
De cuerpo entero
Una mirada descarnada al universo del cineasta, en el documental de Robert Weide
1 minuto de lectura'

Woody Allen nunca quiso ser protagonista de un documental. No cree ser un verdadero artista que merezca una retrospectiva y aunque ha habido varios films dedicados a su obra, siempre rechazó participar de ellos, excepción hecha de uno realizado para la televisión en 2002 por Richard Schickel, el crítico de Time, que es además su amigo, aunque en ese caso sólo concedió una entrevista. Así que no llama la atención que Robert B. Weide, el realizador de Woody Allen: el documental, que Mirada Distribution estrenará mañana, haya estado largo tiempo perseverando en su propósito hasta lograr su consentimiento.
"Tres veces le escribí en estos últimos veinticinco o treinta años, pero siempre me mandó amablemente a paseo", ha contado. Y eso que ambos se conocían desde 1981 cuando Weide logró entrevistarlo para el que sería su primer documental, dedicado a los hermanos Marx. Y que además tienen muchos otros ídolos en común, tema de sus conversaciones cuando el azar quiso que se vieran con frecuencia en los tiempos en que el realizador nacido en 1959 trabajaba para Jack Collins y Charles Joffe, los productores de Woody. Y que éste conoce bien la obra de Weide.
La cuestión es que tras mucho insistir una carta enviada a fines de 2008 tuvo un indicio de respuesta: el llamado de un asistente de Allen que decía: "Si Woody aceptara, quiere saber si…". En un tiempo más, el proyecto comenzó a tomar forma, incluso bastante antes de que se hubiera resuelto el tema de la financiación. Y hay que decir que la tenacidad de Weide (y por supuesto también, sus antecedentes, incluidos su nominación al Oscar por Lenny Bruce y sus tres Emmy) tuvo su premio. Woody no sólo fue generoso y accesible a todos los pedidos del director, sino que también le concedió algunos permisos excepcionales, como por ejemplo asistir y registrar el rodaje de Conocerás al hombre de tus sueños en Londres.
Nadie mejor que Weide para referirse al film:
- "La riqueza y grandeza de su obra me plantearon dificultades: Woody escribió y dirigió 41 películas, sin tomar en cuenta los diez años que dedicó a los monólogos. Tenía que añadir también todo lo que filmé en Brooklyn, en Cannes, donde lo acompañé dos veces, las entrevistas con sus allegados y colaboradores. Además, quise recorrer su proceso creativo y su vida en forma cronológica. Mostrar su trabajo de escritura, de casting, su manera de rodar, dirigir y editar una película".
- "Es muy fácil trabajar con él. Hice las primeras entrevistas en una sala de proyección, pero era un decorado insípido. Así que, aunque era reticente, deambulamos por Brooklyn y por los lugares de su infancia donde rodó Annie Hall; después aceptó que filmáramos en su casa y me mostró el lugar donde trabaja".
- "Hay gente como Diane Keaton, Tony Roberts, Mariel Hemingway o Scarlett Johanson, con los cuales quería trabajar para este documental porque hicieron varias películas con Woody; han colaborado con él largo tiempo, o han tenido una relación suficientemente íntima para tener algo que contar. Sabía también que su hermana, Letty Aronson, podía hablarnos de su infancia, que el productor Jack Rollins podía referirse a sus comienzos, que Fred Weintraub –el dueño del bar The Bitter End– podía aludir a sus monólogos. Cuando se ahonda en su biografía, encontramos actores importantes que conocen a Woody desde hace mucho tiempo. Varios como Mira Sorvino y Sean Penn aportaron cosas maravillosas. Todos ellos me han ayudado a construir la historia que quería contar".
- "Casi todos aceptaron participar de buena gana, incluso Drew Barrymore, que no podía por trabajo. Uno de los más grandes retos fue convencer a Diane Keaton: la necesitaba sin falta para el documental, pero sabía que era muy difícil, porque intenta preservar su intimidad, nunca evocó a Woody en profundidad y sobre todo odia las entrevistas. Recuerdo haber recibido un e-mail gracioso de su asistente («Diane quiere saber si la entrevista puede ser por teléfono». «Pero es para una película, ¿qué hago? ¿Voy a filmar el teléfono cuando me conteste?») Se lo conté a Woody, que opinó que no tenía sentido hacer una película sobre él sin Diane. Así que la llamó personalmente. Al día siguiente, estaba todo solucionado".
- "No podíamos evitar el tema de su separación de Mia Farrow y la batalla por la tenencia de los chicos. Fue una conmoción importante en su vida, una situación atroz para todo su entorno. Pero siguió trabajando, sin desmoralizarse. Durante ese período escribió una obra de teatro, iba a tocar jazz cada lunes por la noche y rodó Misterioso asesinato en Manhattan. También escribió Disparos sobre Broadway, una de sus mejores películas a mi parecer. A Mia le pregunté si quería ser entrevistada para el documental, sabiendo que había pocas probabilidades de que aceptara: se excusó de la forma más cordial y al mismo tiempo me autorizó a difundir unos extractos de sus películas".
- "Hasta Recuerdos, Woody era el niño dorado que nunca se equivocaba y encadenaba éxito tras éxito. Stardust Memories fue su primer fracaso. Para la mayoría de los directores, el fracaso de una película afecta su capacidad para seguir adelante. Woody Allen no funciona así: cuando una película se estrena, ya se involucró con la siguiente, lo que se puede permitir porque mucha gente sueña con trabajar con él. Para Woody, todo es cuestión de azar. Va a seguir rodando mientras siga encontrando financiación, estudios para distribuir sus películas y espectadores que quieran ir a verlas".
1- 2
De Timothée Chalamet a Jessie Buckley, cómo funcionan las campañas de desprestigio que cambian el rumbo de los premios Oscar
3“Una pesadilla”: el film basado en un héroe de los 80 que fue el punto más bajo en la carrera de un actor y que hoy es de culto
4Junto a Gastón Pauls y Leticia Brédice, el Festival de Málaga reconoció la obra de Fabián Bielinsky



