
Geena Davis, la madre extravagante
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LOS ANGELES.- "Actuar es reaccionar, responder al otro -dice Geena Davis-. Es arduo tener que imaginar cómo es ese otro, el que se presume que está ahí, pero uno no ve."
Eso es lo que le pasó en buena parte del rodaje de "Stuart Little, un ratón en la familia", cada vez que tuvo que sostener un diálogo con su hijo adoptivo, el protagonista de la película, un ratón virtual creado por computadora. "Era una situación un poco ridícula, pero por suerte, para saber a dónde dirigir la mirada, teníamos la guía de un puntero láser que era casi siempre invisible para la cámara y que nos indicaba el lugar en el que estaba, o iba a estar, Stuart", explica.
Altísima, sencilla en el vestir, el pelo rojizo, los labios abultados, la sonrisa fácil, Geena Davis suele decir que ahora, consecuencia de la madurez, puede tomarse el tiempo para elegir sus papeles. "No tengo que probarme a mí misma que soy actriz, y eso me ha hecho muy exigente para seleccionar trabajos. No es que esté esperando otra Thelma, pero puedo tranquilamente quedarme en casa si lo que me ofrecen no me entusiasma. Es por eso que sólo he estado haciendo más o menos un film por año."
La mamá del ratón
¿Qué condiciones debe reunir el personaje? "Ninguna en especial. Tiene que interesarme, tiene que obligarme a inventarle un modo de moverse y de hablar, gestos y modales; en fin, tiene que hacerme sentir creativa."
-Convengamos que no todos los días se presenta la oportunidad de representar a la madre de un ratón.
-Es verdad -se ríe-; se ve que los productores leyeron las notas en las que siempre digo que busco papeles diferentes. Leí el libro de E.B. White cuando era chica, como toda la gente de mi generación, y me encantaba su mensaje: que lo importante no está en la apariencia sino en la interioridad. Lo que no podía imaginarme era esta ingeniosa adaptación que hicieron M. Night Shyamalan (guionista y director de "Sexto sentido") y Greg Brooker. Me pareció muy estimulante tener que encontrar el tono de esta señora, que es una madre típica de una familia tipo bien real, dulce, tierna, comprensiva, y por otro lado, vive en una realidad de cuento de hadas. Y por sobre todo me importó el contenido de la historia. Tengo una responsabilidad respecto de los papeles que elijo. Creo que los actores no deberíamos olvidarnos de esa responsabilidad.
El toque excéntrico
El productor ejecutivo, Jason Clark, dice que pensaron en Geena por su tipo físico -tenía que ser alta, para que la desproporción con el tamaño de su hijo adoptivo se hiciera más notoria- y porque el personaje de la señora Little debía tener algún toque de extravagancia.
"Puede ser -admite ella, jugando con los extremos graves de su voz-: en casi todos mis papeles hay un poquito de locura. Y aquí hacía falta para que toda la situación fuera creíble. Rob (Minkoff, el director) insistió mucho en que actuáramos desde el principio frente a Stuart con la mayor naturalidad, sin prestar demasiada atención a que se trata de un ratón y no de un chico."
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