
Fito Páez filma su segunda película
En Rosario y con Romina Ricci
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ROSARIO.- Para volver a empezar, Fito Páez elige siempre su ciudad natal. Fue así cuando se enfrentó al desafío de volver a grabar con la pesada carga de tener que repetir el éxito de "El amor después del amor". Es así ahora que, después del traspié de "Vidas privadas", siente que llegó el momento de demostrar que en su vida el cine es tan importante como la música.
"¿De quién es el portaligas?" es el título que eligió para tomarse revancha. La película, con Romina Ricci y Julieta Cardinali, transcurrirá y se filmará en Rosario. Los ensayos para definir escenas, encuadres y poner a punto el guión comenzaron hace unos días en la sala Lavardén, el teatro donde Fito inició su carrera en los tempranos 80 y después grabó "Circo beat".
"Vamos a tener una semana intensa de trabajo", reveló el músico, que llegó de excelente humor a dirigir el primer encuentro entre las protagonistas del film. "Este es un momento precioso, porque, como pasa en todo los ensayos, podés jugar con cualquier idea -añadió- y así es como fueron apareciendo cosas insólitas, que no están en el libro y que son muy divertidas."
Ambientada en los años 80, la película se basa en una historia real que, por fuerza de la insistencia, pasó de ser una anécdota divertida a convertirse en un clásico de los encuentros de amigos. "La empecé a escribir en el avión, en un viaje entre Nueva York y Los Angeles. Es una situación que viví hace muchos años y que siempre que la contaba nos reíamos mucho", reveló Fito.
"Es una escena muy dramática, que escribí de un tirón durante las siete horas que duró el vuelo, pero que siempre me hizo mucha gracia", continuó el relato, y señaló: "Gira sobre la idea del paso del tiempo y cómo, con los años, va cambiando a un grupo de personas. Qué pasa con las relaciones cuando se rompen los pactos de confianza, cuando se traiciona..."
Cuidándose de no abundar en detalles, Fito confesó que la trama del film se inspira en un episodio que él mismo vivió, cuando todavía era un pibe tímido de lentes y pelo largo y ensortijado, que soñaba con tocar rock and roll. "Siempre hay algo de autobiográfico en las historias que contás -dijo-, porque quieras o no siempre estás hablando de vos o de las cosas que viviste".
En la primera escena que ensayaron bajo la atenta mirada de Fito, Cardinali, con los ojos ocultos tras unos enormes lentes de sol, despierta a Ricci, que duerme despatarrada sobre una cama. Tiene una noticia importante que darle: se quiere suicidar porque le hizo "algo terrible" a su novio. "Te podés tirar del Monumento, son como quince pisos", es el "sabio" consejo que le da su amiga.
La escena se repite varias veces, se prueban encuadres, se imaginan la iluminación, se pule el diálogo para que las chicas hablen, como quiere Fito, "en rosarino" y, sin embargo, cada vez que se vuelve sobre el paso de comedia estallan las risas. Tanto es así que hubo que parar un par de veces porque las actrices, y el director también, no podían evitar tentarse.
Pese a su reticencia a revelar la trama de la película, Fito admitió que la historia parte de una situación dramática que da un inesperado giro a la comedia y que eligió ese punto de vista porque "los años hacen una tarea de desdramatización de las cosas". "A mí cada vez me pasa más, por eso me resulta inevitable poner la cámara en el lugar del absurdo", explicó el músico.
El grueso de la película se va a rodar en locaciones de Rosario. "Hay muchos lugares de la ciudad que me sirven para que la película tenga el ambiente que estoy buscando", comentó Fito sobre la elección del ámbito de rodaje, y agregó: "Rosario está muy parecida a cómo la recuerdo de los 80, además tiene edificios antiquísimos muy bellos, lugares preciosos, ideales para filmar".
Además de Cardinali y Ricci, el elenco de "¿De quién es el portaligas?" está encabezado por Leonora Balcarce y Gonzalo Aloras, guitarrista de la banda de Fito. También va a actuar el crédito local Carlos Resta, que protagonizó junto a Darío Grandinetti el filme "Ilusión de movimiento", y un puñado de actores rosarinos surgidos de un casting que se realizó la semana pasada.
El rodaje se va a extender durante diez semanas, durante las que los rosarinos van a tener que acostumbrarse a que algunos de sus lugares más emblemáticos amanezcan rodeados de equipos, técnicos y actores, un paisaje inusual para una ciudad en la que, pese a contar con una escuela de cine, rara vez tuvo el privilegio de ser elegida para el rodaje de un largometraje.
"La idea es tener lista la película para 2007, terminar de filmar, editar el disco que ya está grabado y tomarme un mes y medio para enfriar todo y despejarme", adelantó Fito sobre su plan de trabajo.
"No quiero que me pase lo mismo que con «Vidas privadas» -concluyó-, que llegué el día del estreno a San Sebastián con la primera copia. Es un delirio. Fui con el cuchillo en la garganta."




