De "Friends" a "Todopoderoso"
La actriz es la coprotagonista, con Jim Carrey, del film que se estrenó el jueves
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LOS ANGELES.- Jennifer Aniston interpreta a una risueña, amable y optimista criatura frente a Jim Carrey en la comiquísima nueva comedia "Bruce Almighty" ("Todopoderoso"). La historia se centra en Bruce, el personaje de Jim, un reportero de la televisión local que se siente abatido y desilusionado con la vida. Nada logra animarlo, ni siquiera su brillante novia Grace. Dios -en la fisonomía de Morgan Freeman- dota de su divino y absoluto poder a Bruce y, a medida que la historia se desarrolla, averiguaremos si Bruce sabe utilizar estos poderes sabiamente o en forma egoísta. Por supuesto que hay lecciones que aprender acerca del amor y la compasión. Y también existe una gran química entre Carrey y Aniston, así como montones de risas, como podría esperarse.
El film señala el primer gran éxito de taquilla de la actriz, si bien ha realizado numerosas películas. Su film más reciente, "The Good Girl", le valió a la estrella de 34 años elogiosas críticas. Casada con Brad Pitt y en la última temporada del programa de televisión "Friends", Aniston dice que en el futuro desea enfocar su carrera hacia el cine. También reconoce que la entusiasma la perspectiva de comenzar a formar una familia.
La pareja adquirió una mansión en Beverly Hills, que ha estado refaccionando durante el último año y medio. Hoy, la estupenda Jennifer se ve delgada y en forma, gracias a su diaria rutina intensiva de ejercicios. El cabello sujeto le deja la cara descubierta, lleva pantalones caqui y un top negro de seda, rojos pendientes de estilo indio, un delicado collar de coral y pulseras de plata.
-¿Cómo fue hacer el film?
-Pura diversión. La pasé estupendo. Amo a Jim Carrey y realmente deseaba formar parte de una película suya, así que cuando Tom (Shadyac, el director) me llamó y me preguntó si lo haría, aún sin el guión, le dije que sí de buena fe. Me encantó: no es una cirugía de cerebro sino algo bastante simple, una comedia con un bello mensaje. Me gusta el tema del film, que al final se trata del libre albedrío
-El film es sobre la fe. ¿Eres espiritual, crees en Dios?
-Creo en un Dios, no sé cómo se ve ni cuál es. Es mi Dios, mi interpretación.
-¿Qué harías si recibieras los poderes de Dios, como Bruce?
-No sé; la lista es muy larga, pero me encantaría que una mujer fuera presidenta de Estados Unidos. Sería divertido y se necesitaría ser Dios para hacer que eso ocurriera.
-¿Te gustaría Hillary Clinton?
-Sí. Courtney Cox también sería sorprendente: pegaría unos gritos, unos golpes y sacaría todo afuera. Es justa, honesta, habla en serio y hace que el trabajo se realice. No, yo no: soy una seguidora y no tengo mucho de líder.
-En una escena de la película te despiertas y, mágicamente, tienes unos pechos enormes creados por tu divino-novio. ¿Fue divertido?
-No me gustaron, me gustan de mi tamaño. Tuve que usarlos sólo un día en una escena tonta y sentí cómo sería tenerlos grandes. Era extraño. Era extraña la cantidad de gente que quería tocarlos y, por alguna razón sentían que podían hacerlo porque eran algo que se interponía entre mis pechos reales y yo.
-Sin adelantar mucho, hay una grandiosa escena de un orgasmo que tu personaje parece disfrutar. ¿Cómo fue filmarla?
-Muy embarazosa; probablemente haya sido lo más gracioso que ha ocurrido durante la filmación. Hacer eso en cámara fue mi mayor desafío en la película, sin saber qué estaba ocurriendo: era tan embarazoso. No ensayé mucho, pero hice que el director la filmase dos veces. Al final salió mejor de lo que me pareció cuando la hacía. Al menos sentí: "OK, es gracioso". Y a Brad le encantó. Opinó que es muy divertida y dice que es una de sus escenas de amor favoritas.
- ¿Cómo fue trabajar con Jim?
-Es fantástico, muy divertido, es fascinante mirarlo, estaba en todas partes y me hacía reír constantemente. Me dolían los huesos de reírme: era tan divertido y él es un gran comediante. Le gusta mucho improvisar, cambia en cada toma y cada vez hay algo nuevo. Yo tenía que reaccionar en forma diferente. Por suerte, estoy acostumbrada a la improvisación gracias al programa de televisión. Sólo que tenía que tratar de no utilizar todas mis ideas al principio porque él sigue adelante y yo debía mantenerme fresca.
-Tu personaje, Grace, es dulce, con una disposición risueña y una visión optimista de la vida. ¿Eres así?
