
Lucía Cedrón también se enojó
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En medio del conflicto con los coproductores de su película, la joven realizadora Albertina Carri dijo que los dueños de CineOjo han tenido ya "otros dilemas comerciales con otros cineastas y organismos". "Están en serios problemas con la Agrupación H.I.J.O.S. por la película que dirigió Carmen Guarini, "H.I.J.O.S., el alma en dos". Sé que los chicos les abrieron las puertas de la agrupación y colaboraron con Céspedes y Guarini, pero los productores no cumplieron con lo pactado. Tengo entendido que los tienen en la lista de los escraches si es que estrenan la película."
LA NACION consultó a esa agrupación sobre esta versión, pero uno de sus integrantes comunicó que hasta que no se reúnan en asamblea no pueden expedirse en forma individual sobre ningún tema. También fue consultado Marcelo Céspedes al respecto: "Nosotros tenemos firmado un contrato con la agrupación H.I.J.O.S. por el cual van a llevarse un porcentaje de la distribución comercial de la película. ¿Escraches? ¿Quién dijo eso? Yo sigo en contacto con esa agrupación".
Ayer llegó a esta redacción la llamada de la joven realizadora Lucía Cedrón, de 29 años, hija del cineasta Jorge Cedrón (asesinado en el exilio en Francia) para contar su propio conflicto con los dueños de CineOjo: "Después de tantos años de exilio decidí volver a la Argentina para filmar el corto "En ausencia" y armar una retrospectiva sobre mi padre. Sus películas siempre estuvieron desparramadas por el mundo, lo cual significó una forma de protección. Pero había una que yo no sabía que existía, "Resistir", una entrevista a Firmenich filmada en la clandestinidad, con seudónimo, en 1978. Cuando yo todavía vivía en París recibí una llamada del actual programador del Malba, Fernando Martín Peña, pidiéndome autorización para exhibirla y la copia estaba en manos de Marcelo Céspedes, que se la quería alquilar. Hablé con Céspedes sobre esa copia que, según dijo, "salvó de que alguien se la robe", y me dijo que se la había comprado a un tercero por una fortuna. Me hizo una copia en VHS. Pero cuando accedí a la copia original constaté que tenía la letra de mis padres y entonces, al ser heredera natural, me pertenecía. Se los comuniqué y en lugar de iniciarme juicio a mí amenazaron con demandarlo a Peña. Finalmente nos enfrentamos legalmente y llegamos a una instancia de mediación. Y decidieron renunciar a esa copia".

