Conociendo a Brenda Blethyn
No es el suyo un nombre familiar ni son frecuentes sus apariciones en la pantalla, pero basta verla una vez para que Brenda Blethyn deje una honda impresión en el espectador. A cara lavada como la patética ama de casa de Secretos y mentiras ; con la picardía de la viuda que evita la ruina cultivando cannabis en El jardín de la alegría o con la parlanchina vulgaridad de una madre sólo atenta a asegurar un buen matrimonio para sus hijas en Orgullo y prejuicio, Blethyn es siempre transparente, siempre deja ver más de una faceta en las criaturas que anima y siempre les concede algún rasgo de humanidad, aun cuando se trate de seres frívolos o mezquinos.
Nacida en 1946, llevaba veinte años de brillante carrera en la escena británica cuando el cine le dio su gran oportunidad en 1996. Mike Leigh le confió el papel de una frustrada mujer blanca de clase humilde que se ve obligada a asumir la maternidad de una muchacha negra que tuvo de adolescente y dio inmediatamente en adopción. El proceso de improvisación característico del cineasta inglés dio fenomenales resultados con ella: su retrato del personaje -desbordante de verdad, lacerante, tragicómico, profundamente conmovedor- es difícil de olvidar. Secretos y mentiras le dio el premio en Cannes y una nominación al Oscar y la convirtió en figura internacional.
Hasta entonces, sólo había aparecido dos veces en cine: en La maldición de las brujas (Nicholas Roeg, 1990), y como la madre de Brad Pitt en Nada es para siempre (Robert Redford, 1992). Después, las cosas cambiaron: ha brillado en la comedia y en el drama, en el humor negro ( Bailando en el cementerio ) o en las adaptaciones literarias ( Orgullo y prejuicio ) y ha sido el puntal que sostuvo el interés de más de un film olvidable.
Un papel que la emparienta con el que le dio fama es el de London River , film próximo a estrenarse: una rústica campesina inglesa en busca de su hija, desaparecida tras los atentados terroristas en Londres. Al principio dudó en aceptar un rol que la obligaba a aprender francés, pero el director Rachid Bouchareb aseguró que no confiaría el papel a otra actriz y la esperó. Quien la vea en el film entenderá por qué.