-Definitivamente, soy optimista. Me gusta ser positiva, pienso que siempre existe una respuesta para todo, que podremos encontrarle la solución a cualquier problema que enfrentemos. Soy compasiva y paciente y realmente me gusta dar consejos y apoyo. Si no fuera actriz, sería terapeuta.
- ¿Crees que ser dulce y paciente significa que a veces la gente te pase por encima?
-Puede ser, pero prefiero seguir siendo así. He aprendido a poner límites que son difíciles, como decirle a la gente "No". Pienso que soy muy afortunada al tener lo que tengo. Poder ganar dinero haciendo lo que amo es algo tan grandioso que quisiera cuidar a todos, especialmente a los que crecen sin dinero y escuchando en su casa las palabras "No, no puedes" todo el tiempo.
-¿El dinero te hace más feliz?
-El dinero nos cambia de la manera más obvia y nos hace la vida más fácil. No brinda la felicidad en ningún formato o manera. Puede también herirnos si no tenemos una clara idea de quiénes somos y por qué estamos aquí. El dinero puede ser mortal: puede dividir a la gente y hacerla muy ambiciosa. La fama puede operar distintos efectos en las personas. Puedes tener montones de dinero, mucha fe y realizar muchas cosas positivas, o puedes malgastarlo todo y morir de una sobredosis porque no sabes quién eres. Es una industria muy seductora que banaliza un montón. A veces te hace pensar que eres más de lo que eres (sonríe). Por supuesto, yo nunca me dejé engañar.
-¿Logras soportar las presiones de la fama? ¿Cuál es tu apoyo?
-Tengo grandes amigos, los mismos desde hace quince años o más. Todos empezamos juntos y no somos todos actores: hay escritores, un fotógrafo, un profesor y un terapeuta. Todos teníamos trabajos diferentes, nos manteníamos sanos y todavía lo hacemos.
- ¿Cómo te las arreglas con los chismes de Hollywood?
- Es duro, es un dolor de estómago. Trato de no leer: eso no hace más que enfurecerme cuando se meten con algo sagrado como mi matrimonio.
-Debe de ser duro ser la pareja más feliz de Hollywood y al minuto siguiente están supuestamente separándose.
-Ya sé ¿De qué se trata? Supuestamente estábamos separados, yo estaba viviendo en un hotel, como una perra celosa, y él estaba en Las Vegas. La mayor parte del tiempo, Brad es la voz de la razón y yo soy la que dice: `¡Puaj!´ Pero Brad me dijo: "¿Sabes qué? Es el momento, vamos, tiene sentido: esos rumores están en la agenda. Sólo espera tres semanas y no sabrán qué hacer cuando vean que todavía estamos juntos. De pronto van a a decir: "Hemos reavivado nuestro amor"´. Y así es como ocurrió; eso es lo que escribieron.
-¿Es molesto estar en constante escrutinio?
-No soy muy buena para eso, estoy tratando de mejorar. Creo que también se trata de saber cuál es tu verdad y quién eres. Pero no quisiera que la gente pensara que los chismes son verdad porque creo que se gasta en ello mucha energía. Si se pone la suficiente energía en algo, puede manifestarse de manera negativa, así que nos ponemos una armadura protectora.
-¿Cómo combinan el matrimonio con la carrera?
-Es fácil. En definitiva, en "Friends" tengo un trabajo de nueve a cinco y la mayoría del tiempo estoy en Los Angeles. Lo más duro es que en este momento él se ha ido lejos por primera vez a filmar a Malta.
- ¿Te pones celosa cuando escuchas que Brad filma con una espléndida supermodelo o actriz?
-No, no me molesta en absoluto. Tuve una época de celos cuando era más joven, pero ya no siento así. De vez en cuando hay una reacción natural, pero él es un muchacho muy leal, muy honesto, no es como los chicos normales y no se impresiona por esas cosas. ¡Hurra por mí!
-¿Cómo te mantienes tan fantástica?
- Hago ejercicios, no de yoga porque soy muy inquieta. Si voy a hacer ejercicios, corro, sudo y realmente lo siento. Mi meditación, mi momento espiritual es en mi casa, calladamente en mi altar.
-¿Eres muy disciplinada?
- Soy muy disciplinada. Antes no lo era, no lo tomaba muy en serio. Pero una se hace adicta al ejercicio, a la eufórica sensación de una buena sudada. Tu cuerpo se despierta y entonces empiezas el día. Lamentablemente no lo hice cuando estaba trabajando y es difícil porque el cuerpo se viene abajo. Realmente vi la diferencia, en especial en cuanto a envejecer: mi cuerpo no es más lo que era.
-¿Hay alguna época de la historia que prefieras?
-Me hubiera gustado ser adolescente en los años 70 porque la ropa era muy divertida, pero ahora está regresando esa moda.
-¿Cuáles son tus sueños?
-Familia, felicidad, amor. ¿Qué más quieres al final de la vida?




