". No es casual que Leto hable de Fincher de esa manera, a fin de cuentas el realizador es conocido por los duros rodajes que lleva a cabo, aquellos que se volvieron famosos por las múltiples repeticiones de tomas y por la búsqueda de la precisión á la Kubrick.
Si bien su personaje en el film protagonizado por Jodie Foster es muy pequeño, Leto se embebió de las obsesiones de Fincher y las tomó como modelo a seguir para sus diversos emprendimientos artísticos: "Jamás me importó que me pida hacer una escena cien veces, él era el que mandaba y uno sabe que, por más cansancio que genere, el resultado va a ser infinitamente superior al de otros directores" expresó.
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