Del premio en Venecia a una sonrisa amarga
Su segundo film fue, dice, un paso en falso
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Doce años transcurrieron desde que Carlos Sorín dirigió "Eterna sonrisa de Nueva Jersey", protagonizada por Daniel Day-Lewis. La travesía de un dentista que recorría América en moto, librando una batalla contra las caries, aquí no llegó a los cines y sólo fue emitida por algún canal de cable. Durante esa docena de años, el cine publicitario fue el refugio de Sorín, que incluso desistió de la idea de filmar "Bacigalupi", un falso documental sobre un nadador.
"¿Por qué no volví a dirigir largometrajes? Porque viví el síndrome de "Eterna sonrisa...", un film que no me gusta. Y creo que con estas cosas hay que ser cuidadoso. Por ejemplo, parecería que "Historias mínimas" empieza a andar bien. Pero vamos a ver qué pasa después con el público. No hay que creérsela demasiado. Porque uno puede hacer una buena película y en la próxima, un bodrio. "La película del rey" tuvo un éxito notable y ganó en el festival de Venecia. Entonces uno se sube al pony y cree que se lleva el mundo por delante. Y ahí es cuando pasa "Eterna sonrisa...", que evidentemente es un exceso de confianza. Por eso, lo mejor es no creérsela demasiado, porque cada proyecto empieza y termina en sí mismo. Los de atrás ayudan, pero nada más."
-¿En "Eterna sonrisa..." el problema sólo fue que no tuvo el corte final de la película?
-Me afectó mucho. Pero no fue un problema de corte final: el que hicieron los productores no me gusta, pero el que había hecho yo, tampoco. Ese fue el problema. No me gustaba nada. Y ese síndrome me duró bastante. Pero me mantuve activo, hice cientos de comerciales. Calculo que en todos estos años filmé un metraje de comerciales que fácilmente debe llegar a ser como filmar doce largometrajes. Eso da un entrenamiento técnico muy fuerte, y también una serie de trampas de las que uno debe cuidarse, porque una cosa es escribir avisos clasificados y otra es hacer una novela.
-¿Está trabajando en un nuevo guión?
-Sí. También lo vamos a filmar en el Sur. Es un proyecto muy similar en el diseño de producción (y, de alguna forma, también en el espíritu) a "Historias mínimas". Pero es sobre la Argentina 2002, así que es un territorio más arrasado, es el post primer mundo . Surgió a partir de un artículo publicado en un diario, que nos dio la punta para trabajar con Pablo Solarz en este nuevo guión. La idea es tener el primer libro en tres meses y filmar hacia fin de año.

