Cowboys vs. Aliens: el duelo que nadie imaginaba
Se estrena el jueves una atípica apuesta de Hollywood, cruce entre el western y la ciencia ficción
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Cowboys vs. Aliens es un título de película raro, atípico, sorprendente. Alude a dos momentos históricos (uno, del pasado; otro, del futuro) que parecían hasta aquí de imposible convergencia. En una de las más arriesgadas apuestas recientes de Hollywood, las películas de vaqueros y las de ciencia ficción se dan la mano. Porque hasta aquí, lo que sí resultaba un lugar común era hablar de western contemporáneo. Basta en estos casos con trasladar a la época actual el espíritu (épico, nostálgico o revisionista), los modos, los temperamentos y las conductas que son habituales en el cine del Oeste clásico para dibujar el retrato de una sociedad concreta, la norteamericana, en el momento de la formación de su conciencia y su identidad.
No es difícil hallar ejemplos de esta tendencia: desde éxitos recientes que lograron codearse con el Oscar (Sin lugar para los débiles se llevó el premio a la mejor película y Secreto en la montaña estuvo cerca de lograrlo) hasta la muy elogiada serie televisiva Justified, cuya segunda temporada acaba de iniciarse en el canal Space.
Mucho más atípico y extraño, por el contrario, resulta hablar de un western futurista. Injertar a vaqueros y extraterrestres, como lo sugiere desde su título la película que UIP estrenará entre nosotros el jueves, resulta tan curiosa y tan extravagante que aparece respaldada hasta aquí por un solo antecedente bien conocido. Se trata de Oestelandia (El mundo de los robots asesinos), film de 1974 hoy transformado en título de culto, entre otras razones porque se trató del primer largometraje dirigido por Michael Crichton (creador de Jurassic Park), también aquí a partir de un libro de su autoría.
El escenario de Oestelandia (que tuvo una secuela en el cine y un fugaz desprendimiento televisivo) es el de un parque temático del futuro, desde el cual es posible, con el apoyo de mecanismos electrónicos, viajar en el tiempo y vivir aventuras propias del Lejano Oeste. Pero todo se altera cuando los robots que acompañan a los visitantes humanos en esa travesía se rebelan y empiezan a actuar por su cuenta.
En Cowboys vs. Aliens, en cambio, el tiempo (1873) y el espacio de la acción (la geografía de Texas) corresponden genuinamente al western. Allí, un fugitivo con aparente ataque de amnesia (Daniel Craig) y un terrateniente de pocas pulgas (Harrison Ford) unen fuerzas para enfrentarse a una sorprendente amenaza llegada desde el espacio exterior: esos bichos viscosos y depredadores celebrados por los fans de la ciencia ficción desde que aparecieron con ese mismo aspecto y ese apetito humano, en Alien, el clásico de Ridley Scott.
A juzgar por lo que declararon Craig y Ford (lo que equivale a decir James Bond e Indiana Jones), convencerlos para sumarse al proyecto resultó más difícil que el rodaje mismo, realizado a un costo de 163 millones de dólares. Los dos tienen en común su desinterés por los brillos del showbiz, la socarronería con la que suelen tratar a la prensa y la costumbre de decir siempre lo que piensan sin vueltas. El inglés Craig, por ejemplo, admitió que desde el título pensó que Cowboys vs. Aliens era una comedia. "No me interesa el cine que se hace a partir de una acumulación de gags. Pero aquí, el único chiste está precisamente en el título. Además, yo siempre quise interpretar a un cowboy", dijo a la prensa norteamericana.
Poder de convencimiento
En cuanto a Ford, el director Jon Favreau (Iron Man) y el mismísimo Steven Spielberg, aquí productor ejecutivo, debieron trajinar mucho para convencerlo de aceptar el papel. El propio Ford admitió que luego de leer 30 páginas arrojó el guión por una ventana. "Mi agente me dijo: «¿No querías hacer películas que la gente quisiera ver? Esta película es así». Seguí leyendo el guión y cambié de opinión. Ya tengo 69 años; hay pocos personajes para mí y si quiero seguir trabajando en esto, tengo que estar disponible para las películas que le gustan a la gente joven. Y la verdad es que me debo al público", explicó el actor. De paso, se dio el gusto en un video que recorre el mundo a través de YouTube de expresar su opinión sobre el cine de hoy: en el popular Late night show, de Conan O’Brien, despedazó a la película de los Pitufos (estrenada en EE. UU. el mismo fin de semana que Cowboys vs. Aliens) y lamentó que su esposa, Calista Flockhart, y su hijo hubieran elegido verla.
Con la bella Olivia Wilde y sólidos actores de reparto (Sam Rockwell, Paul Dano, Keith Carradine, Adam Beach) en el elenco y más de una referencia a los clásicos del western, Cowboys vs. Aliens confía en la presencia de nombres destacados detrás de las cámaras y delante de ellas.
Entre estos últimos, se sabe que Craig estará muy ocupado en los próximos meses con su presencia en la versión norteamericana para el cine de la saga Millennium, de Stieg Larsson, y el regreso del 007. Ford, en tanto, querría volver a vestir las ropas de Indiana Jones, pero en un film que se cierre con la muerte del personaje. Como un héroe del Lejano Oeste, pero en otro tiempo y lugar.





